Foliculitis en perros: causas y tratamiento

Definición y causas

La foliculitis no es más que la inflamación de los folículos pilosos del perro. De ahí procede el nombre. Folicu- como prefijo de folículo, e -itis, como sufijo de inflamación. El equivalente en medicina humana, para que nos entendamos, podría ser un grano.

En ocasiones, se trata de una enfermedad en si misma. Pero en muchos otros casos, es un síntoma de algún otro proceso patológico. En este sentido, cualquier alteración que afecte a la barrera epidérmica, puede desencadenar la aparición de una foliculitis.

Entre las causas más frecuentes de este problema, podemos encontrar:

  • Alergias, de todo tipo. Alergias por contacto, dermatitis alérgica a las picaduras de pulga…
  • Dermatitis atópica
  • Trastornos hormonales, como el síndrome de Cushing
  • Infestaciones parasitarias, como sarnas
  • Trastornos del sistema inmune
  • Pioderma, es decir, infección en la piel

Y existen muchos más factores y causas predisponentes, pero estos son los más frecuentes y además, pero no quiero aburriros. En definitiva, la mayoría de las ocasiones, este proceso aparece de forma secundaria a otras enfermedades subyacentes. Por lo tanto, podríamos decir que una foliculitis es, en la mayor parte de las ocasiones, la punta del iceberg de un problema oculto.

Cuando un perro desarrolla una foliculitis, el veterinario debe de estar alerta y entender que lo más habitual es que ese trastorno suponga un indicio de otra enfermedad mayor.

 

Tratamiento

El tratamiento de la foliculitis canina, siempre irá encaminado a solucionar la enfermedad subyacente. No obstante, existen tratamientos que ayudan a controlar y paliar los síntomas asociados a la inflamación de los folículos.

Para tratar las foliculitis, puede resultar útil la aplicación de champús específicos, que eliminan los detritos celulares de la piel, respetando la integridad epidérmica. En este sentido, el uso de antisépticos tópicos también puede estar recomendado. De este modo, se consigue una higiene que evita la proliferación de bacterias y mejora los síntomas.

Asimismo, la administración de complementos a base de ácidos grasos omega-3 y omega-6, ha demostrado ser igualmente útil para controlar las foliculitis caninas. No obstante, en casos refractarios y donde la enfermedad se encuentre en base avanzada, puede ser incluso necesaria la administración de antibioterapia sistémica.

Juan Vázquez

Médico veterinario

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