Garrapatas en perros

mi perro tiene una garrapata

Además de resultar molestas para nuestro perro, también son capaces de transmitir diferentes microorganismos causantes de enfermedades graves, alguna de éstas también pueden afectar a las personas.

¿Qué son las garrapatas?

Las garrapatas son un tipo de artrópodo que pueden adherirse a la piel de gran variedad de animales, incluídas personas, para alimentarse de sangre. Una vez se alimentan de sangre suficiente y alcanza el crecimiento máximo, caen al suelo donde ponen los huevos y completan el ciclo. Existe varios tipos de garrapatas, aunque todas se pueden incluir en dos grupos diferentes: garrapatas duras y blandas.

 

¿Cómo es su picadura?

Las zonas más comunes del cuerpo del perro donde podemos localizarlas son las extremidades, zonas de poco pelo y piel fina como el abdomen, y pabellón auricular.
Es recomendable revisar a nuestro perro después de una salida por el campo, sobretodo en zonas donde haya animales silvestres o ganado (ovejas). Los espacios interdigitales es una localización muy común.

¿Cuándo es temporada de garrapatas?

Las garrapatas aparecen cuando empiezan a subir las temperaturas y, sobre todo, en zonas con hierbas altas, mal cuidadas o con presencia de otras especies animales.

Por tanto, las épocas más cálidas (primavera-verano) son las de mayor riesgo, por lo que habrá que extremar la precaución en esos meses.

¿Qué síntomas provocan?

Los síntomas directos de la picadura de la garrapata son principalmente picor e irritación en la zona donde está adherida. Además de la picadura, la garrapata introduce a través de la pequeña herida otras sustancias (toxinas, sustancias anticoagulantes, analgésicos e incluso microorganismos en algunos casos). En casos de infestaciones graves por garrapatas el perro puede padecer anemia grave (palidez de mucosas) e incluso parálisis.

Enfermedades que provocan las garrapatas

Las garrapatas son transmisoras de un gran número de enfermedades provocadas por otros microorganismos (bacterias principalmente), algunas de ellas bastante graves para la salud de nuestra mascota.

Las enfermedades principales que transmiten son:

  • Erhlichiosis canina: principalmente producida por la bacteria Erhlichia canis, muy extendida en España. Los síntomas son muy variados, pero el principal es la fiebre y el dolor muscular, también puede haber sintomatología nerviosa. El tratamiento es un antibiótico específico. Afecta principalmente a los glóbulos blancos.
  • Anaplasmosis (Anaplasma platys): esta bacteria también provoca la conocida como Erhlichiosis canina, pero los síntomas son ligeramente diferentes, destacando sobre todo las hemorragias y petequias, provocando anemias graves, ya que destruye las plaquetas del organismo. El tratamiento es el mismo que el anterior.
  • Babesiosis: provocada por Babesia, un parásito sanguíneo que parasita los glóbulos rojos y los destruye, provocando una anemia grave.
  • Otras Rickettsias: síntomas y tratamiento similares a E.canis y Anaplasma.

¿Cómo retirar la garrapata?

Si encontramos en nuestro perro una garrapata y esta aún no está adherida podemos pasar un peine como el que se utiliza para eliminar pulgas, con el cepillado será suficiente para retirarla.

Si tenemos la mala suerte de que la garrapata está anclada en el animal se debe tener mucho cuidado a la hora de extraerla, ya que si lo hacemos bruscamente parte de la garrapata puede quedar anclada y provocarle pequeños quistes o abscesos en la zona a nuestro perro. Para retirarla podemos ayudarnos de unas pinzas especiales para ello, existen varias en el mercado. Si no disponemos de estas en ese momento, podemos empapar un algodón con aceite o alcohol para facilitar la extracción y usar unas pinzas normales, cogeremos la garrapata lo más cerca posible de la piel del animal y estiraremos cuidadosamente. Una vez retirada, curar la pequeña herida con betadine.

En caso de infestaciones graves se recomienda acudir a consulta veterinaria.

 

Prevención:

Para evitar que nuestro perro tenga este desagradable parásito se debe realizar una correcta desparasitación externa, siguiendo las pautas indicadas en cada caso. Entre los antiparasitarios externos que podemos utilizar encontramos collares, pipetas, sprays y champús. También existen pastillas, pero en el caso de utilizarlas no evitaremos que la garrapata pique a nuestro perro, pero si que morirá al alimentarse de la sangre del animal, evitando que complete el ciclo y se reproduzca.

Evitar zonas de paso de ganado en las épocas de mayor riesgo es otra opción, así como una rápida revisión de la piel del animal después de paseos por el campo o césped, retirando la garrapata antes de que se adhiera a la piel.

 

Mira aquí cómo retirar una garrapata paso a paso.

Irene Martínez
Médica Veterinaria

Enfermedades causadas por garrapatas

¿Qué son las garrapatas?

Las garrapatas son un tipo de ácaro de gran tamaño que se alimenta exclusivamente de sangre, normalmente de animales, pero también es capaz de parasitar a personas.
Existen muchos tipos de garrapatas, algunos tipos son exclusivos de algunos países concretos y son difíciles de encontrar en España.

Además de debilitar al animal que parasita debido a la ingesta de sangre, sobretodo en casos de grandes infestaciones donde pueden provocar anemias graves, también son capaces de transmitir microorganismos causantes de enfermedades graves.

 

¿Qué enfermedades pueden transmitir?

Entre las enfermedades que pueden transmitir podemos encontrar:

  • Erhlichiosis (E.canis): causada por una bacteria conocida como Erhlichia canis, que además de afectar a perros y gatos, puede contagiarse también a personas (zoonosis). Esta bacteria infecta glóbulos blancos (macrófagos y monocitos) causando síntomas como fiebre, pérdida de apetito, dolor articular, anorexia, aumento de ganglios linfáticos, edemas, aumento de bazo y problemas nerviosos como epilepsia.
  • Erhlichiosis (E.plays/Anaplasma platys): causada también por una bacteria de la misma familia que Erhlichia platys. Se caracteriza por infectar a plaquetas, destruyéndolas, por lo que los síntomas más comunes son fallos en la coagulación, provocando finalmente una anemia grave. Entre los síntomas que podemos ver encontramos fiebre, dolor articular, hemorragias (nasal, orina, etc), petequias, poliartritis, anemia, aumento de bazo, debilidad.
  • Babesiosis: en este caso se trata de un parásito que parasita glóbulos rojos y los destruye, provocando así una anemia que puede ser muy grave si no se trata, provocando la muerte del animal. Además de anemia causa una fiebre muy alta.
  • Enfermedad de Lyme (Borrelia): esta enfermedad la causa una bacteria de la familia de las espiroquetas. Es la más conocida en personas, llamándose Enfermedad de Lyme. Los síntomas son similares a los anteriores: fiebre, dolor articular y muscular, síntomas nerviosos, anorexia. Puede producir secuelas
    tras su tratamiento.
  • Hepatozoonosis: causada por un protozoo que parasita macrófagos y otras
    células. En este caso, el protozoo se transmite por vía digestiva tras la ingestión de la garrapata. En ocasiones no produce síntomas, pero los más habituales son fiebre, dolor articular y muscular, depresión, parálisis posterior,
    adelgazamiento, etc.
  • Micoplasmosis: se trata de una zoonosis causada por una bacteria que provoca diferentes síntomas como fiebre, pérdida de apetito, depresión, anorexia, palidez de mucosas o mucosas amarillentas (ictéricas).

Muchas de estas enfermedades son graves y pueden causar la muerte del animal si no se empieza el tratamiento de forma rápida. Muchas de ellas responden bien al tratamiento con doxiciclina, aunque en muchos casos el tratamiento es largo y necesita de varios controles hasta que el animal elimine el parásito o bacteria causante.

En algunos casos el animal puede padecer secuelas e incluso permanecer como portador de la enfermedad, aunque no manifieste síntomas.

Mira aquí cómo retirar una garrapata paso a paso.

Irene Martínez
Médica Veterinaria

Mi perro tiene mal aliento, ¿por qué?

O meu cão tem mau hálito, porquê

Para poder conseguir esta higiene se necesita un cuidado diario, si no se realiza nuestro perro puede sufrir diferentes problemas dentales como gingivitis y periodontitis, caída de dientes, mal aliento y otros problemas más graves como endocarditis.

 

¿Qué problemas dentales podemos encontrar y cómo ocurren?

Entre los problemas dentales más característicos de una deficiente higiene oral encontramos los mismo que afectan a personas:

  • Proliferación de bacterias en la boca, conocida como placa dental.
  • Sarro, consecuencia de la continua acumulación de placa dental que llega a cristalizar y endurecerse sobre los dientes.
  • Gingivitis, debida a la retracción de las encías provocada por el sarro, pudiendo quedar la raíz dental al descubierto.
  • Periodontitis, que es la evolución de la gingivitis, afectando al hueso cercano y otras estructuras más internas.

 

¿Qué síntomas podemos observar?

Al principio, puede ser visible en la línea gingival (unión de la encía y el diente) una pequeña inflamación. Si no se pone solución la placa seguirá acumulándose dando lugar a:

  • Mal aliento (halitosis).
  • Enrojecimiento de encías.
  • Sangrado de encías.
  • Formación de sarro (placa marrón).
  • Úlceras gingivales.
  • Caída de dientes.
  • Dolor y, por tanto, pérdida de apetito.
  • Pus.
  • Hipersalivación.
  • Infecciones en otras localizaciones: endocarditis (dando lugar a problemas cardíacos).
  • Problemas digestivos.

 

Causas más comunes de la aparición de sarro:

Hay algunas razas más propensas a que formen sarro. Por lo general, los perros de raza pequeña tienen más tendencia a padecer problemas dentales. Esto puede ser debido a una mayor alimentación con comida húmeda o tamaño de croqueta menor, por lo que mastican menos el alimento.

Otras de las causas posibles es la acidez de la saliva y el tamaño y conformación de los dientes, que hacen que se acumule comida y bacterias con mayor facilidad en perros de menor tamaño.

 

Prevención y tratamiento:

Si el animal presenta ya gran cantidad de sarro y gingivitis la única solución es someterlo a una limpieza dental con anestesia general. En estos casos será conveniente dar, antes de la limpieza, varios días de antibiótico para reducir al máximo la carga bacteriana.

Una vez eliminado este sarro y las piezas dentales que sean necesarias, se puede empezar con la higiene dental desde cero para prevenir que se repita el problema.

El mejor método para prevenir la formación de sarro es el cepillado diario. Existen en el mercado una gran gama de pastas dentríficas especiales para nuestras mascotas. Estas pastas contienen enzimas para ayudar a la eliminación de la placa dental y las pueden ingerir sin problema. Algunos perros son más reacios al cepillado, por lo que existen otros productos que se pueden usar para mantener la salud dental, por ejemplo:

  • Algas: se trata de un pulverizado de algas que se añaden al alimento y reducen el mal aliento y formación de placa.
  • Spray dental: es un líquido antiséptico que se pulveriza sobre la encía del animal sin necesidad de cepillado.
  • Colutorio: líquido antiséptico (similar al spray) que se mezcla con el agua de bebida y favorece la eliminación de bacterias y el buen aliento.
  • Sticks dentales: palos dentales que favorecen la masticación y ayudan a la eliminación de la placa dental. Existe una gran variedad en el mercado.
  • Huesos recreativos: huesos de gran tamaño que necesitan masticar y ayudan a eliminar la placa y el sarro.
  • Juguetes especiales para favorecer la masticación.
  • Piensos especiales: algunas marcas de pienso tienen gamas específicas para ayudar a la salud dental. El punto más importante es el tamaño de la croqueta, deberá ser lo más grande que al animal acepte para que así tenga que masticarla.

Mantener una correcta higiene dental es importante para que nuestro perro tenga una buena salud.

 

Irene Martínez

Médica veterinaria

¿Cuáles son los efectos de la procesionaria?

procesionaria perros

Este insecto, tan común en la zona mediterránea, puede provocar desde problemas dérmicos leves hasta shocks anafilácticos graves en nuestras mascotas.

 

¿Qué es la procesionaria del pino?

La procesionaria del pino es un lepidóptero nocturno cuyo nombre científico es Thaumatopea pytocampa. No es otra cosa que un tipo de oruga que tiene en su cuerpo unos 500.000 pelos urticantes que, en contacto con piel o mucosas, pueden provocar una reacción alérgica de diferente gravedad.

Su ciclo comienza en verano, cuando las mariposas salen de la tierra y procrean, depositando los huevos en las agujas de los pinos. Después de unas semanas estos huevos eclosionan, apareciendo la oruga que pasará por 4 fases, teniendo la capacidad urticante ya en la fase 2. Para terminar su crecimiento construyen unos nidos de seda característicos en las ramas de los pinos, donde se alojan gran cantidad de orugas. Una vez acaba el invierno y empieza a subir la temperatura, estas orugas bajan del nido, guiadas por una de las hembras que teje un hilo conductor, que seguirán una tras otra, fomando así la forma típica por lo que se conocen como procesionaria. Siguen esta “procesión” hasta que encuentran un sitio perfecto para enterrarse y evolucionar hasta la fase de mariposa de nuevo y completar el ciclo.

Por tanto, el momento más peligroso para nuestras mascotas será la fase de enterramiento, donde se forman estas cadenas de orugas, tan curiosas para animales como el perro.

 

¿Qué síntomas provoca?

Los perros son las víctimas más frecuentes afectadas por el contacto con las orugas. El contacto puede darse con la hilera de orugas, con los nidos caídos al suelo, que están llenos de pelos urticantes y restos, o incluso son pelos llevados por el viento.

El contacto más frecuenta es la mucosa oral, al lamer o tragar el animal alguna de estas orugas. Entre los síntomas más habituales que podemos encontrarnos están:

  • Dolor y picor en la zona de la boca.
  • Hipersalivación.
  • Nerviosismo.
  • Inflamación de la mucosa oral (estomatitis) que puede afectar a lengua (glositis) o labios (queilitis). Esta inflamación puede evolucionar, si no se trata, a una estomatitis ulcerativa con pérdida de tejidos.
  • Aumento de temperatua.
  • Inflamación de hocico y párpados.
  • Habones en todo el cuerpo.
  • Rinitis.
  • Vómitos debidos a la reacción alérgica o ingestión.
  • Úlceras corneales si los pelos urticantes entran en contacto con los ojos.
  • En caso de ingestión los síntomas pueden ser más graves: problemas respiratorios por oclusión de tráquea, problemas de coagulación, edema.
  • Convulsiones.
  • Puede provocar la muerte del animal en casos muy graves.

Los síntomas y gravedad dependerán de la zona con la que tienen contacto estos filamentos urticantes, de la duración de este contacto y de la velocidad del tratamiento.

 

Primeros auxilios:

Un tratamiento precoz será importante para minimizar los síntomas. Si es posible, se acudirá a consulta lo antes posible. Si no es posible acudir en ese momento, es útil lavar la zona afectada con agua templada o vinagre, esto ayudará a inactivar la toxina urticante. También es útil lavar la zona con jabón neutro, siempre sin frotar ya que pueden romperse los filamentos urticantes y agravar los síntomas.

Una vez realizados los primeros auxilios será necesario acudir a consulta, donde el veterinario le instaurará un tratamiento para reducir la reacción alérgica y los posibles síntomas secundarios por el contacto.

El tratamiento habitual en consulta, si no existen más complicaciones, será:

  • Terapia de corticoides de acción rápida.
  • Antihistamínicos.
  • Antibióticos para prevenir infecciones secundarias.
  • Protectores gástricos.

De forma preventiva, se aconseja no pasear con nuestros perros por zonas de pinos durante el período primaveral.

Irene Martínez

Médica Veterinaria

Pruebas de alergia en perros ¿En qué consisten?

Pruebas de alergia em perros En qué consisten

Éstos pueden sufrir diferentes tipos de alergias, por lo que será necesario conocer el origen y la causa de ésta para llegar al tratamiento más adecuado, por lo que serán necesarias “Pruebas de alergia”.

 

¿Qué tipos de alergias existen?

Existen principalmente 4 tipos de alergias en perros:

  • Alergia ambiental (o atópica): el alérgeno es algún componente presente en el ambiente. La más habitual es la dermatitis atópica, muy típica de algunas razas como el Bulldog francés;
  • Alergia alimentaria: debida a algún alimento en concreto o varios;
  • Alergia por contacto: el alérgeno que causa la reacción entra en contacto con la piel del animal, más común en zonas sin pelo del perro;
  • Dermatitis alérgica por picadura de de pulga.

 

¿En qué consisten las pruebas de alergia?

Estas pruebas son el método más efectivo para localizar el origen y causa de la alergia en el perro. Hay diferentes tipos de pruebas y se optará por una u otra según el historial del animal y los síntomas que presente.

  • Prueba de exclusión alimentaria: es una de los métodos más rápidos, sencillos y económicos de averiguar a qué alimento tiene alergia nuestra mascota.
    Simplemente será necesario ir eliminando de la dieta el alimento al que puede tener alergia nuestro perro. Los alérgenos más comunes en alimentación canina son los cereales como trigo o arroz, carnes más habituales como pollo o ternera y, en muchos casos, la soja. En caso de alimentación casera se pueden ir eliminando poco a poco cada alimento hasta ver mejoría en el animal. En el caso de los piensos será necesario elegir uno sin cereales o monoproteíco (solo una fuente de proteína cárnica) o con carnes más raras (conejo, venado, etc).
    En muchos casos se reintroduce los alimentos que provocan la alergia para comprobar que hay empeoramiento en el animal y confirmar la alergia.
  • Prueba de alergia mediante análisis sanguíneo: son útiles para poder averiguar, con un solo análisis de sangre, gran cantidad de posibles alérgenos. Se usan paneles completos con diferentes alimentos o alérgenos ambientales (plantas, ácaros…), según el caso. Aunque son completas no son 100% fiables ya que pueden haber falsos negativos si el animal ha sido medicado recientemente o si no ha tenido contacto con el, ya que detectan los anticuerpos de la sangre frente a diferentes alérgenos.
  • Inyecciones intradérmicas: es una de las pruebas más fiables, pero la más complicada de realizar. Parecida a la técnica usada en medicina humana, consiste en introducir una pequeña cantidad de alérgeno de forma subcutánea en la piel del perro y ver la reacción, por lo que será necesario rasurar al animal y que permanezca quieto durante el exámen.

 

¿Cuándo considerar realizar estas pruebas de alergia?

Antes de realizar cualquiera de las pruebas de alergia es conveniente descartar otros problemas que puedan provocar prurito, como es la presencia de parásitos, productos que puedan estar al alcance del perro y que le causen reacción, picaduras de insectos, etc.

Una vez descartadas otras causas se puede elegir la mejor prueba de alergia según el caso. Por ejemplo, las dietas de eliminación estarán indicadas en perros con problemas digestivos, además de dérmicos y para descartar que el motivo de la alergia sea alimentario. Si tras esta opción el perro continua manifestando síntomas podemos elegir entre las otras dos opciones.

El análisis sanguíneo estará indicado sobretodo en casos de alergias ambientales con vistas a elaborar una vacuna específica contra la alergia, al igual que las inyecciones intradérmicas.

Por último, las inyecciones intradérmicas se usarán para determinar posibles alergias ambientales.

En muchos casos, estas pruebas pueden resultar caras y es necesario repetirlas en varias ocasiones pero son necesarias para mejorar la salud de vuestro perro y ayudarle a tener una mejor calidad de vida.

Irene Martínez
Médica Veterinaria

Tratamento y prevención de la torsíon de estómago

Torsíon de estómago canina tratamento y prevención

En ocasiones puede haber solo dilatación sin torsión por acúmulo de gases. Se trata de una enfermedad grave que requiere de atención veterinaria inmediata.

 

Posibles causas de torsión gástrica:

Son varias las razas propensas a este síndrome, como Pastor alemán o Gran danés, pero no hay que olvidar que cualquier perro puede ser susceptible de padecerlo. Entre las posibles causas de aparición de los síntomas destacan:

  • el estrés;
  • ingestas excesivas de líquidos o alimentos: sobretodo antes y después de realizar ejercicio;
  • parentesco con otros perros con historial de dilatación-torsión gástrica;
  • edad: más habitual en animales mayores;
  • delgadez.

 

Tratamiento de la dilatation – torsión de estómago:

Una vez observemos los síntomas característicos (jadeo, hinchazón abdominal, esfuerzos de vomitar sin expulsar nada…) deberemos acudir cuanto antes a nuestro veterinario habitual.

En consulta se le pondrá rápidamente una vía y sueroterapia, fármacos para evitar el dolor y se procederá a extraer el contenido del estómago y los gases mediante sondaje. En algunos casos este sondaje no es posible debido a la dilatación del estómago y la torsión, por lo que será necesario descomprimir el estómago, para ello se usa una aguja y se punciona el estómago desde el exterior para que salgan los gases.

En un porcentaje pequeño de perros la descompresión del estómago ayuda a que éste vuelva a su posición, pero lo normal es que esto no suceda y sea necesario entrar a quirófano. La cirugía en ocasiones es comprometida ya que este síndrome provoca una serie de problemas circulatorios (hipotensión, arritmias) y respiratorios, por lo que primero hay que estabilizar al animal. Una vez estabilizado se operará para recolocar el estómago y fijarlo a las paredes abdominales para prevenir que suceda de nuevo, ya que una vez que ha sufrido este problema puede repetirse con mayor facilidad.

El postoperatorio tampoco carece de riesgo, ya que puede haber problemas secundarios a la torsión y a la cirugía, como infecciones (peritonitis), problemas de coagulación, arritmias, etc.

 

¿Cómo prevenir este síndrome?

Aunque cualquier perro puede padecerlo, las razas grandes y gigantes de tórax estrecho y profundo son las que mayor riesgo tienen de manifestar esta enfermedad, como son el Gran danés, Pastor alemán, galgos, etc.

En estas razas más propensas es importante seguir una serie de pautas para evitar la aparición de síntomas:

  • Dividir la ración diaria en varias tomas;
  • Evitar que beba grandes cantidades de agua antes o después de las comidas;
  • Evitar las comidas a últimas horas de la noche;
  • Evitar giros sobre sobre sí mismo, sobretodo después de comer;
  • Cambiar el pienso normal por el extrusionado en frío, comida hidratada o alimentación casera;
  • No alimentar si el perro está nervioso, esperar a que se tranquilice;
  • En perros con ansiedad por la comida usar comederos antivoracidad o juguetes interactivos para ayudar a que coma más despacio;
  • No alimentarlo inmediatamente después de realizar ejercicio;
  • Evitar el ejercicio después de las comidas (esperar 2h al menos);
  • Intentar que el tamaño de la croqueta de pienso sea lo más grande que el perro admita para favorecer la masticación;
  • Aunque anteriormente se pensaba que el comedero en alto favorecia la digestión y prevenía que apareciera este problema, se ha comprobado que puede ser contraproducente y favorecer la aparición de síntomas. Se recomienda poner comedero en el suelo;
  • En razas muy predispuestas (Gran danés por ejemplo) se recomienda la cirugía anteriormente descrita como método preventivo.

Lo más útil es la prevención, pero si pese a ella vuestro perro manifesta síntomas, acudir rápido a consulta.

Irene Martínez

Médica Veterinaria

¿Por qué mi perro está con tos?

¿Qué agentes son los implicados en la enfermedad?

Es una enfermedad infecciosa de tipo vírico sobretodo, provocada por el virus Parainfluenza o Adenovirus canino tipo 2. Ambos virus colonizan el aparato respiratorio superior, es decir, los bronquios y la tráquea.
Debido a las lesiones que provocan pueden favorecer la aparición de microorganismos oportunistas como la bacteria Bordetella bronchiseptica, dando lugar a un empeoramiento de los síntomas.

Principales síntomas

En ocasiones no aparece ningún síntoma o estos son muy leves, pero de forma común aparece sintomatología derivada de la inflamación de vías respiratorias altas como tráquea y bronquios, es decir:

  • Tos seca y constante;
  • Estornudo inverso;
  • Tos con arcada final;
  • Mucosidad;
  • Vómitos (debidos al esfuerzo de toser);
  • Fiebre;
  • Pérdida de apetito.

En perros sensibles como braquicéfalos o razas con problemas de estonosis (estrechamiento) traqueal, como el Yorkshire, la sintomatología puede ser más grave y puede aparecer dificultad respiratoria.

 

¿Cómo se contagia?

Se contagia muy rápido, normalmente por vía oral-nasal, entre perros infectados y sanos. Esta enfermedad se puede comparar con la gripe humana y, al igual que sucede con esta, puede haber animales que tengan contacto con enfermos y que no se contagien o que no manifiesten síntomas.

 

¿Qué hacer si mi perro se ha contagiado?

Aunque se haya contagiado puede que el animal no experimente síntomas o sean muy leves. A veces esa tos acaba en arcada y puede llegar a vomitar alimento, por lo que puede confundirse con algún problema digestivo. Para asegurarnos que se trata de tos causada por la irritación traqueal se puede presionar suavemente la zona del cuello del animal para provocarle la tos.

En el caso de tener síntomas claros es importante acudir a consulta para confirmar la enfermedad y descartar problemas secundarios. Normalmente con un tratamiento antibiótico y antiinflamatorio específico será suficiente. En casos más graves, puede ser necesario antitusígenos e incluso broncodilatadores.

En cualquier caso, lo más importante es ser un propietario responsable y evitar que vuestro perro se relaciones con otros sanos para impedir que se contagien.

 

¿Cómo se puede prevenir?

Es necesario evitar el contacto entre animales enfermos y sanos y extremar la higiene. En casos de animales sensibles como braquicéfalos o con problemas traqueales, o animales que van a estar una temporada en residencias caninas o en contacto con muchos otros perros, es recomendable vacunar anualmente contra esta enfermedad usando una vacuna específica intranasal.

Irene Martínez

Médica Veterinaria

¿Es mi perro alérgico?

La causa de esta “enfermedad” es variada y puede ser multifactorial en muchos casos.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?

El síntoma más habitual en cualquier alergia es el prurito, es decir, picor. Podemos ver que nuestro perro se rasca, se sacude, incluso se muerde, sobretodo en determinadas zonas como: patas (entre los dedos, almohadillas), axilas, cuartos traseros, abdomen, orejas.
Además de picor podemos observar en nuestra mascota otros síntomas como:

  • Eritema (enrojecimiento de la piel en algunas zonas).
  • Erupciones cutáneas (más comunes en zonas sin pelo).
  • Inflamación (habones) en diferentes localizaciones.
  • Problemas digestivos (diarrea y vómitos)
  • Estornudos.
  • Conjuntivitis.
  • Pérdida excesiva de pelo.

 

¿Cuáles son las alergias más comunes?

Muchas veces el origen de la alergia es muy difícil de localizar o intervienen muchos factores en su aparición, pero podemos diferenciar 4 tipos:

  • Alergia ambiental: es una de más comunes y la más habitual entre ellas es la dermatitis atópica, enfermedad que sufren muchos perros, más típica en razas como el West Highland White Terrier o Bulldog Francés. Se trata de una enfermedad crónica, provocada por una hipersensibilidad contra alérgenos ambientales. De difícil diagnóstico y tratamiento en muchas ocasiones.
  • Alergia alimentaria: cada vez más habitual en los perros, ocasionada por algún ingrediente concreto del pienso. Los alérgenos más habituales en pienso son los cereales (sobretodo trigo), soja y carnes comunes como pollo o ternera.
  • Alergia a la picadura de pulga: muy común también y la más sencilla de diagnosticar. Se puede observar casi siempre un prurito intenso en la zona más caudal del animal, con eritema y pérdida de pelo.
  • Alergia por contacto: ocurre al contactar la piel del animal con algún producto que le produce sensibilidad. Es habitual ver habones por todo el cuerpo o eritemas en las zonas donde ha tenido contacto, sobretodo zonas sin pelo (axilas, abdomen…).

 

¿Cómo curar una alergia?

Para poder elegir el tratamiento adecuado hay que localizar la causa de esa alergia. Para ello podemos observar en qué zonas se rasca más nuestro perro, localizar las lesiones y buscar si hay parásitos. En ocasiones, el prurito intenso en alguna de estas zonas nos permite encontrar la causa de esa alergia.
Las pulgas podemos encontrarlas entre el pelo del animal, sobretodo en la base de la cola. En estos casos una adecuada desparasitación externa contra pulgas será suficiente para detener los síntomas.

Si sospechamos que nuestro perro tiene alergia a algún alimento podemos retirarlo de su alimentación, por ejemplo, pasar a un pienso sin cereales o que use solo un tipo de carne animal (monoproteicos). Cuidado con los snacks, deberán retirarse de la dieta o cambiarlos por otros más adecuados. Para casos complicados se debe hacer una dieta de exclusión más estricta o recurrir a pruebas de alergia.

En otros casos habrá que descartar otras enfermedades para llegar al diagnótico final, como es el caso de la dermatitis atópica. En muchas ocasiones algunos tipos de ácaros son los causantes de esta alergia y será necesaria una buena higiene ambiental y el uso de mantas o camas especiales con telas antiácaros.

 

¿Existe algún método común para tratarlas o prevenirlas?

Hay alergias de origen multifactorial y crónicas, pero otras son estacionales o casuales. Las alergias no se contagian aunque muchos tipos son hereditarias y pueden transmitirse de madres a hijos.
Sin embargo, todas tienen en común que producen una lesión en la barrera cutánea de la piel y para restaurarla se pueden usar ácidos grasos o champús específicos. Por supuesto, la mejor opción será siempre acudir a consulta para realizar las pruebas oportunas y conseguir el diagnóstico adecuado. De esta forma se podrá elegir el mejor tratamiento para nuestro perro.

Irene Martínez

Médica Veterinaria

La importancia de la socialización en cachorros

¿Por qué es tan importante?

Los problemas de conducta son, en muchas ocasiones, motivo de abandono. Esto se debe a que los cachorros no han recibido los correctos estímulos ni la suficiente interacción con el entorno ni con otros animales durante los 3-4 meses de vida, lo que ha dado lugar a que aparezcan problemas de conducta como agresividad o miedos. Esto se puede solucionar si, durante esos primeros meses de vida, el animal recibe la socialización adecuada.

 

¿Cuándo empezar con la socialización?

 El período perfecto sería durante los 4 primeros meses de vida. Durante este tiempo es importante que el cachorro permanezca el máximo tiempo posible con la madre y sus hermanos. La madre le enseñará todo lo que necesita saber, por ejemplo:

  • Cuándo está mordiendo demasiado fuerte y hace daño.
  • Jerarquía.
  • Señales de calma.

Por otro lado, la interacción con los hermanos le ayudará también a saber cómo jugar con otros perros.

También hay que tener en cuenta la relación con humanos, otros animales y su entorno y sus posibles ruidos. En esta fase las experiencias negativas pueden marcar de por vida la personalidad del animal, pero la falta de experiencias también le va repercutir negativamente.

Pero si nos ceñimos a la práctica, muchas veces este período con madre y hermanos es imposible, ya sea porque los criadores quieren venderlos cuanto antes o porque, lamentablemente, se abandonan a animales de edad muy temprana, aquí es donde entráis en juego vosotros.

 

¿Cómo podemos favorecer nosotros esta socialización?

El problema principal a la hora de ofrecerle al cachorro una buena socialización es que a esa edad no dispone de un sistema inmune bien desarrollado, lo que le hace susceptible de enfermar debido a problemas infecciosos como moquillo o parvovirus. Siempre hay que valorar el beneficio riesgo y, lamentablemente, algunas de las razas que más necesitan de esta socialización son las más sensibles a virus como el de Parvovirus canino (Rottweiler, Pastor Alemán, American Staffordshire…). Esto es cierto, pero tampoco hay que encerrarlos en casa.

 

¿Qué podemos hacer entonces? Os dejo algunos consejos:

  • Intentar sacarlo de casa, simplemente en brazos.
  • Que escuche los ruidos a los que va a tener que enfrentarse día a día.
  • Que vea gente y que lo acaricien.
  • Intentar que se relacione con personas con diferente aspecto y vestimenta para que se acostumbre a cosas diferentes y nuevas.
  • Dejarlo pasear por zonas controladas de bajo riesgo y vigilar que no se acerque a orina o heces de otros perros.
  • Intentar que se relacione con perros. Si ya hay un perro en casa será un gran profesor para el nuevo miembro de la familia.
  • Si no hay más perros en casa intentar que se relacione con perros que sean de confianza y preguntar siempre si están correctamente vacunados.
  • Si el cachorro va a tener en un futuro interacción con otras especies, este es un buen momento para irle acostumbrando a diferentes animales.
  • Seguir un correcto plan vacunal para seguir con la socialización sin riesgo para nuestro cachorro ni para otros.

 

Una opción más segura: clases de socialización para cachorros.

Cada vez se están ofreciendo más clases para que cachorros interaccionen entre ellos, empezar el adiestramiento poco a poco y ayudar a prevenir problemas futuros de conducta.

Estas clases son una buena opción para socializar a tu perro ya que se trata de un entorno controlado donde el cachorro podrá interaccionar con perros, personas y conocer nuevos lugares. Además, se usan para ello perros sanos, sociables y vacunados.

 

Como véis, esta socializacción es un elemento importantímo para la vida del animal y está en vuestra mano ofrecérsela y conseguir el compañero ideal.

Irene Martínez

Médica Veterinaria