¿Por qué mi perro come pero no engorda?

Causas más comunes que pueden impedir ganar peso a nuestro peludo

Si nuestro perro come su ración diario o incluso más pero está más delgado de lo que debería para su raza, es muy posible que tenga algún problema de salud que impida ganar peso, pero también puede ser debido a que la alimentación no es la adecuada. Los motivos más frecuentes son:

  • Alimentación descompensada: puede que el alimento o la cantidad que demos no sea la adecuada para el, ya que gasta más energía que la que consume. Si nuestro perro realiza ejercicio intenso y le resulta difícil ganar peso, lo mejor es optar por un alimento de alta energía que cubra sus necesidades, sin necesidad de darle grandes cantidades de pienso.
  • Parásitos intestinales: las infestaciones por parásitos intestinales hacen que no se absorban bien los nutrientes en el digestivo, lo que hace que empeoré la condición física de nuestro perro con el tiempo, incluso que sufra anemia en casos más graves.
  • Problemas digestivos: problemas digestivos como gastritis crónicas, alergias o intolerancias alimentarias o problemas crónicos como la inflamación intestinal, hacen que se pierdan grandes cantidades de nutrientes porque el intestino no los llega a absorber y que el animal esté excesivamente delgado.
  • Enfermedad sistémica: hay muchas enfermedades que afectan a diferentes órganos y que pueden cursar con adelgazamiento aunque el animal tenga buen apetito, por ejemplo la insuficiencia pancreática exocrina, la diabetes, insuficiencia renal hepática, insuficiencia cardíaca, parasitosis hemáticas como la filaria o leishmania, tumores…

Si este es el caso de vuestro perro, recomendamos acudir a consulta para descartar cualquiera de las causas que os hemos comentado.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Síntomas y tratamiento del colesterol alto en perros (hiperlipemia)

 

La hiperlipemia o hiperlipidemia se define como el aumento de la turbidez sérica por un aumento de lípidos circulantes. Es decir, cuando en la sangre hay más grasa de la normal y el suero sanguíneo se vuelve amarillento, para que nos entendamos. O lo que es lo mismo, la sangre de muchos de nosotros en época de cuarentena, comiendo todo el día y sin hacer ejercicio. En concreto, el aumento del colesterol se llama hipercolesterolemia, pero como el colesterol es una parte de los lípidos. Así que para no liarnos, hablaremos de hiperlipidemia y ya está.

Síntomas de la hiperlipemia

Los síntomas derivados de una hiperlipemia suelen ser los síntomas derivados de la afección primaria que produce esta alteración. Son diversas las patologías relacionadas con la aparición de una hiperlipemia, como por ejemplo hipotiroidismo, obesidad por un dieta rica en grasa, pancreatitis, diabetes… En estos casos la hiperlipemia será siempre secundaria y los síntomas serán los propios de la enfermedad primaria.

Existen casos de hiperlipemia primaria, que habitualmente son de origen genético. Este trastorno no está muy estudiado en perros, no obstante los casos reportados cuentan con dolor abdominal o convulsiones. Asimismo, muchos otros perros enfermos no presentan sintomatología ninguna.

Tratamiento

Debido a los riesgos potenciales de una hiperlipemia persistente. es necesario un pronto tratamiento

En general, en las hiperlipemias secundarias el tratamiento irá enfocado a tratar la causa de la enfermedad principal.

En cuanto a la hiperlipemia primaria, y como tratamiento coadyuvante a la hiperlimia secundaria, el manejo dietético ha resultado ser notablemente eficaz. 

  • Limitación del nivel de grasa en la alimentación. Comida baja en grasa o light, pero sin reducir el contenido proteico ya que sería contraproducente.
  • Aportes de ácidos grasos Omega 3: Aceite de pescado en cápsulas o en líquido. Este suplemento ha demostrado ser muy eficaz como parte del tratamiento.
  • Aporte de fibras fermentables: Por ejemplo pulpa de remolacha.
  • Aporte de antioxidantes: vitamina C, beta-carotenos, selenio…

Espero que este artículo os haya ayudado a comprender más a vuestro perro, y a entender la importancia de una correcta alimentación, la cual siempre debería de ser pautada por un profesional.

 

Juan Vázquez

Médico veterinario

¿Qué es el Coronavirus canino y cómo prevenirlo?

¿Qué es el Coronavirus canino y qué síntomas provoca?

El coronavirus canino es un virus altamente contagioso que afecta a perros, sobre todo cachorros y animales inmunodeprimidos, afectando sobre todo al sistema digestivo del animal. Los síntomas que provoca son similares al parvovirus canino, pero suele ser de menos gravedad:

Entre los síntomas que pueden aparecer encontramos:

  • Fiebre alta, incluso superior a los 40ºC.
  • Vómitos, pueden ser con sangre en casos graves.
  • Diarrea, incluso con sangre.
  • Dolor abdominal.
  • Pérdida de apetito.
  • Decaimiento.
  • Temblores.

Esta enfermedad no tiene un tratamiento específico, por lo que el tratamiento estará encaminado a aliviar los síntomas que vayan apareciendo en el curso de la enfermedad, normalmente siendo necesario el uso de sueroterapia, antibióticos, sondaje, etc.

¿Cómo se puede prevenir?

El contagio se produce por el contacto con las heces de un animal enfermo, por eso es muy importante evitar el contacto con animales que manifiesten alguno de estos síntomas. Como los más susceptibles son los animales jóvenes, seguir de forma correcta el plan de primovacunaciones es
esencial para evitar el contagio.

Se recomienda que los cachorros, sobre todo de colectivos como perreras o residencias caninas, tomen una alimentación de calidad, estén correctamente desparasitados y que se mantenga una correcta higiene en el recinto. Usar dietas que incorporen prebióticos e inmunomoduladores puede ser interesante para fortalecer el sistema inmune y digestivo.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Causas del reflujo gastroesofagico en perros

¿Qué es el reflujo gastroesofágico?

Como indica su nombre, consiste en un reflujo el contenido estomacal hacia el esófago. El esófago desemboca directamente al estómago, y está conectado por este a través de un esfínter. Normalmente este esfínter esta ocluido e impide que el contenido vuelva al esófago. Pero en determinadas condiciones puede ocurrir que el cierre no se produzca correctamente y exista cierto reflujo.

Causas del reflujo

  • Esofagitis: Inflamación de la mucosa del esófago. En caso de que se produzca una esofagitis, es relativamente frecuente que se vea acompañada de reflujo gastroesofágico. Al inflamarse la pared esofágica se produce una dificultad en el cierre del esfínter que antes mencionábamos, por lo que el contenido estomacal puede refluir. Esto a su vez produce más inflamación en el esófago, por lo que es un cuadro que se retroalimenta.
  • Hernia de hiato: Alteración provocada cuando una porción del estomago atraviesa el diafragma e invade la cavidad toracica. En este caso, el estómago esta sometido a un estrangulamiento que provoca una disfunción del esfínter, provocando el reflujo.
  • Anestesia: Se ha comprobado que ciertos fármacos anestésicos producen una relajación del esfínter que puede provocar reflujo esofágico.
  • Perros con obesidad: La obesidad es un factor de riesgo en el desarrollo del reflujo gastroesofágico. Por esta y tantas razones es fundamental mantener a tu mascota en la mejor condición corporal posible.
  • Fármacos: De igual modo, existen ciertos fármacos que producen una relajación del tono del esfínter y pueden provocar reflujo. Por ejemplo, acepromacina o atropina.
  • Vómitos: La presencia de vómitos, especialmente de carácter crónico, puede desencadenar la aparición de reflujo gastroesofágico.
  • Dieta: La alimentación, como para muchas otras enfermedades, es determinante en la dolencia de la que hoy hablamos. La dieta rica en grasas es un factor agravante ya que el contenido graso excesivo produce una relajación del esfínter.

Como veis son muchas y variadas las causas de esta insidiosa enfermedad. Como siempre pedimos, en caso de que notéis cualquier anormalidad en vuestro perro, acudir o contactar con un veterinario que os pueda asesorar como es debido.

Juan Vázquez

Médico veterinario

¿Por que mi perro se rasca el hocico?

Causas de prurito en el hocico

Las causas más habituales de picor en el hocico canino son:

  • Alergias: esta es una de las causas más comunes, sobre todo en perros que tienen alergia ambiental, siendo más frecuente que aparezca durante la primavera. Podemos encontrar alergia al polen, que también puede cursar con estornudos y conjuntivitis o alergia a los ácaros del polvo, que puede aparecer durante todo el año, independientemente de la estación. También puede aparecer prurito en el hocico cuando hay alergia por contacto (a
    algún tipo de material, producto de limpieza, etc).
  • Reacción alérgica: reacciones alérgicas provocadas por una picadura de insecto o contacto con oruga procesionaria por ejemplo, causan mucha inflamación, dolor y prurito en el hocico.
  • Enfermedades que afectan a la piel: hay algunas enfermedades cutáneas que afectan a zonas de unión entre mucosa y la piel, por eso el hocico es un punto muy sensible en animales que tienen enfermedades como pénfigo cutáneo (enfermedad autoinmune).
  • Otros problemas cutáneos: las quemaduras solares en la zona del hocico son muy habituales, sobre todo en animales de colores claros y puede causar inflamación y picos en la zona afectada. También existen otras dermatosis faciales como el acné, dermatofitosis o la celulitis juvenil.
  • Cuerpos extraños: cuerpos extraños como las espigas pueden introducirse en el hocico, causando estornudos y picor y son muy típicos durante la primavera y verano.
  • Otros: menos frecuentes son las patologías que afectan a los senos y cornetes nasales, entre ellas las neoplasias, que pueden causar picor pero también se vería cierta deformidad nasal.

Si vuestro peludo se rasca con frecuencia el hocico o lo empieza hacer, acudir a consulta veterinaria para conocer la causa y elegir el tratamiento adecuado.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Beneficios de la miel para los perros

5 beneficios de la miel para los perros

Entre los diferentes beneficios y propiedades que la miel puede aportar a los perros nos encontramos:

  • Fuente de vitaminas: la miel es rica en vitaminas del grupo B y vitamina C (además de otras como D, E y K), que son importantes para diferentes funciones del organismo.
  • Antioxidantes y minerales: es una fuente de antioxidantes naturales (flavonoides) y es rica en minerales, entre los que destacan el magnesio, calcio, fósforo, potasio y sodio.
  • Un extra de energía: la miel es una fuente de energía rápida muy buena ya que está compuesta por azúcares, casi todos glucosa y fructosa. Solo 100 gramos de miel tienen 300 kcal. Cuidado en perros diabéticos, en estos casos estaría contraindicado.
  • Para heridas y quemaduras: gracias a su bajo pH y a su alta cantidad de azúcares, el crecimiento bacteriano es muy complicado, por lo que se usa para la cicatrización de heridas y quemaduras, con muy buenos resultados, sobre todo en quemaduras.
  • Propiedades calmantes y antiinflamatorias: tiene propiedades antiinflamatorias y antisépticas, esto ayuda en problemas de vías respiratorias, ayudando a reducir el dolor e infección. Por sí sola no puede combatir infecciones graves, como el caso de la traqueobronquitis infecciosa, pero puede ayudar a reducir la molestia y la tos de nuestro
    perro.

Recordar que no todos los perros podrán tomar miel, si tienen problemas de diabetes por ejemplo puede ser peligrosa darle miel por su alto contenido en azúcares, también puede no ser recomendable en perros con problemas de alergias ambientales. Para los que si puedan tomar debemos darla en la dosis adecuada, evitando excesos.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Cuidados para un perro con dolores articulares

¿Por qué se produce el dolor articular?

Existen múltiples causas de dolor articular, pero básicamente la patología articular se clasifica en artritis y artrosis.

La primera, artritis, es una inflamación de la articulación, cuyo origen puede ser una infección que afecte a una articulación en concreto o a varias, habitualmente por enfermedades sistémicas, es decir, del organismo en general, por ejemplo, enfermedades infecciosas como Ehrlichiosis,  parasitarias como Leishmaniosis, e incluso reacciones vacunales.

La segunda, la artrosis, es una degeneración del cartílago articular. Suele aparecer con más frecuencia en animales de avanzada edad, aunque algunas patologías como la displasia de cadera, suelen conllevar artrosis. En cirugías de las articulaciones, por el daño que se genera, es frecuente que se desarrolle artrosis con el paso del tiempo.

¿Cómo se trata?

Hay que tratar la causa de la patología articular, es decir, si un perro tiene Leishmaniosis, hay que tratarla, o si se trata de un caso de displasia de cadera, veremos qué opciones hay de tratamiento de la displasia, por ejemplo.

Por lo tanto, no hay un tratamiento único. Lo que sí podemos hacer es proteger el cartílago de la articulación para evitar la degeneración, o frenarla.  Para esto se usan condroprotectores, que son sustancias que nutren el cartílago. Se pueden administrar en forma de comprimidos o mediante piensos que los lleven añadidos en su composición.

También es importante el ejercicio, que será de un tipo u otro según la patología que cause el daño en la articulación. El mantenimiento de la musculatura es fundamental, ya que debe ser el músculo el que soporte el peso del cuerpo. Si se produce atrofia muscular y los huesos y articulaciones dañadas tienen que soportar el peso, aumentará el dolor y con ello disminuirá el movimiento físico, lo que conlleva aún más atrofia, que va empeorando el cuadro progresivamente. Este tipo de ejercicio lo recomendará el veterinario, ya que no vale cualquier tipo. En este aspecto cabe destacar el tratamiento mediante sesiones de fisioterapia, también enfocadas a cada caso particular.

Y un punto clave es el control del dolor, para lo que se suele recurrir a analgésicos y antiinflamatorios, para procurar el bienestar del animal, aunque siempre bajo prescripción veterinaria.

 

Síntomas de la pancreatitis en perros

¿Qué es la pancreatitis?

El páncreas es un órgano con múltiples funciones, localizado en el abdomen y se encarga de segregar enzimas que permiten llevar a cabo la digestión de muchos nutrientes de los alimentos, como proteínas y grasas. Además de estas funciones, llamadas exocrinas, también realiza funciones endocrinas, es decir, hormonales y se encarga de la producción de insulina.

Cuando el páncreas sufre algún daño puede inflamarse y aumentar la producción de enzimas, provocando graves problemas en el animal.

La pancreatitis puede aparecer de forma aguda o progresiva (crónica) y las causas son variadas, desde una intoxicación a una dieta inadecuada alta en grasas.

¿Qué síntomas provoca en nuestro perro?

El síntoma más habitual y el que primero notaremos en nuestra mascota es la pérdida de apetito, pero también podemos observar:

  • Vómitos.
  • Fiebre elevada.
  • Diarrea amarillenta, de aspecto muy graso, incluso con sangre.
  • Decaimiento.
  • Dolor abdominal muy intenso.
  • En la pancreatitis crónica también podremos observar pérdida de peso progresiva.

El tratamiento precoz es muy importante para que el animal no empeore y en ocasiones es necesaria una dieta específica baja en grasa durante toda la vida del animal.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

¿Cómo saber si mi perro es alérgico a la pipeta?

¿Qué son las pipetas?

Las pipetas son antiparasitarios externos, de diferente composición, según los parásitos frente a los que actúen, que se comercializan en forma de líquido oleoso. Se aplican en la piel seca del perro, en la zona de la columna del perro, y duran alrededor de 4 semanas, dependiendo, como he dicho, del parásito que eliminen, ya que las hay que sirven para evitar pulgas y garrapatas y hay algunas más completas que también repelen el mosquito flebotomo, transmisor de leishmaniosis.

Es importante aplicarlo sobre la piel seca para su mejor absorción y no se recomienda hacerlo justo después del baño, así como tampoco bañar al perro hasta, por lo menos, dos días después de su aplicación, ya que se absorben mejor cuando la piel conserva su protección grasa natural, algo que disminuye con el baño.

¿Puede producir alergia?

Sí, a algunos perros les sucede.

La manifestación principal es el picor en la zona de aplicación, en casos leves.

Si la alergia es mayor puede haber enrojecimiento de la piel, alopecia (caída del pelo), engrosamiento de la piel o incluso en casos más severos, picor generalizado, enrojecimiento de la piel del resto del cuerpo o edema facial (hinchazón en la cara), lo más habitual.

¿Qué debo hacer?

Como primera medida, si los síntomas son claramente por alergia a la pipeta, conviene bañar al perro para evitar que su piel esté en contacto con el líquido antiparasitario y absorba más producto.

En segundo lugar, debes acudir al veterinario, que te dará el tratamiento adecuado y te orientará sobre qué cuidados necesita la piel dañada, en función de la extensión de los síntomas.

Y por último, conviene que te plantees otro método antiparasitario. En ocasiones la alergia la ocasionan los excipientes que se añaden al antiparasitario, no el antiparasitario en sí, por lo que probar otra marca de pipeta podría ser una opción. En caso de sospecha de alergia al principio activo, es decir, al antiparasitario, conviene probar con otro tipo, en formato pipeta o en formato collar.

Existen otros antiparasitarios externos que se administran vía oral, que pueden ser una opción interesante en casos de alergia a productos tópicos.

Fiebre del Sharpei ¿qué es y cómo tratarla?

¿Qué es la Fiebre del Sharpei?

Se trata de una enfermedad hereditaria que afecta a esta raza de origen chino. Numerosos estudios se han hecho sobre la enfermedad y aun no se sabe con seguridad qué es lo que favorece su aparición. Se piensa que puede ser por la cantidad de ácido hialurónico que presenta el Sharpei, y que le da ese aspecto arrugado característico, pero no ha sido confirmado.

Este tipo de fiebre aparece en algún momento puntual, normalmente en animales jóvenes, provocando una sintomatología característica:

  • Fiebre (hasta 42ºC).
  • Inflamación y dolor articular (sobre todo de la articulación del corvejón).
  • Inflamación del hocico muy dolorosa.
  • Dolor abdominal (con vómitos y diarrea).
  • Amiloidosis: en la fase terminal de la enfermedad, afectando de forma grave al riñón si la enfermedad no se ha tratado en los estadios iniciales.

¿Cómo se trata?

Ante cualquier síntoma que indique fiebre en esta raza es importante acudir a consulta para examinar al animal. Como el síntoma principal es la fiebre, será necesario administrar antipiréticos para bajarla, antiinflamatorios para reducir la inflamación y dolor en hocico y tratamiento sintomático si aparecen otros síntomas.

Esta enfermedad no tiene cura pero el tratamiento ayuda a evitar que avance y aparezca daño renal por la amiloidosis.

Irene Martinez

Médica Veterinaria