Qué es el edema pulmonar en perros

Qué es el edema pulmonar en perros

Es el acúmulo de líquido en el pulmón, concretamente en una zona denominada intersticio, que pasa a los alveolos (son unos pequeños sacos donde terminan las ramificaciones del sistema respiratorio y se produce el intercambio de gases para permitir la oxigenación de la sangre). Estos alveolos se llenan de líquido, con lo que el perro no puede respirar correctamente y, por lo tanto, la sangre no aporta el suficiente oxígeno al organismo, lo que supone una urgencia, ya que la hipoxia puede llegar a producir consecuencias muy graves para el perro, incluso la muerte.

El edema pulmonar puede tener origen en una enfermedad cardíaca, que al descompensarse, origina el edema pulmonar. Aunque también puede producirse por otras causas, como infecciones severas, pancreatitis, intoxicaciones, hemorragias, insuficiencia hepática, enfermedades neurológicas, etc.


Síntomas

El principal síntoma es la dificultad para respirar (disnea), aunque pueden aparecer otros síntomas como taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria), tos, inquietud ( el perro no puede tumbarse, porque de esa manera respira con más dificultad), e incluso cianosis (mucosas de color morado, que indican falta de oxigenación).


Diagnóstico y tratamiento

Se debe evaluar al perro por completo, incluyendo auscultación pulmonar y cardíaca, aunque el diagnóstico se realiza mediante radiografías de tórax.

El tratamiento consiste en intentar controlar la causa que lo ha originado ( si es una descompensación cardíaca, tratarla, o si es una infección, poner antibiótico, etc.), intentar eliminar el líquido acumulado en el pulmón mediante diuréticos y suministrar oxígeno, para que el aire que inhale, sea más rico en oxígeno y pueda revertirse el estado de hipoxia en el que se encuentra el perro.

Dependiendo de la causa, el edema pulmonar puede tener mejor o peor pronóstico. Es muy importante actuar lo antes posible para poder estabilizar al perro sin que haya habido daños en otros órganos debido a la falta de oxígeno.

Hongos en los perros: Síntomas y Tratamientos

Síntomas y diagnóstico de las infecciones fúngicas en los perros

Como adelantamos, las infecciones por hongos suelen darse de forma secundaria a algún proceso patológico que curse con una bajada de defensas o una alteración de la integridad de la epidermis. En este sentido, los síntomas, en muchas ocasiones, van a estar relacionados con la enfermedad primaria. No obstante, de forma general, podemos hablar de los siguientes síntomas:

  • Piel roja y enrojecida.
  • Mal olor y exudados.
  • Alopecias, a menudo circulares y distribuidas por todo el cuerpo del animal.
  • Descamación y cambios de color en la piel.
  • Picor, de intensidad variable.

El diagnóstico se puede llevar a cabo de varias formas. La más eficaz, es mediante un cultivo tras la recogida de una muestra de tejido.  Esta muestra se cultiva en un medio especifico, y tras un periodo de incubación, se obtiene el resultado que confirma o no la presencia del hongo, así como su variedad. No obstante, esta herramienta no es inmediata, y los resultados pueden demorarse varios días.

Otros métodos más rápidos, pero menos eficaces, son la observación directa mediante lampara de Wood, o el análisis de la muestra de tejido al microscopio. La elección de uno u otro estará sujeta al criterio del veterinario clínico.

Tratamientos para los hongos caninos

El tratamiento de los hongos en las mascotas, irá encaminado a tratar la causa primaria, cuando esta exista. Si, por ejemplo, los hongos están causados por una dermatitis atópica, habrá que tratar esa dermatitis en primer lugar para que el posterior tratamiento antifúngico sea eficaz.

En los casos en los que se haya tratado la causa primaria, o los hongos sean por si mismos los causantes de la enfermedad, está indicado el uso de tratamiento antifúngicos.

De forma variable y en función de la gravedad del cuadro clínico, este tratamiento se podrá instaurar de forma tópica, a base de cremas o pomadas, o bien vía sistémica, a través de comprimidos.

Carácter zoonótico de los hongos de los perros

Esta enfermedad tiene carácter contagioso para los humanos, es decir, es una zoonosis. Si bien es cierto que no suele ocurrir con frecuencia, puede afectar a niños, ancianos, o personas con algún tipo de trastorno inmunomediado.

En caso de que una persona conviva con un perro con hongos, conviene tener unos ciertos cuidados para prevenir el contagio.

Por ejemplo, debemos de limitar el contacto con el animal mientras que la infección por hongos esté activa. Esto no quiere decir que haya que mandar al perro al sótano, pero evitaremos restregarnos contra él. No hay problema en acariciarlo, pero si resultaría conveniente realizar un correcto lavado de manos tras el contacto.

 

Juan Vázquez

Médico veterinario

Miasis en perros, ¿de qué se trata?

¿Qué es la miasis?

La miasis es una enfermedad parasitaria que consiste en el depósito de larvas de varias especies de moscas, sobre los tejidos orgánicos.  Normalmente, esto suele ocurrir como consecuencia de una primera lesión, ya que no es habitual que las larvas colonicen tejidos sanos. Por lo tanto, podemos hablar de la miasis como una consecuencia a una lesión primaria.

¿Cómo detectamos que nuestro animal tiene miasis?

Básicamente, el diagnóstico se realiza de forma visual. Suele ser evidente a simple vista la presencia de estas larvas. No obstante, suele ser frecuente, en razas de pelo largo y denso, que los gusanos se encuentran bajo la capa de pelo y no son evidentes a simple vista.
Por otra parte, suelen cursar con dermatitis u otras lesiones asociadas, así que los síntomas serán los asociados a este proceso. En este sentido, podremos observar :
  • Piel enrojecida y eritematosa
  • Dolor y escozor en la zona
  • Piel húmeda
  • Mal olor

Tratamiento

El tratamiento consiste básicamente en remover los parásitos de la piel, todos los que sean posibles. Asimismo, pueden utilizarse tratamientos tópicos antiparasitarios y preventivos, que van a impedir que nuevas moscas depositen sus larvas en la zona.  Esta parte del tratamiento es fundamental puesto que son frecuentes las recaídas en estos casos.
Por otra parte,  será necesaria la administración de tratamiento para controlar la infección y el dolor. Está recomendado el uso de antibióticos tópicos y sistémicos, así como analgésicos.

Como prevenir la aparición de miasis en perros

Las miasis no son demasiados frecuentes, y suelen estar asociadas a animales muy descuidados o con dificultad para el movimiento.
La mejor forma de prevenir esta enfermedad es :
  • Controlar a los animales de forma frecuente, en caso de que el perro se encuentre en una finca ajena al domicilio, es conveniente acudir a ver al animal al menos una vez al día. Esto es especialmente importante en los meses cálidos, cuando más riesgo de infección existe.
  • Usar repelentes antiparasitarios, tanto artificiales como naturales. El uso de ciertas plantas como la citronela han demostrado tener actividad para repeler ciertos insectos, por lo que puede ser interesante cultivar alguna planta alrededor de la caseta donde duerma el perro.

Juan Vázquez 

Médico Veterinario

Maniobra de Heimlich en Perros

El atragantamiento

Un perro se puede atragantar con diferentes objetos o alimentos, lo que puede dar lugar a una obstrucción de las vías aéreas. Esta obstrucción puede ser parcial, es decir, el cuerpo extraño queda alojado en la tráquea, pero permite el paso de cierta cantidad de aire, lo que permite al perro respirar a la vez que se produce el reflejo de toser para intentar expulsarlo. O puede ser una obstrucción total, que no permite el paso del aire. Esta última es la más peligrosa, ya que en pocos minutos el perro podría fallecer por asfixia.

Formas de actuar ante un atragantamiento

Lo primero que debemos valorar es si el perro tose y puede respirar. Si tose, debemos permitir que lo haga, ya que es lo más efectivo para expulsar el objeto que está obstruyendo.

Si observamos que no puede respirar ni toser, debemos intentar valorar si hay algún objeto en la boca que podamos retirar con nuestras manos. Para ello, le abrimos la boca y observamos si en la garganta o en la lengua hay algún objeto del que tirar y poder extraerlo. No introduzcas la mano en su boca salvo que tengas claro que el perro te lo permite, ya que en una situación como está el perro puede estar nervioso y cerrar la boca con tu mano dentro, lo que puede tener consecuencias muy negativas para ti.

Si no hay nada en la boca, pondremos al perro mirando al suelo, es decir, si el perro es pequeño, se le coge de las patas traseras para que quede suspendido en el aire con la cabeza hacia abajo, y hacemos unas ligeras sacudidas, para intentar que, por gravedad, el objeto que está obstruyendo, salga hacia la boca. Después de esto, volveremos a observar si es la boca hay algo que podamos extraer. Si el perro es grande, levantaremos al perro de las patas traseras, pero sin llegar a levantar las delanteras, ya que no podremos elevarlo, debido a su peso.

Si todo esto no funciona, comenzaremos la maniobra de Heimlich.

Maniobra de Heimlich

Consiste en dar unos golpes secos en la boca del estómago hacia arriba, para facilitar la expulsión del objeto que se ha quedado alojado en la tráquea.

Nos pondremos detrás del perro, que si está sobre sus 4 patas, debe quedarse así y si está tumbado, le mantendremos en esa posición tumbada, con el cuello estirado.

Ponemos nuestro puño debajo de la última costilla y con la otra mano rodeamos el puño y presionamos hacia arriba 4-5 veces. Si el perro es pequeño, emplearemos 2 nudillos en vez del puño. Después de esas presiones, buscaremos en su boca nuevamente. Repetiremos hasta que lo expulse.

Lo ideal es que llames a tu veterinario por si tuvieras que acudir a consulta de urgencia, ya que en ocasiones no es posible extraer el objeto y es necesario extraerlo en la clínica.

Una vez que sale el cuerpo extraño, el perro debe recuperar la falta de oxígeno, que si ha sido leve, podrá recuperarse en casa, dejándole tranquilo, con espacio para que pueda respirar y pueda quedarse tumbado un rato si lo necesita. Pero si el proceso ha durado más de la cuenta, es necesario acudir a la clínica para que pueda recibir terapia con oxígeno, si lo considera necesario el veterinario.

Furosemida en perros

¿Para qué sirve la furosemida en perros?

La furosemida es un diurético, perteneciente a los denominados diuréticos de asa. Se utiliza en perros, principalmente, para como parte del tratamiento asociado a:

¿Cómo funciona?

La furosemida bloquea el mecanismo de transporte de sodio potasio y cloro, ubicado en la membrana de las células de la rama ascendente del asa de Henle. La acción diurética resulta de la inhibición de la resorción de cloruro sódico en este segmento del asa de Henle. Al interferir en este sistema, el diurético lo que produce es una excreción de sodio, cloro y agua, lo que desemboca en una mayor diuresis.

Presentación de furosemida para perros

Actualmente, existen dos formas de presentación en el mercado veterinario.

  • Por una parte, una presentación masticable con comprimidos de 10 y 40 mg, para ajustar y dosificar en función del peso del perro y sus necesidades diuréticas.
  • Asimismo, existe otra presentación, en forma de comprimidos no masticables, con las mismas dosis. Es decir, 10 mg y 40 mg.

Dosis

La dosis de este diurético es muy variable, puesto que además de depender del peso del animal, depende también del grado de necesidad o de la patología a tratar. Esto se traduce en que la horquilla terapéutica de la furosemida sea enorme.

La dosis de este medicamento, va desde 1 mg hasta 5 mg kilos, repartido en una o dos tomas diarias.

Será el veterinario que el ajustará la dosis, que será la más baja posible, satisfaciendo las necesidades terapéuticas del perro.

Furosemida en perros: efectos adversos

En raras ocasiones, es posible que pueda producirse un cambio de textura en las heces, tendiendo a producir heces blandas.

Por otra parte, y como consecuencia derivada del efecto del diuretico sobre el organismo, se puede producir hemoconcentración y disfunción circulatoria. Un tratamiento prolongado puede provocar una deficiencia de electrolitos.

Contraindicaciones de la furosemida en perros

Las principales contraindicaciones de este fármaco, son las siguientes:

  • No se debe emplear en perros hipovolémicos, hipotensos o deshidratados.
  • Tampoco es recomendable su uso en casos de perros en fase anúrica de insuficiencia renal.
  • No usar en caso de falta de electrolitos.
  • No usar en casos de hipersensibilidad conocida al medicamento.

Juan Vázquez

Médico veterinario

Usos de la clorhexidina en perros

¿Cómo actúa?

La clorhexidina se fija a las bacterias y rompe determinadas estructuras, lo que las elimina de la zona donde se aplica.

¿Cómo se emplea?

Dependiendo de la zona que se desee tratar, existen diferentes formas comercializadas.

La clorhexidina hay que aplicarla diluida, es decir, se mezcla con agua para que la cantidad de clorhexidina que entra en contacto con la piel, sea baja. En función de la herida que haya que curar o la zona en que haya que aplicarlo, se recomendará el tipo de dilución que hay que preparar.

Se puede aplicar la dilución directamente en la piel mediante una gasa, por ejemplo. También se pueden dar baños con un champú que contenga clorhexidina o  se aplica en la boca, mediante geles especiales para esta zona, que se quedan fijados a la mucosa, para que el perro no se lo trague con la saliva y no tenga tiempo el producto de realizar su acción antiséptica.

Principales usos

  • Heridas: tanto en heridas recién hechas, como en heridas más antiguas. Y se puede aplicar en heridas pequeñas o extensas.
  • Dermatitis: si es una dermatitis localizada, se aplica la dilución en la zona afectada. Si la dermatitis es generalizada o hay parte del cuerpo afectado, en veterinaria nos decantamos por el uso de champús que contienen clorhexidina. Esta opción es más efectiva, ya que si hay muchas zonas afectadas, habría que rasurar todas ellas para poder aplicar el producto, algo que en ocasiones no es posible. Con la opción del champú, la clorhexidina penetra bien en la herida y actúa correctamente. Estos champús conviene dejarlos actuar unos 5 minutos antes de aclarar para un efecto óptimo.
  • En heridas en la boca: es frecuente que en perros donde hay gran infección por presencia de sarro haya gingivitis o úlceras. En estos casos, una vez que se ha eliminado el sarro, se puede llegar a mantener la encía mediante la aplicación de geles de clorhexidina, que como he comentado, se fijan a la mucosa oral y actúan.
  • Infecciones de oídos: hay ocasiones en que las infecciones de oídos son repetitivas y para evitarlas, recomendamos mantenimiento con lavados con clorhexidina. O cuando empieza la infección, puede ser que lleguemos a evitar el uso de productos de tratamiento (con antibiótico y otros fármacos) mediante el empleo de lavados con clorhexidina.

Como ves, son varios los usos que se dan a este producto. Pero como siempre recomendamos, que sea tu veterinario el que valore qué cantidad debes aplicar, durante cuánto tiempo y si hay que aplicar o administrar otro medicamento.

 

Primperan en perros

 Qué es el Primperan

El Primperan es el nombre comercial del fármaco Metoclopramida. Éste se usa para tratar síntomas digestivos, principalmente el vómito. Hace unos años no existían alternativas para uso exclusivo en animales, por lo que se empleaba el Primperan, pero ahora disponemos de medicamentos de veterinarias elaborados con este principio activo.

Siempre que haya que administrar un medicamento, debemos consultar con un veterinario para que evalúe cuál es la mejor opción de tratamiento para nuestro perro, ya que puede haber otras opciones. Igual que sucede con las dosis, ya que tendemos a pensar que las dosis se calculan en proporción a lo que tomamos nosotros por lo que pesamos y que a partir de ahí, con lo que pesa nuestro perro, podremos calcularlo, pero en general las dosis varían mucho entre perros y personas, por lo que siempre consulta a tu veterinario la dosis antes de administrar ningún medicamento.

Causas de vómito en perros

Las causas de vómitos pueden ser varias:

  • Gastritis
  • Pancreatitis
  • Obstrucción intestinal
  • Intoxicación
  • Anestésicos
  • Efecto secundario de otros medicamentos
  • Problemas renales
  • Enfermedades neurológicas

En general, el vómito sigue una progresión, que es más o menos rápida, ya que primero aparecen las náuseas, que son esa sensación de estar “revuelto”, con ganas de vomitar. Después aparecen las arcadas, esos movimientos bastante bruscos que se hacen con el abdomen y finalmente el vómito, que es la expulsión del contenido por la boca.


¿Siempre se tratan?

En ocasiones, los vómitos son muy severos, ya que se producen muchos vómitos con poca frecuencia o no remiten con el tratamiento.

Debemos siempre vigilar la frecuencia con la que se producen, ya que si es una vez al día durante 2 días, pero el perro está animado, tiene apetito y retiene el líquido que bebe sin vomitarlo, no sería un episodio grave. En cambio, si el perro vomita cada media hora, está decaído, no tiene interés por la comida y cada vez que bebe agua la vomita, debemos acudir lo antes posible al veterinario para que instaure el tratamiento que considere o que realice las pruebas diagnósticas necesarias. Los vómitos, como he comentado, pueden dar lugar a deshidratación y alteraciones de algunos electrolitos, como el potasio. Por este motivo es tan importante tratar el vómito correctamente.


Si tengo que tratar con Primperan

La dosis de Primperan debe ajustarla el veterinario en función de la severidad de los vómitos y el peso del perro. En la clínica, se puede inyectar para que haga efecto más rápido, pero en casa lo habitual es administrarlo por vía oral. Se puede dar un jarabe por vía oral. Lo interesante de esta vía es que el perro ya tolere líquidos, ya que si no, corremos el riesgo de que vomite antes de que le haga efecto. Por este motivo, la administración mediante inyección es preferible cuando hay muchos vómitos.


¿Cuándo puede beber y comer?

El manejo dietético y de la ingesta de agua es muy importante. Tendemos a pensar que, después del vómito, como el perro suele querer ir a beber agua, y además suelen beber bastante, es lo correcto. Pero es justo al contrario, si tenemos un estómago dañado y en él entra una cantidad de agua considerable, lo habitual es que se vuelva a producir el vómito. Por este motivo, es preferible que el perro vaya bebiendo muy poca cantidad, cada poco tiempo. De esta manera, veremos si es capaz de retener pequeñas cantidades de líquido en el estómago e ir dando tiempo a que se vaya recuperando.

De igual modo haremos con la comida. Una vez que nos hemos asegurado de que tolera el agua, intentaremos ver qué sucede con la comida. Siempre ofrecer primero y si no quiere, no forzar. Y dar en pequeñas cantidades de manera frecuente es mejor que ofrecer su ración habitual es una o dos veces al día.


Reacciones adversas.

Otro de los efectos del Primperan, además del antiemético (parar el vómito), es el procinético, es decir, aumentar el movimiento del intestino. Por este motivo, puede suceder que un perro que toma primperan, defeque con más frecuencia, incluso con algo menos de consistencia.

Existe además un efecto secundario neurológico por la administración de Primperan, que produce síntomas como descoordinación, temblores, inquietud, agresividad, etc. Si sucede, hay que comunicarlo inmediatamente al veterinario, que te dirá cómo proceder.


Alternativas al Primperan

Existe otro principio activo que se emplea con mucha frecuencia, el Maropitant. Este fármaco, de uso exclusivamente veterinario, se emplea con frecuencia, debido a que se aplica una vez al día y es bastante efectivo en el control de los vómitos.

 

Si tu perro comienza a vomitar, puedes valorar cada cuánto lo hace y si hay una causa que lo desencadene ( beber mucha agua, si vomita sólo cuando come pollo pero otros alimentos los tolera, etc.). Si el vómito es frecuente y el perro tiene cambios en su estado de ánimo, te recomiendo acudir a tu veterinario sin demora, para poder tratarlo cuanto antes.

No es recomendable administrar infusiones caseras ni fármacos sin pautar por un profesional veterinario.

 

Vacunas obligatorias y recomendables en perros

¿Cuándo se empieza a vacunar?

Los cachorros reciben anticuerpos mientras se encuentran en el período de lactancia a través de la leche de su madre, que les otorga protección inmunológica frente a las enfermedades que ella haya desarrollado protección, mediante vacunación o porque haya padecido alguna enfermedad y su cuerpo haya generado esos anticuerpos.

Estos anticuerpos pueden interferir en la creación de inmunidad propia en los cachorros, por lo que conviene repetir varias dosis en su etapa de crecimiento, hasta que hayan desaparecido los anticuerpos maternos y, además, los perritos tengan un sistema inmune más desarrollado y maduro para generar sus propios anticuerpos mediante la vacunación.

Por esto, la edad recomendada para comenzar la vacunación en entre las 6 y las 8 semanas de edad. Dependiendo del riesgo de contraer ciertas enfermedades, como la parvovirosis, producida por el virus Parvovirus, habrá que administrar una serie de dosis u otra.

Los protocolos de vacunación están en constante revisión, para poder ofrecer la mejor protección y así poder tener un mayor control sobre las enfermedades bacterianas y víricas frente a las que se vacuna.

Existen varias opciones de vacunación y muchas vacunas comercializadas, todas ellas seguras y efectivas. Pero el período que dure la vacunación es adaptable a cada perro y cada caso, dependiendo del sitio en el que viva, si el animal sufre alguna enfermedad o si va a pasar por un período estresante, como podría ser un cambio de vivienda o la separación de su familia perruna y humana.

Por lo general, la vacunación se extiende hasta las 16-20 semanas de edad.

Vacunas para perros

Las vacunas más empleadas en perros son las que protegen frente a:

  • Parvovirus
  • Virus del moquillo canino
  • Leptospirosis
  • Virus de la hepatitis infecciosa canina
  • Rabia. Obligatoria. Dependiendo de la comunidad autónoma en la que vivas, la periodicidad de aplicación de la vacuna variará, pero lo habitual es que se ponga una vez al año o cada 2 años.

Existen otras vacunas, como la de Tos de las perreras, producida por la bacteria Bordetella o el virus Parainfluenza canina, o la del Coronavirus canino (un tipo de coronavirus que produce diarrea en perros), o incluso la vacuna de Leishmaniosis.

Todas estas deben administrarse por un veterinario, que se asegurará de que el perro está en condiciones óptimas para ser vacunado y establecerá un protocolo de vacunación adaptado a cada caso. Nunca deben ser administradas por otra persona, por mucha experiencia que tenga en el trato con animales.

Reflujo en perros: causas, síntomas y tratamiento

Comprender el reflujo gástrico en perros

Cuando el perro come, la comida pasa de la boca hacia el estómago, pasando por el esófago, que podríamos definir como un tubo que conecta la garganta con el estómago. Existe un esfínter en la entrada del estómago, llamado cardias, que evita que la comida, una vez que pasa al estómago, no vuelva hacia el estómago, salvo en situaciones como el vómito o el reflujo. En estos casos, el esfínter permite el paso inverso del contenido del estómago al esófago, que en ocasiones puede llegar a la garganta o incluso a la boca, dependiendo de la cantidad de contenido que ascienda.


¿Qué causa el reflujo en los perros?

Como decíamos, la causa del reflujo es la apertura del esfínter, el cardias, por lo que el contenido sale del estómago hacia el esófago. Pero hay diferentes causas y enfermedades que pueden dar lugar a esta situación:

  • Gastritis: la pared del estómago se irrita y el esfínter no funciona adecuadamente.
  • Esofagitis: la mucosa del esófago sufre irritación, como consecuencia de vómitos, o por otras causas, y afecta al tono del esfínter.
  • Hernia de hiato.
  • Fármacos, como anestésicos, que producen la relajación del cardias.
  • Obesidad.
  • Dieta rica en grasas.


¿Cuáles son los síntomas del reflujo en los perros?

Cuando existe reflujo leve, los síntomas pueden pasar desapercibidos, aunque lo habitual es que el perro tenga una salivación mayor de lo habitual, que se lama el hocico constantemente y trague saliva.

Si estamos ante un reflujo severo, puede aparecer dolor al tragar, tos, eructos, falta de apetito, regurgitación y apatía, frecuentemente.


Diagnóstico y tratamiento.

Ante la presencia de alguno de estos síntomas se recomienda acudir al profesional veterinario para explorar al perro a fondo y poder determinar que existe una molestia digestiva. En el caso de que lo considere necesario, se pueden realizar pruebas de imagen, como ecografía, para valorar la estructura del estómago, aunque en ocasiones es necesario realizar endoscopia para poder ver el interior del esófago, sus paredes y el tono muscular del esfínter.

El tratamiento variará en función de la patología, ya que el reflujo puede ser consecuencia, como comentamos, de una enfermedad gástrica.

Se debe adaptar la dieta, para que sea más fácil de digerir y salga antes del estómago hacia el intestino y se administra la comida en pequeñas raciones varias veces al día, para que el estómago no se llene demasiado en una sola vez.  Además, se pueden prescribir protectores de mucosa.

Pero siempre se debe tratar la causa del reflujo, ya que éste no es una enfermedad en sí, sino un síntoma.

Heterocromía: cuando tu perro tiene un ojo de cada color

¿Qué es la heterocromía?

La heterocromía es la manifestación genética que da lugar a que cada ojo de un individuo posea un color diferente. Por lo general, los perros tienen los dos ojos del mismo color, no necesariamente tienen que ser exactamente iguales, ya que a veces se ven pequeñas diferencias, como manchas o distribuciones diferentes. Pero en la heterocromía, lo habitual es que un ojo sea azul y el otro marrón, por lo que es bastante evidente.

Por lo tanto, esto no quiere decir que el perro tenga una enfermedad, sino que es genético y está asociado a la capa Merlé. Aunque no todos los perros merlé lo expresan, ni todos los que lo expresan tienen que ser merlé, como sucede en el caso de los perros de raza Husky, que no son merlé, pero sí pueden manifestar este tipo de alteración.


Causas de la heterocromía

Ya hemos comentado que el origen de esta característica es genético. El perro nace con ese gen y cuando va desarrollando el color en los ojos, ya se aprecia que van adquiriendo tonalidades diferentes.

La melanina que se produce en el iris del perro, es mayor en un ojo que en otro, por eso aparece un ojo más oscuro que el otro.

Existe la posibilidad de que un perro que tiene los dos ojos del mismo color, de manera repentina, o también gradual, vaya teniendo un ojo de un color diferente. En este caso, hay que acudir al veterinario, ya que estará sucediendo algo patológico, como alteraciones oftalmológicas graves.

 


Síntomas y signos de heterocromía.

Cuando un perro manifiesta esta característica, principalmente se observa un ojo marrón y otro azul.

Dentro de la heterocromía, podemos dividir en 2 categorías_

  • Total: un ojo es claramente diferente al otro, el iris posee colores totalmente distintos.
  • Parcial: existen zonas del ojo que varían con respecto al otro, como manchas más claras o más oscuras en el iris, pero no llega a aparecer en todo el iris.

Estas pigmentaciones no producen deficiencias de visión ni dolor.


Razas con tendencia a la heterocromía

Existen razas cuya manifestación no es rara, principalmente en las que existe la capa merlé, aunque algunas de ellas no poseen esa capa, como el Husky. Las más habituales son:

  • Husky Siberiano
  • Border Collie
  • Pastor Australiano
  • Dogo Alemán
  • Welsh Corgi