¿Cuáles son los signos clínicos de la alergia alimentaria?

¿Qué es la alergia alimentaria?

Como su propio nombre indica, la alergia alimentaria es un episodio alérgico mediado por un compuesto alimenticio que causa una reacción anómala en el organismo del animal. En este punto, aclarar que el hecho de que el perro desarrolle una alergia a un determinado alimento, no quiere decir que este sea de mala calidad, sencillamente su organismo lo detecta como nocivo, y lleva a cabo una reacción inflamatoria contra el mismo.

Las alergias alimentarias se pueden desarrollar a cualquier edad, y pueden surgir de forma aguda, es decir, de un día para otro. Un perro que haya comido toda la vida el mismo pienso, puede desarrollar alergia al mismo en cualquier punto de su vida.

Signos clínicos asociados a la alergia alimentaria

Como en cualquier episodio de alergia, los signos clínicos asociados a la alergia alimentaria, se van a manifestar en forma de manifestaciones cutáneas. No obstante, y a diferencia de otras alergias, en este caso puede existir, además, sintomatología gastrointestinal de relevancia leve a moderada.

En este sentido, en cuanto a los signos cutáneos, podemos hablar fundamentalmente de prurito, es decir, un picor de intensidad variable. El animal presentará un rascado en varias ubicaciones del cuerpo, como hocico, orejas o extremidades.

También es evidente, especialmente en razas de pelo corto y claro, un manifiesto enrojecimiento de la piel. Acompañando a esos signos, puede surgir casi cualquier tipo de alteración, principalmente motivados por el rascado del animal, como granos, eccemas o dermatitis húmedas por lamido. Por esta razón, es importante actuar de inmediato para evitar que los signos clínicos puedan agravarse y compliquen el diagnóstico de alergia.

Los signos gastrointestinales, aunque menos frecuentes, también pueden estar presentes. Puede ocurrir que un perro con alergia alimentaria sufra episodios de vómitos y diarreas. Estos signos, a diferencia de los anterior, presentes en todas las alergias alimentarias, solo se pueden encontrar en algunos individuos.

Por lo tanto, ante la evidencia de algún signo de los anteriormente mencionados, conviene contactar con vuestro veterinario de confianza, para que valore correctamente el caso y pueda orientar el diagnostico hacia la existencia o no, de una alergia alimentaria.

Juan Vázquez

Médico veterinario

¿Por qué mi perro tiene deposiciones blandas?

¿Cómo deberían ser las heces normales?

En algunos momentos puntuales la consistencia de las heces puede ser más blanda de lo habitual, pero volver a la normalidad en pocos días sin mayor importancia sin embargo, en otros casos, estas heces más blandas son continuas en el tiempo, ahí es cuando debemos preocuparnos y acudir a consulta para identificar la causa de esto.

Las heces normales deben ser consistentes y fáciles de recoger, sin dejar manchado el suelo pero sin ser duras ni resecas. Si las heces de nuestro peludo son blandas, se deshacen y llegan a manchar el suelo, significa que algo no está bien en su sistema digestivo.

¿Por qué puede tener heces blandas mi perro?

Las causas de estas heces blandas pueden ser muchas, aunque las más habituales son:

  • Cambio en la alimentación: cambiar de comida a nuestro perro es habitual, querer que pruebe diferentes sabores y tipos de pienso para que no se aburra, cambios de etapa de vida que necesitan de un cambio de alimentación, etc, es muy frecuente hacer estos cambios pero debe hacerse una transición gradual entre los diferentes piensos porque puede haber problemas gástricos como diarrea.
  • Parásitos: es importante desparasitar cada 3 meses a nuestro perro para evitar que tenga parásitos intestinales que pueden provocar diarrea, adelgazamiento, vómitos, heces con sangre, etc.
  • Estrés: este es un factor muy importante en nuestro perro y que puede ser desencadenante de multitud de síntomas, entre ellos heces más blandos de lo habitual. Por ejemplo, cuando el perro viaja en coche suele ponerse nervioso y, nada más salir del coche, defeca más blando de lo habitual, lo mismo ocurre a veces tras la visita al veterinario.
  • Comer cosas que no debe: algunos perros son auténticas aspiradoras, eso hace que a veces coman algo que no deben y tengan sintomatología digestiva, como vómitos y diarrea. Debemos tener precaución en esos casos, ya que podría comerse algo que realmente le cause un daño grave, por ejemplo algún tóxico o veneno.

Hay motivo por los que las heces pueden ser más blandas y que son totalmente normales, como en el caso de alimentación con dieta BARF o comida húmeda, las heces son de menor tamaño, incluso menos frecuentes, pero la consistencia es más blanda.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Perros dominantes vs perros sumisos: ¿qué saber sobre el tema?

¿Mi perro es dominante o sumiso?

La mayoría de veces puede haber cierta confusión de si un perro es sumiso o es dominante al realizar determinados comportamiento pero, a modo muy general, podremos considerar que un perro sumiso tendrá los siguientes comportamientos:

  • En algunos casos se orinan al saludar a otros canes.
  • Evita el enfrentamiento con señales de calma.
  • Tendencia a lamer la boca del otro perro.
  • Posturas de sumisión como mostrar abdomen.
  • Se apartan si el otro perro les demanda comida o un juguete.
  • A menudo permite ganar en el juegos de tirar.

Por el contrario, un perro dominante puede tener comportamientos como:

  • Monta a otros perros.
  • Guardan juguetes o comida.
  • No lamen a otros perros en la boca.
  • No quieren dejarse ganar a juegos de tirar.
  • Lenguaje no verbal más desafiante (mirada, postura).

A veces, el perro que parece dominante es el que peor controla la situación, lo mismo ocurre en perros muy nerviosos que presentar ciertos comportamientos sumisos. Lo ideal en cualquier caso es tener un perro equilibrado, que sepa comunicarse correctamente con sus congéneres de 4 patas, sin necesidad de dominar, simplemente con leves señales de calma y su lenguaje no verbal, por eso es tan importante conocer el lenguaje canino, la mejor forma de comprender a nuestro perro y ayudarlo cuando sea necesario.

Los perros realmente equilibrados van cambiando de rol de “dominante” a “sumiso” con otro perro durante el juego, es lo normal y no debería haber problema.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

5 signos de enfermedad en perro

Color de encías

Algo tan sencillo y simple como es levantar los labios del perro y observar su color, nos puede arrojar valiosa información sobre su estado de salud. Su color normal es el rosa clarito, como nuestras encías. Si su color se torna blanquecino, amarillento, azulado o rojizo, es indicativo de que existe una enfermedad subyacente que debe de ser evaluada.

Cantidad de agua ingerida

Los perros suelen beber siempre la misma cantidad de agua en la misma situación. Es decir, en verano beben más agua, pero la beben durante todo el verano. En invierno beben menos, pero a lo largo de toda la estación.

Si notamos que el perro bebe más agua de la normal para esa época, y durante varios días, es probable que pueda estar sufriendo alguna enfermedad a nivel renal o hepático, por ejemplo. Por lo que debemos ponernos en alerta y contactar rápidamente con el veterinario.

Aspecto de los ojos

Los ojos son el espejo del alma, y el reflejo del estado de salud. Estas estructuras, que de por sí son órganos y pueden sufrir enfermedades propias, también nos indican la presencia de algún proceso patológico a nivel sistémico.

Fijarnos en su coloración, presencia de manchas, existencia de hemorragias o vasos sanguíneos marcados, así como cualquier otra anormalidad estructural, es indicativa de alguna posible enfermedad subyacente.

Piel y pelaje

La piel es un órgano con una capacidad limitada para manifestar signos de infección, pero son muchas las enfermedades que hacen diana en esta estructura. Desde alteraciones hormonales, problemas con la nutrición, enfermedades infecciosas o procesos autoinmunes, se pueden manifestar con lesiones en la piel.

Lesiones como pérdidas localizadas de pelaje, hasta granos o enrojecimientos, pasando por manchas o caspa, nos dicen que hay algo que amenaza la salud de nuestro perro.

Posición del rabo

El rabo es un elemento básico en la comunicación no verbal de los perros. Conocer su funcionamiento resulta clave si queremos ser capaces de entender lo que el animal nos quiere transmitir. Ocurre con frecuencia que, cuando existe enfermedad, la posición del rabo es baja, incluso recogida entre las piernas. A esto le acompaña una merma general del carácter y alegría del perro, que suele confirmar la presencia de alguna dolencia.

Deseamos que estas pistas os resulten útiles y puedan servir para detectar de forma precoz cualquier posible enfermedad que atente contra los peludos.

Juan Vázquez

Médico veterinario

Dificultades de aprendizaje en cachorros

Hacer sus necesidades, el principal problema


Los cachorros, como los niños pequeños, hacen sus necesidades de forma espontanea y sin control. Pero a diferencia de los primeros, los segundos crecen y aprenden a manejar esta conducta mucho antes. Un cachorrito debería de comenzar a entender donde está su “retrete, a partir de los 2-3 meses de vida.


En ocasiones, retrasar el aprendizaje de esta conducta, puede suponer que tengamos dificultades en el manejo a largo plazo, y estemos todo el tiempo con la fregona en la mano. Para prevenirlo, es importante trabar este habito en cuanto el perro pueda salir a la calle.


Relacionarse con perros, gatos u otras personas


Otro problema habitual en el aprendizaje de los cachorros, tiene que ver con su capacidad para relacionar se forma amistosa con sus congéneres perrunos y con los demás animales y humanos.

De forma similar al ejemplo anterior, debemos de comenzar a pasear por la calle en cuanto sea posible. De este modo, el cachorro se acostumbrará a estar en contacto con otros animales, que en su momento fueron extraños, y que con el tiempo pasarán a serle familiares.

El momento ideal para realizar esta etapa de sociabilización, es entre los 2 y 4 meses, que es cuando el animal está mas receptivo a este tipo de estímulos novedosos.


Problemas de mordida


Los cachorros se relacionan con sus hermanos, en gran parte, con la boca. Son frecuentes los lametones y los mordiscos en las camadas de perritos. Es una conducta perfectamente normal, que refuerza los lazos familiares y capacita para entender las relaciones con otros seres vivos.


Sucede en ocasiones, que cuando los cachorros son destetados de forma precoz, esta conducta normal, se puede llevar al extremo. Si la madre no tiene oportunidad de enseñar al cachorro cuando y con cuanta intensidad se puede morder, el joven perro puede no tener demasiado control sobre la fuerza de su mordida. Esto se traduce en mordiscos y agresiones a sus nuevos dueños o a otros compañeros de juego.


Esperamos que estos consejos sean de utilidad y sirvan para tener en cuenta y evitar los problemas de aprendizaje que con mayor frecuencia desarrollan los cachorros.

Juan Vázquez

Médico veterinario

Mi perro tiene problemas para levantarse: ¿es un problema ortopédico?

Problemas ortopédicos, casi siempre responsables


Es cierto que los problemas ortopédicos, musculares, óseos, o articulares, son los que con mayor frecuencia causan que un perro tenga dificultades para levantarse. Esto no es de extrañar, ya que una alteración en cualquiera de las partes del aparato locomotor, va a producir un lógico trastorno de movilidad. Entre las causas ortopédicas más frecuentes que cursen con dificultad para ponerse en pie, podemos encontrar las siguientes.

  • Displasia de cadera: Trastorno frecuente en razas de tamaño grande, como Pastores alemanes o mastines. Afecta a los cuartos traseros, por lo que los animales que sufren esta dolencia, tienen dificultades para levantarse y caminar.
  • Artrosis: Otra patología frecuente entre razas de todos los tamaños. Afecta fundamentalmente a perros mayores, en las articulaciones de las extremidades. Suele afectar más en los climas húmedos y fríos.
  • Inflamaciones musculares: Fruto de algún golpe, mala postura, esfuerzo excesivo. Frecuente entre animales de cualquier edad, aunque afecta más a los jóvenes debido a su tendencia a hacer el bruto jugando.


Problemas no ortopédicos


Aunque, de forma general, más infrecuentes, no podemos olvidar las causas que tienen su origen al margen del aparato locomotor. En este sentido, son muchos y variados los procesos patológicos que pueden complicar que el perro sea capaz de ponerse de pie.

  • Procesos generalizados: Cualquier trastorno que produzca decaimiento en el perro, puede traducirse en que este se ponga en pie de una forma costosa. Hablamos de fiebre, intoxicaciones o estados carenciales de nutrientes, por ejemplo.
  • Problemas digestivos: Como en el caso de los humanos, que nos cuesta levantarnos de la mesa después de un opíparo banquete, en el caso perruno pueden suceder cosas similares. Empachos, estreñimientos, o ingestión de cuerpos extraños, pueden producir que el perro tenga problemas para incorporarse.
  • Trastornos del sistema nervioso: Como eje regulador de toda la actividad corporal, cualquier lesión en este nivel, se puede traducir en problemas de movilidad. Procesos patológicos como síndrome vestibular o meningitis, pueden producir que el perro tenga dificultades para levantarse.

Como habéis podido leer, el hecho de que el perro tenga problemas para levantarse, puede ser indicativo de alguna enfermedad, no necesariamente ortopédica. Por eso es necesario estar atentos y ante la menor duda, contactar con el veterinario.


Juan Vázquez

Médico veterinario

¿Cómo elegir snacks para mi perro?

Tipos de snack para perros

Hay multitud de snacks para perros, siempre debemos fijarnos en que estos snacks sean de calidad, con ingredientes naturales y bien especificados en el etiquetado. Los más comunes son:

  • Galletas: son snacks horneados, normalmente con algún tipo de harina.
  • Naturales: los snacks naturales son los más de moda, normalmente no incluyen cereales y por supuesto son libres de conservantes, colorantes y cualquier aditivo artificial. Normalmente se componen de carne liofilizada o deshidratada o partes animales muy poco tratadas y que a los perros les vuelven locos.
  • De larga duración: son snacks naturales de gran tamaño o duros que son difíciles de masticar y que ayudan a que el perro esté entretenido un buen rato y a la limpieza dental.
  • Snacks comunes o chuches: son el snack más frecuente, de pequeño tamaño y no muy duro, perfectos para premiar al perro durante el adiestramiento.

¿Cómo escoger el mejor snack?

Aunque los snacks serán un complemento en la alimentación de nuestro perro, debemos elegir snacks de alta calidad y sanos, por eso hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Sin conservantes ni colorantes artificiales: los conservantes son necesarios para que el alimento tenga mayor duración, pero debemos elegir los que estén libres de aditivos artificiales y contengan otros naturales como los tocoferoles.
  • Proteína de calidad y bien especificada: como ocurre con el pienso, la fuente de proteína debe ser la principal en la composición. El snack debe especificar de qué parte del animal procede la carne.
  • Resto de ingredientes: debemos huir de snacks cuya composición sea mayoritariamente de cereales o ingredientes de relleno, también de los que contengan azúcares.
  • Complementos nutricionales: algunos snacks son ricos en ciertos nutrientes que pueden ser beneficiosos para la salud de nuestro can, por ejemplo hay snacks altos en ácidos grasos, en condroprotectores, etc.
  • Cuidado con las alergias: si nuestro perro tiene alergia a ciertos alimentos, debemos mirar muy bien la etiqueta, de nada sirve dar un pienso grain free porque tiene alergia si luego le damos chuches cargadas de trigo, maíz y arroz.

Irene Martinez

Médica Veterinario

¿Cómo expresan los perros sus emociones y estados de ánimo?

¿Cómo nos comunican su estado de ánimo?

Los perros no se comunican entre ellos ni con nosotros hablando, pueden emitir sonidos como gruñidos, ladridos y gemidos para hacernos ver su estado de ánimo, pero debemos atender sobre todo a su lenguaje corporal.

La disposición de las orejas, el movimiento de la cola, la tensión de su cuerpo…debemos tener en cuenta todos estos detalles y saber interpretarlos correctamente, si lo hacemos podremos adelantarnos a muchos comportamiento que no deseamos, como un mordisco o una pelea entre dos perros.

Esta comunicación también puede variar entre razas, ya que algunos perros, por su morfología (hocico chato, rabo corto, orejas cortadas o exceso de pelo) no pueden comunicarse de la misma forma que lo hacen otros.

La cola ¿indicador de felicidad?

La cola y su movimiento nos hablan mucho de como se siente nuestro can. Cuando está contento moverá la cola de forma enérgica, cuando esté tranquilo y seguro la tendrá relajada hacia abajo pero, cuando se sienta en peligro y esté tenso, dejará la cola muy alta y tensa o con cortos y rápidos movimientos laterales es que está muy excitado.

Esto va a depender de la raza, ya que algunas nacen con una cola muy corta y no pueden comunicarse bien, por eso hacen movimientos más exagerados, por ejemplo moviendo excesivamente el trasero cuando están alegres.

Las orejas son muy importantes

Cada movimientos y cada postura de las orejas puede indicar una emoción, por eso es tan importante no mutilar las orejas, sea cual sea la raza del perro, además del dolor que puede causar esta operación.

Por ejemplo, las orejas hacia delante indican que el animal está atento, si las orejas están hacia atrás significa que el animal está triste o enfermo y, si están un poco bajas, podemos estar ante un ataque inminente, ya que significan enfado.

Atención al lenguaje corporal

No solo las orejas y la cola nos hacen conocer los sentimientos de nuestro peludo, muchos gestos se deben tener en cuenta, como por ejemplo:

  • Bostezo: cuando el perro se encuentre ante una situación de estrés y que le incomode comenzará a bostezar de forma reptitiva.
  • Erizamiento de pelo: puede siginicar que el perro se siente inseguro o no está a gusto.
  • Postura de juego: las patas anteriores estiradas y el trasero levantado y cola en movimiento es una clara invitación al juego.
  • Lamerse los labios: es otro gesto que nos indica que el animal está estresado e incómodo.
  • Enseñar los dientes: es un aviso para que no se le siga molestando, el perro puede estar protegiendo algún recurso también.

Si conocemos un poco mejor a nuestro perro y conocemos todas estas señales, podremos ayudar a que gestione mejor sus emociones y sea un compañero ideal.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Mi perro está perdiendo peso, ¿y ahora qué?

Peso ideal

En perros, el peso ideal es muy variable, ya que existen variedad de razas y sus cruces, por lo que la cantidad de tamaños de perros es inmensa. Esto hace que haya perros altos y estilizados, altos y musculosos, medianos, pequeños y delgados, pequeños y robustos,… Por lo tanto, generalizar por tamaño no tendría sentido. En este aspecto, los veterinarios nos guiamos principalmente por “el ojo”. Es decir, observamos la complexión del perro y podemos valorar si está en su peso ideal, si hay algo de sobrepeso o si, por el contrario, está demasiado delgado.

La importancia de la alimentación

En este punto influye muchísimo la alimentación, ya que la calidad de los ingredientes con que se alimenta hace que los nutrientes se absorban en mayor o menor medida, lo que podría dar lugar a carencias de algunos nutrientes en caso de que la alimentación no sea de buena calidad.

Si un perro pierde peso, lo primero que debemos valorar es si su alimentación es adecuada y si la cantidad es la idónea para su tipo de vida, ya que si por ejemplo ha pasado a tener una mayor actividad física, la cantidad de calorías que debe ingerir, aumenta. O si vive en exterior y en invierno adelgaza, podría deberse a que, al estar expuesto al frío, tiene mayor desgaste de energía y, por lo tanto, debe aumentar la cantidad de alimento que ingiere.

La pérdida de peso como síntoma de enfermedad

Pero no siempre la pérdida de peso tiene su origen en la alimentación.

Si descartamos que haya habido algún cambio como los que hemos comentado, debemos valorar que puede existir alguna enfermedad. Para esto, se realiza una exploración completa del animal, de la cual podemos extraer mucha información, como si hay heridas, el estado de la piel, si hay fiebre, si hay palidez, etc. Esto nos puede orientar y podemos decidir si hay que realizar otras pruebas, como un análisis de sangre, ecografía, etc.

Las causas más habituales de pérdida de peso en perros son:

– Infecciones que producen fiebre y pérdida de apetito.

– Enfermedades parasitarias, como Leishmaniosis

– Enfermedades digestivas que producen diarreas crónicas o vómitos

– Tumores

Por lo tanto, si crees que tu peludo está perdiendo peso, lo mejor es que acudas a tu veterinario y podáis valorar qué puede estar sucediendo.