Ejercicio de estimulación temprana para cachorros

¿Qué es la estimulación temprana?

Consiste en someter al perro a una serie de ejercicios que pueden suponerle un estrés leve, de esta forma se consigue estimular su sistema hormonal, pituitario y suprarrenal.

Esta estimulación hace que aumente la conducta exploratoria del cachorro y favorece su tranquilidad. Aunque tiene muchos beneficios para el animal, se debe realizar con precaución y no someter al perro a demasiado estrés, ya que puede haber repercusiones negativas.

¿Qué beneficios tiene?

Estos ejercicios se recomiendan cuando el cachorro es huérfano y no cuenta con la interacción de la madre. Entre los beneficios que se atribuyen están:
– Fortalece el sistema cardiovascular.
– Fortalece las glándulas adrenales.
– Mejora su comportamiento y socialización.
– Mejora la tolerancia al estrés.
– Ayuda a favorecer el desarrollo físico y emocional.

Tipos de ejercicios

Se trata de ejercicios simples como:

– Estimulación térmica: apoyaremos las 4 patas del animal sobre una toalla previamente enfriada o calentada, durante unos segundos. Debemos facilitar que el perro se mueva.
– Estimulación táctil: con la ayuda de un bastoncillo le haremos cosquillas en las almohadillas, solo durante unos segundos.
– Posición de la cabeza:se forzará la posición de erguido (con la cabeza hacia arriba) o con la cabeza hacia abajo, solo unos segundos.
– Cúbito supino: sujetando al cachorro con ambas manos lo pondremos con las extremidades hacia arriba unos segundos.

Esta estimulación se realiza con mucha frecuencia en cachorros que van a ser adiestrados para algún trabajo cuando son adultos, de esta manera se logra un mejor manejo y socialización del animal.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

¿Qué es el entrenamiento de refuerzo positivo?

Tipos de refuerzo:

  • Positivo: consiste en premiar una determinada acción que queremos que el perro lleve a cabo. Por ejemplo, dar una galleta tras sentarse cuando se lo hemos pedido.
  • Negativo: en vez de premiar algo que hemos solicitado, consiste en llevar a cabo algo que al perro no le agrada cuando ha realizado una acción no deseada. Por ejemplo, regañarle cuando se hace pis en casa. En este punto, se englobarían las acciones físicas, pero JAMÁS deben llevarse a cabo.

¿Cuándo premiar?

Es habitual empezar a emplear esta técnica cuando tenemos un cachorro y queremos enseñarle a hacer sus necesidades en la calle. Aquí surge la duda entre regañar cuando se hace pis o caca en casa o si premiarle cuando lo haga en la calle. Es mucho más efectivo premiar inmediatamente después de haberlo hecho en la calle que regañarle. Os cuento porqué: cuando estamos con los perros en la calle y son cachorros, solemos llevarles con la correa, por lo que vemos lo que hacen en cada momento. De esta manera podemos dar el premio nada más hacer la acción que deseamos (en nuestro ejemplo, hacer pis). En cambio, en casa no estamos vigilando permanentemente a nuestro cachorro, por lo que lo más habitual es encontrar el pis fuera de la zona que tiene habilitada para ello que verle justo en el momento que lo hace. Para que el refuerzo negativo sea efectivo, hay que llevarlo a cabo nada más realizar la acción indeseada, es decir, que deberíamos regañar a nuestro cachorro mientras se hace pis o nada más terminar, algo que es infrecuente. Por este motivo, entre otros, es más efectivo el refuerzo positivo.

Los tipos de premios que se pueden dar son variados, pero los más comunes son alimentos (galletas o chuches para perros, pienso, trocitos de salchichas, pavo,…), caricias, juegos, premiar con la voz, clicker,…

Este tipo de entrenamiento es el recomendado también en casos de perros adoptados o perros que presenten algún miedo, ya que el refuerzo negativo suele incrementar los miedos que ya tienen.

Además, fomenta el vínculo entre el dueño y su mascota, ya que la sensación de disfrute es mayor.

Diferencias de comportamiento entre razas de perro.

Hoy por hoy existen más de 300 razas de perro. Además, este número sigue creciendo año tras año. Quizás resulte complicado encuadrar los múltiples ejemplos de todas las razas dentro de un patrón común, pero es seguro que cada individuo de una raza específica compartida, en la mayor parte de las ocasiones, una calidad de carácter similar al resto de sus congéneres.

Durante cientos, o incluso millas de años, las razas han sido seleccionadas para realizar o servir a los requisitos humanos. Tras esta selección artificial parece lógico que hayan sido, además de características físicas, características psicológicas y de comportamiento las que han visto potenciadas por la mano del hombre. Se han seleccionado perros para la caza, el combate, el pastoreo, la protección de la comida frente a las alimañas … Se puede suponer por lo tanto que para cada trabajo que se realiza con eficacia, pueden sufrir un patrón de conducta común.

Lógicamente todas estas características pueden verse potenciadas o suavizadas con la educación. Es tan importante la genética como el entorno donde el animal se críe y la educación que se le brinde.

Por poner un ejemplo,a pesar de que las razas de perro de pastoreo como pastor alemán o el pastor belga fueron criadas en sus orígenes como perros de trabajo para pastorear el rebaño, hoy en día son unas razas populares que, en la mayoría de los hogares no desempeñan esa labor. Sin embargo, como en sus ancestros, son animales que destacan por su inteligencia y capacidad para atender las órdenes de sus dueños. Esto, en sus orígenes, era fundamental para entender las voces de sus dueños y realizar su trabajo con eficacia.

Otro ejemplo lo podemos encontrar en los perros de caza, seleccionados en sus orígenes por su excelente olfato y su carácter curioso e infatigable. Hoy en día, razas como bracos o lebreles, siguen compartiendo ese carácter curioso aunque el individuo no sea utilizado para tal fin, olfateando constantemente su entorno y corriendo detrás de cualquier cosa que se mueva (una pelota por ejemplo).

Son unos ejemplos básicos pero que ilustran bien las características comunes que unen casi todos los individuos de una misma raza, sea cual sea el entorno en el que se han educado.

Juan Vázquez

Médico veterinario

¿Por qué los perros desarrollan un comportamiento agresivo?

CAUSAS

Debemos diferenciar entre causas orgánicas, es decir, las que son consecuencia de una patología física, y causas no orgánicas, las que son puramente conductuales.

Entre las orgánicas, destacan aquellas patologías que producen dolor, como por ejemplo heridas, abscesos, neoplasias (tumores); alteraciones endocrinas, principalmente tiroideas; alteraciones neurológicas, como tumores cerebrales o estados de demencia; alteraciones hepáticas o renales, que producen el acúmulo de sustancias “tóxicas” en la sangre que pueden alterar el nivel de consciencia de nuestras mascotas. Es fundamental realizar un examen físico completo, análisis e incluso pruebas de imagen para descartar que exista alguna patología de este tipo para poner tratamiento lo antes posible.

Entre las causas no orgánicas se encuentran las que dependen de la educación y/o temperamento del perro. Nos estamos dando cuenta de la importancia de los primeros meses de vida en el carácter del perro. El tiempo que haya pasado un perro en su etapa de cachorro con su madre y sus hermanos, si es que los tiene, en un ambiente adecuado, que no se lleve a cabo un destete precoz y la camada tenga la oportunidad de tener tiempo de juego, es fundamental en la prevención de conductas inadecuadas. En muchos más casos de los que creemos, separando a la camada precozmente, favorecemos el desarrollo de miedos, fobias y ansiedad, algo que requiere un trabajo posterior considerable para su corrección.

El ambiente en el que crece un perro, una vez que llega a un hogar, tiene una gran importancia también. Permitir que el perro tenga su espacio en su nueva familia, atenciones, tiempo de ejercicio y alimentación de calidad son fundamentales, igualmente. Esto les aporta seguridad y estabilidad.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Cuando creamos que nuestra mascota manifiesta comportamientos no habituales en él/ella, debemos acudir al veterinario, que valore si esa conducta puede ser debida a una alteración física o si, por el contrario, sería conveniente que un etólogo nos aconsejara sobre qué rutinas incluir o qué hábitos desechar en nuestra vida cotidiana, ya que en ocasiones, con pequeños ejercicios se pueden conseguir grandes cambios.

Consejos útiles para dueños de perros con niños.

En primer lugar, tendremos que actuar de forma distinta si es un niño el que llega a un hogar con perro, o al revés. Por lo que vamos a tratar el tema desde estos dos abordajes:

Primero perro, luego niño : Si ya teníamos un perro y hemos decidido darle un hermano humano, tendremos que tener claras una serie de normas.

Lo más importante es que la educación de nuestro perro sea la adecuada , es decir, no tengas problemas de sociabilización, miedos, fobias … De ser así debemos tratar estos problemas con un especialista cuanto antes, ya que pueden veros potenciados con la llegada del bebe

Tendremos que acostumbramos al perro a estar más tiempo solo, sobre todo si es dependiente, ya que el bebe nos va a robar tiempo y el perro no va a disponer de nosotros tanto como antes.

Cuando llegue el bebé, en los primeros meses, es raro que tengamos algún problema, ya que las interacciones perro-bebé son escasas. Actuar con normalidad y dejar al perro oler al bebé cuando quiera. 

En el momento en que el bebé comience a salir de la cuna, debemos tener siempre vigilada la situación, pero mantendremos la calma. No debería haber ningún tipo de problema, ya que el perro está acostumbrado a ese miembro de la familia y la interacción es normal. Estaremos siempre vigilando por si ocurre alguna reacción anómala por parte del perro.

Primero niño, luego perro:

Cuando la cosa es al revés, debemos tener en cuenta en primer lugar las características del perro.

No deberíamos de optar por un perro de gran tamaño si tenemos un niño muy pequeño, ya que, aunque sea sin querer, este podría lastimarle.

También podría ser interesante elegir un animal joven, para que la adaptación sea la mas adecuada. Si no, en su defecto, si el perro es adulto, elija uno que este bien socializado, especialmente con niños.

Y por último, y no menos importante, enseñar a nuestros hijos que el perro es un miembro más de la familia que no hay que molestar, si no respetar y tratar con cariño y suavidad. Enseñarle a no incordiarlo cuando duerme, cuando está enfermo …

Esperamos que estos pequeños trucos sean de ayuda. Y recordad, nunca dejar solos a los perros con los niños , sobre todo si son muy pequeños.

Juan Vázquez

Medico veterinario

Comportamientos compulsivos en perros

LAMIDO EXCESIVO

Como hemos comentado en otro post, el lamido excesivo en perros tiene varias causas que hay que estudiar antes de considerar que se debe a una alteración de conducta.

RASCADO

El rascado, por lo general, tiene origen dermatológico como causa primaria. Entre los diagnósticos que hay que realizar se encuentran las infecciones por parásitos (sarnas o pulgas), infecciones por hongos, infecciones bacterianas (piodermas) o problemas atópicos. Estos últimos suelen necesitar alimentación específica para su remisión. Al igual que ocurre con el lamido, cuando se trata la causa que lo origina, suele remitir este comportamiento.

COMER COMPULSIVAMENTE

Los perros pueden llegar a ser bastante ansiosos con la comida, en especial algunas razas, como los Labradores. Pero hay ocasiones en que el perro busca comida por todos sitios, como la basura, o come por la calle todo lo que se encuentra. Antes de considerarlo alteración de conducta, hay que descartar algunas patologías como diabetes. Si esto persiste a pesar de haber estudiado algunas enfermedades, habrá que valorar si la alimentación que toma es de calidad y si la ración que consume es la adecuada.

JADEO/LLORIQUEO/LADRIDO

Es habitual ver perros que, al quedarse solos en casa, se pasan las horas llorando o ladrando hasta que vuelven sus dueños. Esto suele deberse a ansiedad por separación, lo que les produce un severo malestar que es conveniente tratar con especialistas en comportamiento, ya que puede incluso derivar en destrucción de objetos del hogar y que el perro se lesione.

PERSEGUIRSE EL RABO

Este comportamiento es normal si se presenta de manera aislada, como juego, pero si se repite constantemente, es patológico. Suelen ser manifestaciones de estrés/ansiedad, por lo que es recomendable acudir a un especialista (etólogo) para que valore el entorno y porqué puede darse esta conducta.

Existen otras conductas compulsivas, aunque las descritas aquí son las más frecuentes.

Como componente común, puede haber alteraciones de conducta como estrés que las desencadenen, por lo que es interesante que dediquemos todo el tiempo que podamos a nuestras mascotas para procurar que estén estables a nivel psicológico.

¿Qué hacer si mi perro no quiere comer pienso?

 

Existen distintos tipos de alimento, tanto comercial como casero, para nuestras mascotas. Debemos encontrar el que mejor se adapte a sus necesidades para asegurarnos de que el aporte de nutrientes es el adecuado para ellos, ya que podemos llegar a ocasionar carencias.

Como nos sucede a las personas, la alimentación tiene una gran influencia en nuestra salud y por eso la tendencia hacia alimentos saludables y lo más naturales que sea posible es cada vez mayor.

LOS ANIMALES TIENEN PREFERENCIAS

No sólo en cuanto a sabor, sino a composición. Y esto deriva en que hay animales con preferencia por alimentos más proteicos, por ejemplo, y otros que, en cambio, prefieren que el contenido de proteínas sea menor. Esto puede explicar, en parte, porqué algunos perros prefieren unos piensos frente a otros, incluso dentro de la misma marca.

CÓMO GESTIONAMOS LOS PROPIETARIOS EL RECHAZO AL PIENSO

Hay 2 corrientes principales: la de no ofrecer nada más hasta que coma ese alimento concreto, lo que puede ocasionar que el perro pase una semana sin comer, o la de “aderezar” el pienso con comida, principalmente nuestra comida, para que se camufle el sabor del pienso que no quiere comer, que suele derivar en que necesite ese extra en su plato para empezar a comer el pienso.

A veces este rechazo tiene una causa, como cambio de marca de pienso sin hacer una adaptación gradual o incluso pasar de pienso de la etapa de cachorro al de la etapa adulta. Es importante considerar, como hemos comentado anteriormente, los gustos del animal. Si no le gusta un sabor, podemos probar con otro, siempre y cuando tengamos posibilidad de comprar pequeñas cantidades de alimento, por si tampoco lo quiere, no tener que tirar kilos de comida. Y si nos damos por vencidos en la búsqueda del pienso que le guste, podemos cambiar el formato (comida semihúmeda, húmeda, pienso deshidratado, BARF comercial) o decantarnos por cocinar su comida, pero siempre bajo asesoramiento veterinario, para evitar carencias.

 

PAULA GIMENO

VETERINARIA

¿La agresividad depende de la raza?

 

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS

Las razas consideradas peligrosas presentan unas características comunes: la altura (entre 50 y 70 cm), el tipo de pelo (por lo general, corto), fuerte musculatura en cuello, mandíbula y extremidades, cabeza voluminosa y cráneo y pecho anchos.

Pero con esta descripción, realmente lo que se está valorando es el potencial daño que estos perros pueden llegar a provocar en caso de ataque. Existen casos de ataques registrados en prácticamente todas las razas, el problema es que un perro de estas dimensiones puede llegar a producir lesiones de mayor gravedad que un perro de otras características.

 ¿Y QUÉ HAY DEL ASPECTO PSICOLÓGICO?

Al igual que las características físicas, el carácter también se transmite genéticamente. Así, de padres con carácter agresivo, es probable que se obtengan hijos con más tendencia a la agresividad. Por eso, cuando se seleccionan ejemplares para la cría, deberían descartarse para este fin los que muestren signos de agresividad. Pero esto no sólo afecta a las razas potencialmente peligrosas, sino a TODAS.

Lo que sucede con las razas consideradas peligrosas es que se han utilizado para fines en los que interesa que desarrollen su agresividad, por ejemplo en peleas, lo que ha derivado en una fama inmerecida, ya que su carácter real no es ese.

EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN

Y llegamos al punto más importante. Hemos hablado de las características físicas y las psicológicas, pero nuestra responsabilidad como propietarios y guías de un perro, de cualquier tipo de perro, es ineludible. Si no les educamos, si no les guiamos en un correcto comportamiento con otros seres vivos, tendremos un problema, ya sea un perro de 2 kg o un perro de 50 kg. Y para este fin existen profesionales como los adiestradores y los etólogos (veterinarios especializados en comportamiento), que nos pueden orientar y educar a los propietarios también, ya que en ocasiones, lo que creemos que estamos haciendo bien, no educa al perro correctamente.

Como conclusión, no debemos catalogar a un perro como peligroso o no por sus características físicas, lo que tenemos que hacer es fomentar la educación y la correcta socialización en TODOS los perros.

 

 

PAULA GIMENO

VETERINARIA

¿Por qué mi perro orina por sumisión o excitación?

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Orina por sumisión:

Se suele dar en cachorros, animales maltratados o excesivamente miedosos. Cuando alguien se acerca al perro, adopta una posición sumisa (orejas agachadas, aparta la mirada, rabo escondido) además de orinarse. Si nuestro perro presenta este problema, tendremos que aplicar unas pautas para resolver este problema y mejorar su calidad de vida junto a nosotros.

 

  • Primero tendremos que identificar el estimulo desencadenante y evitarlo (regañar al perro, hablar en voz alta, agacharse hacia el).
  • El siguiente paso será trabajar la obediencia básica en positivo, con premios y voz en tono suave y amigable. Podemos trabajar el sentarse, dar la pata, lo que sea. Lo importante es que se establezca una relación de armonía entre el propietario y el perro, eso ayuda a quitar miedos y ganar confianza.
  • Evitar el contacto visual directo y continuado, sobre todo en las primeras etapas del proceso. Además evitaremos ser nosotros los que nos acerquemos a él, mejor que lo haga el. Para esto podemos ayudarnos de golosinas para captar su atención.

 

Orina por excitación:

Menos frecuentes y más característicos de animales jóvenes y enérgicos. Cuando el animal entra en un estado de excitación (por llegar a casa su propietario, ver durante el paseo a algún amigo) presenta una micción espontánea, y ya os podéis imaginar lo incomodo que resulta un perro saltando y meando como si de un aspersor se tratase.

Pero por suerte este problema es más fácil de solucionar. Lo único que tenemos que hacer es evitar evitar ese estado de euforia en el perro.

  • Realizaremos saludos más calmados cuando veamos al perro, incluso no saludarlo hasta que el perro se tranquilice. De este modo evitamos el estimulo desencadenante.
  • Cuando el animal este tranquilo se recompensa, siempre con calma y suavidad.
  • Y por supuesto nunca reñir o castigar cuando se de esa conducta.

Si el problema persiste, aducir a su veterinario por si existe algún problema con el tono muscular de la vejiga.

Espero que estos consejos sean de ayuda!

Juan vazquez

Medico Veterinario

¿Debo llevar a mi perro a un entrenador en los primeros meses?

¿Cuándo debo empezar su educación?

La educación del cachorro puede empezar a partir de las 7 semanas, momento en el que puede empezar su separación de la madre. En este momento, el perro puede empezar a aprender las diferentes reglas de la casa y de su nueva familia.

No es necesario esperar a que tenga más edad, con 7 semanas podemos enseñarles órdenes básicas como ven y sienta, y puede aprender a hacer sus necesidades en un lugar determinado.

¿Es necesario acudir a un adiestrador?

Si se trata de nuestro primer perro y tenemos dudas de cómo proceder a su educación, siempre podemos ponernos en manos de un profesional que nos ayude a enseñarle las órdenes básicas. Una vez que el perro esté correctamente vacunado también puede ser útil acudir a un entrenador para
que nos de algunas recomendaciones de cómo hacer el paseo, evitar que estire, ayudar en diferentes miedos y problemas que puedan surgir durante la “adolescencia” del perro.

En caso de propietarios que ya tienen experiencia con perros puede no ser necesario acudir a un entrenador, pero cada perro es un mundo y pueden manifestar diferentes conductas que debemos corregir y no siempre tenemos los conocimientos suficientes para ayudar a nuestro peludo.

Irene Martinez

Médica Veterinaria