Perros dominantes vs perros sumisos: ¿qué saber sobre el tema?

¿Mi perro es dominante o sumiso?

La mayoría de veces puede haber cierta confusión de si un perro es sumiso o es dominante al realizar determinados comportamiento pero, a modo muy general, podremos considerar que un perro sumiso tendrá los siguientes comportamientos:

  • En algunos casos se orinan al saludar a otros canes.
  • Evita el enfrentamiento con señales de calma.
  • Tendencia a lamer la boca del otro perro.
  • Posturas de sumisión como mostrar abdomen.
  • Se apartan si el otro perro les demanda comida o un juguete.
  • A menudo permite ganar en el juegos de tirar.

Por el contrario, un perro dominante puede tener comportamientos como:

  • Monta a otros perros.
  • Guardan juguetes o comida.
  • No lamen a otros perros en la boca.
  • No quieren dejarse ganar a juegos de tirar.
  • Lenguaje no verbal más desafiante (mirada, postura).

A veces, el perro que parece dominante es el que peor controla la situación, lo mismo ocurre en perros muy nerviosos que presentar ciertos comportamientos sumisos. Lo ideal en cualquier caso es tener un perro equilibrado, que sepa comunicarse correctamente con sus congéneres de 4 patas, sin necesidad de dominar, simplemente con leves señales de calma y su lenguaje no verbal, por eso es tan importante conocer el lenguaje canino, la mejor forma de comprender a nuestro perro y ayudarlo cuando sea necesario.

Los perros realmente equilibrados van cambiando de rol de “dominante” a “sumiso” con otro perro durante el juego, es lo normal y no debería haber problema.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Dificultades de aprendizaje en cachorros

Hacer sus necesidades, el principal problema


Los cachorros, como los niños pequeños, hacen sus necesidades de forma espontanea y sin control. Pero a diferencia de los primeros, los segundos crecen y aprenden a manejar esta conducta mucho antes. Un cachorrito debería de comenzar a entender donde está su “retrete, a partir de los 2-3 meses de vida.


En ocasiones, retrasar el aprendizaje de esta conducta, puede suponer que tengamos dificultades en el manejo a largo plazo, y estemos todo el tiempo con la fregona en la mano. Para prevenirlo, es importante trabar este habito en cuanto el perro pueda salir a la calle.


Relacionarse con perros, gatos u otras personas


Otro problema habitual en el aprendizaje de los cachorros, tiene que ver con su capacidad para relacionar se forma amistosa con sus congéneres perrunos y con los demás animales y humanos.

De forma similar al ejemplo anterior, debemos de comenzar a pasear por la calle en cuanto sea posible. De este modo, el cachorro se acostumbrará a estar en contacto con otros animales, que en su momento fueron extraños, y que con el tiempo pasarán a serle familiares.

El momento ideal para realizar esta etapa de sociabilización, es entre los 2 y 4 meses, que es cuando el animal está mas receptivo a este tipo de estímulos novedosos.


Problemas de mordida


Los cachorros se relacionan con sus hermanos, en gran parte, con la boca. Son frecuentes los lametones y los mordiscos en las camadas de perritos. Es una conducta perfectamente normal, que refuerza los lazos familiares y capacita para entender las relaciones con otros seres vivos.


Sucede en ocasiones, que cuando los cachorros son destetados de forma precoz, esta conducta normal, se puede llevar al extremo. Si la madre no tiene oportunidad de enseñar al cachorro cuando y con cuanta intensidad se puede morder, el joven perro puede no tener demasiado control sobre la fuerza de su mordida. Esto se traduce en mordiscos y agresiones a sus nuevos dueños o a otros compañeros de juego.


Esperamos que estos consejos sean de utilidad y sirvan para tener en cuenta y evitar los problemas de aprendizaje que con mayor frecuencia desarrollan los cachorros.

Juan Vázquez

Médico veterinario

Tengo un perro posesivo: ¿Qué hacer?

La posesión es un comportamiento que se puede manifestar de muchas formas, como por ejemplo, la protección de recursos o la simple desobediencia. El problema de base del desarrollo de este tipo de conductas, suele estar motivado por una alteración en la jerarquía perro-dueño, que propicia el desarrollo de este tipo de conductas indeseables.

Se puede identificar este tipo de conductas cuando observamos en un perro los siguientes escenarios:

  • Perro que gruñe cuando intentamos arrebatar su juguete o comida, por ejemplo.
  • El animal que muestra comportamientos hostiles hacia los extraños que se acercan a su dueño, con posición de amenaza, gruñidos e incluso agresión.

Por la posibilidad de que exista agresión, este tipo de conducta debe de ser atajada cuanto antes, para evitar problemas mayores.

¿Cómo puedo evitar que mi perro sea posesivo?

Para solucionar los problemas relacionados con posesión, es necesario establecer la dominancia básica. Para ello, podemos practicar las órdenes fundamentales, como el sentarse, tumbarse o dar la pata. Esto reforzará la obediencia del perro, además de asentar las bases de la jerarquía y que el perro comprenda cual es su posición.

También se puede trabajar la obediencia durante el paseo, enseñando al animal a pasear a nuestro lado o que acuda a nuestra llamada. Si tenemos al perro correctamente enseñado a sentarse, podemos aprovechar la orden para colocar la comida cerca del animal sin que acuda a ella hasta que nosotros lo ordenemos.

Podemos extrapolar este ejercicio a otros escenarios, como posesión con juguetes o con las personas. Otra actividad, puede ser controlar a nuestro perro si quiere subirse al sofá o a la cama. En definitiva, reforzando la obediencia básica, seremos capaces de controlar las conductas de posesión por parte de nuestro perro, facilitar la convivencia y evitar situaciones de agresividad.

No obstante, estos consejos son generales, y habrá casos específicos que requieran la asistencia de un etólogo profesional.

Juan Vázquez

Médico veterinario

Ladrar en el momento adecuado: ¿Cómo puedo enseñar a mi perro a “hablar”?

Como todo el aprendizaje de los perros, este debe de venir reforzado por el ofrecimiento de algún tipo de gominola o comida lo suficientemente deliciosa. En este caso no iba a ser menos, y nuestra herramienta principal para enseñar a nuestro perro a ladrar, será tener siempre a mano su gominola favorita.

Lo primero que tenemos que hacer es conseguir que nuestro perro ladre de forma espontánea. Para ello, debemos de conseguir que el perro se excita y se ponga nervioso. Cada perro es un mundo, y su dueño conoce mejor que nadie cuáles son las cosas que al perro más le excitan. Puede ser buena idea utilizar algún juguete que le guste mucho, también utilizar la misma gominola, enseñándosela sin dársela. Esto hará que el perro se ponga nervioso y tarde o temprano emita un ladrido. Lo que tenemos que hacer en este momento, es darle una gominola y reforzar con entusiasmo gritando algo como “muy bien”. También podemos ayudarnos del clicker, del que ya hemos hablado en otros artículos.

Cuando el perro haya ladrado varias veces y recibido una gominola después, debemos de introducir la orden de “ladra”. Al principio, no siempre que digamos la orden el perro va a ladrar. Pero es importante que cada vez que digamos ladra y el perro ladre, le recompensamos con una gominola. Al final, tras varios intentos, el perro asociará la orden de “ladra”, con el ladrido y la recompensa.

De este modo, cada vez que digamos “ladra”, el perro ladrará. Más adelante, no será necesario ofrecer siempre una gominola, con el clicker o nuestro “muy bien”, será suficiente. Es importante al principio del entrenamiento realizarlo en unas condiciones tranquilas, por ejemplo, dentro de casa. De este modo el perro estará más atento a las órdenes y será más receptivo.

Cómo podéis ver, la mayor parte del adiestramiento de órdenes es similar. La única dificultad de la orden de ladrar, es conseguir los primeros ladridos espontáneos del perro. Una vez conseguidos estos, será muy fácil conseguir reproducirlos cuando nosotros queramos, y presumir de que nuestro perro “habla”.

Juan Vázquez

Médico veterinario

¿Cómo introducir a mi perro en un parque canino?

Beneficios de llevar al perro al parque canino

Los parques para perros son un lugar perfecto para ir con nuestro perro y que tenga realmente tiempo para él, entre los beneficios que nuestro peludo puede encontrar están:

  • Socializar e interacturar con otros perros de diferentes tamaños y razas.
  • Ir suelto, sin correas, sin tirones, olfateando y jugando a sus anchas.
  • Hacer ejercicio: aquí los perros pueden correr, olfatear y jugar todo lo que quieran, siendo un excelente ejercicio físico y mental para ellos.
  • Adiestramiento: algunos parques disponen de circuitos de agility incluso, podemos practicar obediencia y órdenes con nuestros peludos.

Errores que cometemos al dejar al perro en el parque canino

No solo el perro debe comportarse correctamente en el parque canino, nosotros, como propietarios, también tenemos una serie de responsabilidades y muchas veces podemos cometer algunos errores cuando entramos en el parque con nuestro can, por ejemplo:

  • Entrar y soltar al perro a lo loco: antes de soltarlo debemos dejar que conozca a los otros perros con tranquilidad y observar que no haya problemas con ninguno.
  • Dejar al perro sin supervisión: el perro puede tener algún comportamiento inadecuado, molestar a otros perros o personas o defecar, debemos tenerlo controlado en todo momento para evitar cualquier problema y recoger sus deposiciones.
  • Llevar al parque a perros miedosos o reactivos: no debemos obligar a nuestro perro a ir al parque, algunos perros son muy miedosos o pueden tener una respuesta exagerada ante alguna situación estresante, por ejemplo, el contacto con otro perro.
  • Llevar a hembras en celo: no es nada recomendable llevar a una hembra en celo ya que puede ser responsable de peleas entre machos y podría suceder una monta no deseada.
  • Llevar juguetes: algunos perros son muy posesivos o se obsesionan con algunos objetos, lo que puede causar peleas con otros congéneres.
  • Prejuzgar: en los pipican se pueden ver perros de todos los tamaños y razas, no debemos juzgarlos por eso.
  • Llevar comida: no es aconsejable llevar comida o chuches, puede ser motivo de conflicto y algunos perros pueden ser alérgicos a algún ingrediente (si alimentamos a perros que no son el nuestro).
  • Mantenerse en el mismo sitio del parque: si estamos parados en el mismo lugar mucho tiempo el perro puede considerarlo como su territorio e intentar echar a otros perros que se acerquen.

¿Cómo introducir a mi perro en el pipican?

Si nuestro perro es un animal con buen carácter y sociable, podemos probar a llevarlo al parque canino pero, si es la primera vez que vas con él, te damos algunos consejos para que no tengas ningún problema y ambos disfrutéis:

  • Pasea alrededor del parque para ver el comportamieto de los otros perros y saber que podéis entrar sin problemas.
  • Antes de entrar al parque deja que el perro olfatée la zona tranquilamente y se relaje.
  • Intenta acudir en las horas con menor número de personas y perros, al menos durante los primeros días.
  • Entra con tu perro atado y permite que conozca al resto de perros y que lo huelan.
  • Mantente al lado de tu perro, para él eres la referencia y va a recurrir a ti si tiene algún problema con otro can.
  • Intenta que interactúe con otros perros si no lo hace.
  • Evita premiarle en los momentos que sienta miedo, es decir, si otro perro se acerca y tu perro corre a protegerse, no lo premies por esa acción, simplemente sé indiferente.
  • Intentar que no se sobreexcite.
  • Aprende a leer su comportamiento es lo más importante para distinguir entre juego y agresión y evitar peleas antes de que ocurran.
  • Vigila a tu perro para evitar que moleste a otros y limpia lo que ensucie.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Misterio navideño desvelado: ¿mi perro puede comer pavo?

El pavo es un alimento de origen animal, pertenece al grupo de las denominadas “carnes blancas”, como el pollo. Esta denominación es debida al color claro del tejido muscular del animal, en contraposición a las carnes rojas como por ejemplo de vacuno. Por otra parte, son carnes con una escasa cantidad de grasa y un alto porcentaje de proteínas, las cuales son de alto valor biológico y fácil digestión.

Para que nos hagamos una idea, 100 gramos de pechuga de pollo tiene menos de 100 kcal, esto hace de la carne de pavo ideal para dietas bajas en calorías y de adelgazamiento. No obstante, podemos añadir a la carne, la piel y de esta forma aumentamos la cantidad total de kcal para la ración. Por si fuera poco, la grasa de la carne de pavo es en su mayoría, insaturada, es decir, grasa buena.

¿Y puede mi perro comer pavo?

Todo esto está muy bien, pero de poco nos sirve si esta maravillosa carne no es apta para el consumo de los perros. Pero nada de lo que preocuparse, no hablaríamos de sus virtudes si no fuera perfectamente apta para los peludos. Los perros, como nosotros, pueden beneficiarse de las virtudes que ofrece este tipo de carne blanca.

Por si fuera poco, la carne de pavo se puede administrar a perros con alergias o intolerancias alimentarias. Esto es debido a que la proteína del pavo suele considerarse novel, es decir, de nuevo consumo, en perros con alergia sometidos a dieta de eliminación. Por esta razón, en perros que hayan desarrollado alergia, pueden ser alimentados con esta carne, ya que seguramente no haya sido habitual en su dieta en el pasado.

¿Cómo puedo dar pavo a mi perro?

Pues del mismo modo que el pollo, cocido durante unos minutos en agua, o pasado por la sartén con muy poco o nada de aceite. De este modo cocinaremos la carne para facilitar la digestión y eliminaremos posibles bacterias patógenas, como la salmonela.

Juan Vázquez

Médico veterinario

¿Por qué algunos perros se sientan sobre los pies de la gente?

Pueden existir varias razones que motiven a los perros a sentarse o tumbarse sobre nuestros pies. Esta situación se puede presentar, por ejemplo, cuando estamos en pie parados y el perro se sienta sobre nuestros pies. Pero también se puede dar cuando se tumba o sienta sobre los pies cuando estamos acostados. En líneas generales, ambas conductas se justifican con los mismos impulsos.

El motivo más frecuente es, sin duda, el sentirse cerca de su propietario o los miembros de su familia. Es una forma de mantener el contacto, siendo el equivalente humano a dar un abrazo. Cuando un perro se sienta sobre nuestros pies, nos manifiesta su cariño y confianza. Esta conducta puede intensificarse en caso de que el perro detecte un cambio del estado de ánimo de la persona.

Asimismo, también puede ser una necesidad de confort. En cierto modo, nuestros pies pueden constituir una especie de almohada. Si el suelo está frio o duro, que mejor sitio donde sentarse que sobre los pies.

Asimismo, también puede tener una labor comunicativa. Se puede considerar una especie de marcaje que hacen los perros sobre su propietario, que indica a otros animales que esa persona ya tiene un amigo peludo.

No obstante, esta conducta también puede ocurrir en otras ocasiones en las que el animal se sienta inseguro o desprotegido. Si, por ejemplo, un perro tiene miedo a los petardos y se oye algún ruido fuerte, puede ocurrir que el animal se coloque sobre nuestros pies en la búsqueda de una zona segura y tranquila en donde pasar esa amarga situación.

En definitiva, el hecho de que nuestro perro se siente sobre nuestros pies, no debería de suponer ningún motivo de preocupación. Lo más probable es que sea su forma de expresarnos nuestro amor en un momento puntual. No obstante, si esa conducta sucede de forma violenta o se presenta con mucha frecuencia, lo mejor será acudir a un profesional para que evalué la situación.

Juan Vázquez

Médico veterinario

Mi perro es agresivo con otras personas, ¿por qué y cómo solucionarlo?

Tipos de agresividad

  • Agresividad orgánica: se produce cuando hay un problema físico que genera dolor o un estado de alerta o, por el contrario, de apatía, que dan lugar a que el perro se comporte de manera agresiva cuando se le toca sobre la zona dolorida, por ejemplo. Hay también enfermedades neurológicas y endocrinas que favorecen la aparición de conductas agresivas.
  • Agresividad por miedo: el perro manifiesta miedo ante determinadas situaciones y su forma de escapar de ese miedo es mordiendo o amenazando.
  • Agresividad por dominancia: el perro considera que es el dominante de la manada y manifiesta agresividad si se siente “retado” por otro individuo (perro o persona).
  • Agresividad maternal: una perra defiende su camada, mostrando agresividad si alguien se acerca a sus cachorros.
  • Agresividad por territorio: el perro considera ese territorio como suyo y el que intente acceder se encontrará un guardián que no se lo va a poner fácil.
  • Agresividad predatoria: por el instinto de caza, esta conducta se manifiesta hacia su presa en la caza.
  • Agresividad idiopática: no tiene un desencadenante, aparece sin causa y se descartan todos los tipos anteriores de agresividad.

Cuando se muestran agresivos con personas

Cualquiera de los tipos de agresividad anteriores pueden mostrarse hacia personas. Quizás el desencadenante más frecuente sea el miedo, aunque la dominancia también da lugar a bastantes muestras de agresividad.

Las personas tenemos mucha influencia en la manifestación de conductas agresivas, ya que en muchas ocasiones somos nosotros los que fomentamos esos comportamientos sin ser conscientes de ello. Un ejemplo sería el juego cuando son cachorros: si jugamos a que gruñan, permitimos que nos muerdan y fomentamos la “rabia”(no como enfermedad, sino como emoción), ellos consideran que esa conducta es correcta y seguirán manifestándolo cuando sean adultos.

La socialización en la etapa de cachorro es fundamental. Por desgracia, la separación temprana (antes de las 8 semanas de vida, aunque lo ideal sería no antes de las 12) de la madre y los hermanos, es una práctica muy habitual. Lo que se está estudiando es la influencia de esa separación en el desarrollo de problemas de conducta en la etapa adulta (ansiedad por separación, agresividad, etc.). Por este motivo, si el cachorro ha sido separado precozmente, las personas debemos suplir esa falta de socialización, mediante interacción con el cachorro, pero también procurando que tenga contacto con otros perros lo antes posible.

Si el perro adulto muestra agresividad, lo mejor es acudir a un profesional (adiestrador o etólogo, dependiendo de cuál sea el problema) para valorar la situación y poder realizar una terapia adecuada.

Nunca intentes corregirlo tú sin tener los conocimientos necesarios, ya que un refuerzo negativo, por ejemplo, en un perro agresivo, puede tener consecuencias irreversibles.

¿Por qué un perro ataca a otro?

Causas que desencadenan un ataque

Lo que origina este comportamiento no tiene que ver con la genética del animal, si no con una falta de socialización con otros animales, miedos y frustraciones. Muchas veces podemos observar un lenguaje corporal que debe ponernos sobreaviso y debemos estar atentos a estas señales para adelantarnos a la pelea y evitarla.

Las causas más frecuentes de agresividad canina son debidas a:

  • Estrés: un perro puede verse intimidado por otro o sentirse en peligro, pudiendo reaccionar huyendo o atacando al otro animal. Esta situación supone estrés para el animal y puede actuar de forma evasiva o agresiva.
  • Hiperactividad, frustración, falta de estímulos: en muchos casos de perros de trabajo y de alta energía que no realizan el ejercicio adecuado a sus características pueden aparecer conductas indeseadas como agresividad hacia otros canes.
  • Mala socialización durante la etapa de cachorro: es importante que nuestro cachorro tenga contacto con perros de diferentes tamaños y energías, así como con otros animales y entorno, para que en la etapa adulta no tenga miedos o presente agresividad, sobre todo en razas de gran tamaño o más territoriales.
  • Miedo: como hemos dicho, el miedo causa mucho estrés al animal, pudiendo responder de forma agresiva hacia otros.
  • Enfermedad o dolor: perros enfermos o que sienten dolor pueden mostrarse más irritables con otros congéneres, además de sentirse más débiles, lo que provoca les provoca estrés, pudiendo reaccionar atacando a algún compañero.
  • Casos puntuales: a veces tenemos un perro sociable pero con un determinado tipo de perro se muestra agresivo, suele pasar en el caso de machos no esterilizados con otros iguales, entre hembras o hacia perros de determinadas características, probablemente debido a una mala experiencia con estos últimos.

La mordida es la respuesta más extrema del lenguaje canino, por eso debemos conocer a nuestra mascota y saber leer su lenguaje corporal, solo así podremos anticiparnos a la agresión y evitarla.

En casos más graves es importante acudir a un profesional en etología o educador canino para que nos ayude en este proceso.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Canicross: Entrenamiento para perros y dueños

Canicross en Europa

En Canicross es un deporte que consiste en correr junto a tu perro, llevando a este atado de la cintura con un cinturón especial cogido al arnés del perro. Se trata de un deporte bastante popular en Europa, donde hay muchas carreras en esta modalidad y que cada vez se va introduciendo más en España.

Ya existen competiciones locales pero también internacionales y el deporte depende de la Federación de deportes de invierno, aunque puede practicarse en cualquier época del año.

¿A quién va dirigida es la práctica del canicross?

Es una práctica que puede hacer cualquier persona junto a su mascota, siempre teniendo en cuenta las limitaciones propias y las del perro.

Actividad ideal para fortalecer el vínculo con nuestro perro ya que se basa en el entendimiento y la complicidad entre perro y propietario, además de poder hacer ejercicio y disfrutar de la naturaleza juntos.

Listo para todos los viajes

Para practicar esta actividad no vale la correa y un collar, es necesario un arnés especial de línea de tiro (exiten varias marcas en el mercado que hacen este tipo de arneses) y un cinturón específico especial para canicross que se ata en la cintura, permitiendo correr con el perro llevando las manos
libres.

Por supuesto, para nosotros es necesario un calzado adecuado que será diferente si la carrera es por ciudad o por montaña.

Esto y ganas de disfrutar con tu perro y superaros es lo necesario para practicar canicross.

Los primeros pasos en canicross

Debes tener en cuenta que no correrás solo, si no con tu perro, por lo que es importante que el conozca ciertas órdenes básicas y el paseo con correa normal lo haga sin problemas, si no puede resultar complicado.

En este tipo de carrera debe primar la sincronización entre perro y persona, trabajando la flexibilidad y fuerza para dirigir al perro cuando sea necesario sin entorpecer su carrera.

Otro punto importante es conocer las limitaciones del perro, si es necesario acude a consulta para una revisión y certificar que su estado de salud es bueno para realizar este deporte.

Entrenamiento saludable para perros y humanos

El canicross es una actividad perfecta para reactivaros tras la cuarentena, sobre todo ahora en otoño, cuando el calor es menor.

Os dejamos algunos consejos a tener en cuenta si comenzáis a practicar este deporte y conseguir que sea una experiencia agradable desde el primer día:

  • Presta atención a tu perro: debemos estar atentos a cualquier problema que tenga nuestro perro durante el entrenamiento (cojeras, jadeo excesivo, nerviosismo…).
  • Empieza poco a poco: no tenemos que empezar haciendo muchos km.
  • Temperatura: evitar las horas de máximo calor.
  • Equipamiento: importante el arnés de tiro y el cinturón de canicross, además del calzado para nosotros.
  • Conocer las limitaciones de nuestro perro: perros de razas pequeñas o braquicéfalos tienen una menor resistencia.

Irene Martinez

Médica Veterinaria