¿Cómo introducir a mi perro en un parque canino?

Beneficios de llevar al perro al parque canino

Los parques para perros son un lugar perfecto para ir con nuestro perro y que tenga realmente tiempo para él, entre los beneficios que nuestro peludo puede encontrar están:

  • Socializar e interacturar con otros perros de diferentes tamaños y razas.
  • Ir suelto, sin correas, sin tirones, olfateando y jugando a sus anchas.
  • Hacer ejercicio: aquí los perros pueden correr, olfatear y jugar todo lo que quieran, siendo un excelente ejercicio físico y mental para ellos.
  • Adiestramiento: algunos parques disponen de circuitos de agility incluso, podemos practicar obediencia y órdenes con nuestros peludos.

Errores que cometemos al dejar al perro en el parque canino

No solo el perro debe comportarse correctamente en el parque canino, nosotros, como propietarios, también tenemos una serie de responsabilidades y muchas veces podemos cometer algunos errores cuando entramos en el parque con nuestro can, por ejemplo:

  • Entrar y soltar al perro a lo loco: antes de soltarlo debemos dejar que conozca a los otros perros con tranquilidad y observar que no haya problemas con ninguno.
  • Dejar al perro sin supervisión: el perro puede tener algún comportamiento inadecuado, molestar a otros perros o personas o defecar, debemos tenerlo controlado en todo momento para evitar cualquier problema y recoger sus deposiciones.
  • Llevar al parque a perros miedosos o reactivos: no debemos obligar a nuestro perro a ir al parque, algunos perros son muy miedosos o pueden tener una respuesta exagerada ante alguna situación estresante, por ejemplo, el contacto con otro perro.
  • Llevar a hembras en celo: no es nada recomendable llevar a una hembra en celo ya que puede ser responsable de peleas entre machos y podría suceder una monta no deseada.
  • Llevar juguetes: algunos perros son muy posesivos o se obsesionan con algunos objetos, lo que puede causar peleas con otros congéneres.
  • Prejuzgar: en los pipican se pueden ver perros de todos los tamaños y razas, no debemos juzgarlos por eso.
  • Llevar comida: no es aconsejable llevar comida o chuches, puede ser motivo de conflicto y algunos perros pueden ser alérgicos a algún ingrediente (si alimentamos a perros que no son el nuestro).
  • Mantenerse en el mismo sitio del parque: si estamos parados en el mismo lugar mucho tiempo el perro puede considerarlo como su territorio e intentar echar a otros perros que se acerquen.

¿Cómo introducir a mi perro en el pipican?

Si nuestro perro es un animal con buen carácter y sociable, podemos probar a llevarlo al parque canino pero, si es la primera vez que vas con él, te damos algunos consejos para que no tengas ningún problema y ambos disfrutéis:

  • Pasea alrededor del parque para ver el comportamieto de los otros perros y saber que podéis entrar sin problemas.
  • Antes de entrar al parque deja que el perro olfatée la zona tranquilamente y se relaje.
  • Intenta acudir en las horas con menor número de personas y perros, al menos durante los primeros días.
  • Entra con tu perro atado y permite que conozca al resto de perros y que lo huelan.
  • Mantente al lado de tu perro, para él eres la referencia y va a recurrir a ti si tiene algún problema con otro can.
  • Intenta que interactúe con otros perros si no lo hace.
  • Evita premiarle en los momentos que sienta miedo, es decir, si otro perro se acerca y tu perro corre a protegerse, no lo premies por esa acción, simplemente sé indiferente.
  • Intentar que no se sobreexcite.
  • Aprende a leer su comportamiento es lo más importante para distinguir entre juego y agresión y evitar peleas antes de que ocurran.
  • Vigila a tu perro para evitar que moleste a otros y limpia lo que ensucie.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Misterio navideño desvelado: ¿mi perro puede comer pavo?

El pavo es un alimento de origen animal, pertenece al grupo de las denominadas “carnes blancas”, como el pollo. Esta denominación es debida al color claro del tejido muscular del animal, en contraposición a las carnes rojas como por ejemplo de vacuno. Por otra parte, son carnes con una escasa cantidad de grasa y un alto porcentaje de proteínas, las cuales son de alto valor biológico y fácil digestión.

Para que nos hagamos una idea, 100 gramos de pechuga de pollo tiene menos de 100 kcal, esto hace de la carne de pavo ideal para dietas bajas en calorías y de adelgazamiento. No obstante, podemos añadir a la carne, la piel y de esta forma aumentamos la cantidad total de kcal para la ración. Por si fuera poco, la grasa de la carne de pavo es en su mayoría, insaturada, es decir, grasa buena.

¿Y puede mi perro comer pavo?

Todo esto está muy bien, pero de poco nos sirve si esta maravillosa carne no es apta para el consumo de los perros. Pero nada de lo que preocuparse, no hablaríamos de sus virtudes si no fuera perfectamente apta para los peludos. Los perros, como nosotros, pueden beneficiarse de las virtudes que ofrece este tipo de carne blanca.

Por si fuera poco, la carne de pavo se puede administrar a perros con alergias o intolerancias alimentarias. Esto es debido a que la proteína del pavo suele considerarse novel, es decir, de nuevo consumo, en perros con alergia sometidos a dieta de eliminación. Por esta razón, en perros que hayan desarrollado alergia, pueden ser alimentados con esta carne, ya que seguramente no haya sido habitual en su dieta en el pasado.

¿Cómo puedo dar pavo a mi perro?

Pues del mismo modo que el pollo, cocido durante unos minutos en agua, o pasado por la sartén con muy poco o nada de aceite. De este modo cocinaremos la carne para facilitar la digestión y eliminaremos posibles bacterias patógenas, como la salmonela.

Juan Vázquez

Médico veterinario

¿Por qué algunos perros se sientan sobre los pies de la gente?

Pueden existir varias razones que motiven a los perros a sentarse o tumbarse sobre nuestros pies. Esta situación se puede presentar, por ejemplo, cuando estamos en pie parados y el perro se sienta sobre nuestros pies. Pero también se puede dar cuando se tumba o sienta sobre los pies cuando estamos acostados. En líneas generales, ambas conductas se justifican con los mismos impulsos.

El motivo más frecuente es, sin duda, el sentirse cerca de su propietario o los miembros de su familia. Es una forma de mantener el contacto, siendo el equivalente humano a dar un abrazo. Cuando un perro se sienta sobre nuestros pies, nos manifiesta su cariño y confianza. Esta conducta puede intensificarse en caso de que el perro detecte un cambio del estado de ánimo de la persona.

Asimismo, también puede ser una necesidad de confort. En cierto modo, nuestros pies pueden constituir una especie de almohada. Si el suelo está frio o duro, que mejor sitio donde sentarse que sobre los pies.

Asimismo, también puede tener una labor comunicativa. Se puede considerar una especie de marcaje que hacen los perros sobre su propietario, que indica a otros animales que esa persona ya tiene un amigo peludo.

No obstante, esta conducta también puede ocurrir en otras ocasiones en las que el animal se sienta inseguro o desprotegido. Si, por ejemplo, un perro tiene miedo a los petardos y se oye algún ruido fuerte, puede ocurrir que el animal se coloque sobre nuestros pies en la búsqueda de una zona segura y tranquila en donde pasar esa amarga situación.

En definitiva, el hecho de que nuestro perro se siente sobre nuestros pies, no debería de suponer ningún motivo de preocupación. Lo más probable es que sea su forma de expresarnos nuestro amor en un momento puntual. No obstante, si esa conducta sucede de forma violenta o se presenta con mucha frecuencia, lo mejor será acudir a un profesional para que evalué la situación.

Juan Vázquez

Médico veterinario

Mi perro es agresivo con otras personas, ¿por qué y cómo solucionarlo?

Tipos de agresividad

  • Agresividad orgánica: se produce cuando hay un problema físico que genera dolor o un estado de alerta o, por el contrario, de apatía, que dan lugar a que el perro se comporte de manera agresiva cuando se le toca sobre la zona dolorida, por ejemplo. Hay también enfermedades neurológicas y endocrinas que favorecen la aparición de conductas agresivas.
  • Agresividad por miedo: el perro manifiesta miedo ante determinadas situaciones y su forma de escapar de ese miedo es mordiendo o amenazando.
  • Agresividad por dominancia: el perro considera que es el dominante de la manada y manifiesta agresividad si se siente “retado” por otro individuo (perro o persona).
  • Agresividad maternal: una perra defiende su camada, mostrando agresividad si alguien se acerca a sus cachorros.
  • Agresividad por territorio: el perro considera ese territorio como suyo y el que intente acceder se encontrará un guardián que no se lo va a poner fácil.
  • Agresividad predatoria: por el instinto de caza, esta conducta se manifiesta hacia su presa en la caza.
  • Agresividad idiopática: no tiene un desencadenante, aparece sin causa y se descartan todos los tipos anteriores de agresividad.

Cuando se muestran agresivos con personas

Cualquiera de los tipos de agresividad anteriores pueden mostrarse hacia personas. Quizás el desencadenante más frecuente sea el miedo, aunque la dominancia también da lugar a bastantes muestras de agresividad.

Las personas tenemos mucha influencia en la manifestación de conductas agresivas, ya que en muchas ocasiones somos nosotros los que fomentamos esos comportamientos sin ser conscientes de ello. Un ejemplo sería el juego cuando son cachorros: si jugamos a que gruñan, permitimos que nos muerdan y fomentamos la “rabia”(no como enfermedad, sino como emoción), ellos consideran que esa conducta es correcta y seguirán manifestándolo cuando sean adultos.

La socialización en la etapa de cachorro es fundamental. Por desgracia, la separación temprana (antes de las 8 semanas de vida, aunque lo ideal sería no antes de las 12) de la madre y los hermanos, es una práctica muy habitual. Lo que se está estudiando es la influencia de esa separación en el desarrollo de problemas de conducta en la etapa adulta (ansiedad por separación, agresividad, etc.). Por este motivo, si el cachorro ha sido separado precozmente, las personas debemos suplir esa falta de socialización, mediante interacción con el cachorro, pero también procurando que tenga contacto con otros perros lo antes posible.

Si el perro adulto muestra agresividad, lo mejor es acudir a un profesional (adiestrador o etólogo, dependiendo de cuál sea el problema) para valorar la situación y poder realizar una terapia adecuada.

Nunca intentes corregirlo tú sin tener los conocimientos necesarios, ya que un refuerzo negativo, por ejemplo, en un perro agresivo, puede tener consecuencias irreversibles.

¿Por qué un perro ataca a otro?

Causas que desencadenan un ataque

Lo que origina este comportamiento no tiene que ver con la genética del animal, si no con una falta de socialización con otros animales, miedos y frustraciones. Muchas veces podemos observar un lenguaje corporal que debe ponernos sobreaviso y debemos estar atentos a estas señales para adelantarnos a la pelea y evitarla.

Las causas más frecuentes de agresividad canina son debidas a:

  • Estrés: un perro puede verse intimidado por otro o sentirse en peligro, pudiendo reaccionar huyendo o atacando al otro animal. Esta situación supone estrés para el animal y puede actuar de forma evasiva o agresiva.
  • Hiperactividad, frustración, falta de estímulos: en muchos casos de perros de trabajo y de alta energía que no realizan el ejercicio adecuado a sus características pueden aparecer conductas indeseadas como agresividad hacia otros canes.
  • Mala socialización durante la etapa de cachorro: es importante que nuestro cachorro tenga contacto con perros de diferentes tamaños y energías, así como con otros animales y entorno, para que en la etapa adulta no tenga miedos o presente agresividad, sobre todo en razas de gran tamaño o más territoriales.
  • Miedo: como hemos dicho, el miedo causa mucho estrés al animal, pudiendo responder de forma agresiva hacia otros.
  • Enfermedad o dolor: perros enfermos o que sienten dolor pueden mostrarse más irritables con otros congéneres, además de sentirse más débiles, lo que provoca les provoca estrés, pudiendo reaccionar atacando a algún compañero.
  • Casos puntuales: a veces tenemos un perro sociable pero con un determinado tipo de perro se muestra agresivo, suele pasar en el caso de machos no esterilizados con otros iguales, entre hembras o hacia perros de determinadas características, probablemente debido a una mala experiencia con estos últimos.

La mordida es la respuesta más extrema del lenguaje canino, por eso debemos conocer a nuestra mascota y saber leer su lenguaje corporal, solo así podremos anticiparnos a la agresión y evitarla.

En casos más graves es importante acudir a un profesional en etología o educador canino para que nos ayude en este proceso.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Canicross: Entrenamiento para perros y dueños

Canicross en Europa

En Canicross es un deporte que consiste en correr junto a tu perro, llevando a este atado de la cintura con un cinturón especial cogido al arnés del perro. Se trata de un deporte bastante popular en Europa, donde hay muchas carreras en esta modalidad y que cada vez se va introduciendo más en España.

Ya existen competiciones locales pero también internacionales y el deporte depende de la Federación de deportes de invierno, aunque puede practicarse en cualquier época del año.

¿A quién va dirigida es la práctica del canicross?

Es una práctica que puede hacer cualquier persona junto a su mascota, siempre teniendo en cuenta las limitaciones propias y las del perro.

Actividad ideal para fortalecer el vínculo con nuestro perro ya que se basa en el entendimiento y la complicidad entre perro y propietario, además de poder hacer ejercicio y disfrutar de la naturaleza juntos.

Listo para todos los viajes

Para practicar esta actividad no vale la correa y un collar, es necesario un arnés especial de línea de tiro (exiten varias marcas en el mercado que hacen este tipo de arneses) y un cinturón específico especial para canicross que se ata en la cintura, permitiendo correr con el perro llevando las manos
libres.

Por supuesto, para nosotros es necesario un calzado adecuado que será diferente si la carrera es por ciudad o por montaña.

Esto y ganas de disfrutar con tu perro y superaros es lo necesario para practicar canicross.

Los primeros pasos en canicross

Debes tener en cuenta que no correrás solo, si no con tu perro, por lo que es importante que el conozca ciertas órdenes básicas y el paseo con correa normal lo haga sin problemas, si no puede resultar complicado.

En este tipo de carrera debe primar la sincronización entre perro y persona, trabajando la flexibilidad y fuerza para dirigir al perro cuando sea necesario sin entorpecer su carrera.

Otro punto importante es conocer las limitaciones del perro, si es necesario acude a consulta para una revisión y certificar que su estado de salud es bueno para realizar este deporte.

Entrenamiento saludable para perros y humanos

El canicross es una actividad perfecta para reactivaros tras la cuarentena, sobre todo ahora en otoño, cuando el calor es menor.

Os dejamos algunos consejos a tener en cuenta si comenzáis a practicar este deporte y conseguir que sea una experiencia agradable desde el primer día:

  • Presta atención a tu perro: debemos estar atentos a cualquier problema que tenga nuestro perro durante el entrenamiento (cojeras, jadeo excesivo, nerviosismo…).
  • Empieza poco a poco: no tenemos que empezar haciendo muchos km.
  • Temperatura: evitar las horas de máximo calor.
  • Equipamiento: importante el arnés de tiro y el cinturón de canicross, además del calzado para nosotros.
  • Conocer las limitaciones de nuestro perro: perros de razas pequeñas o braquicéfalos tienen una menor resistencia.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Enseñar a mi perro a caminar sin correa: paso a paso.

Órdenes básicas

Para enseñar a nuestro perro a ir sin correa a nuestro lado es muy importante que conozca las órdenes básicas de obediencia, es decir: sienta, ven, quieto, su nombre.

La orden más importante a enseñarle en este caso sería que acuda cuando se le llama o ven, debemos trabajarla mucho y que nuestro perro acuda ante cualquier situación.

Paseo con correa

Antes de empezar a pasear sin la correa nuestro perro debe pasear perfectamente con ella, no se puede empezar la casa por el tejado. La correa es la herramienta con la que tenemos a nuestro perro controlado durante los paseos ante cualquier cosa que lo pueda excitar.

Durante los primeros días de práctica sin correa usaremos muy larga, para darle espacio y, poco a poco lo iremos soltando pero le dejaremos ésta puesta al principio.

Busca un sitio adecuado

Las primeras veces que soltemos y practiquemos estos paseos con nuestro perro debe ser en un entorno seguro. Por ejemplo, podemos practicar en un parque cerrado o en un lugar alejado del tráfico y tranquilo.

Refuerzo positivo

Debemos tener a nuestro perro siempre bajo supervisión y, cuando se aleje demasiado, llamarlo y siempre recompensar cuando acuda a nuestra llamada, sobre todo durante los primeros meses, para luego ir reduciendo esta recompensa.

Escóndete

Cuando la orden de llamada esté ya clara, practícala también sin que haya contacto visual. Cuando tu perro se aleje escóndete y llámalo para que él te busque, no olvides recompensar cuando te encuentre.

Amplia el espacio

Primero debemos practicarlo en lugares de tamaño más reducido y, poco a poco, iremos ampliando la extensión según nuestro perro nos obedezca.

En la mayoría de casos conseguiremos que nuestro perro vaya sin correa y obedezca, pero cada perro es un mundo y hay que tener también en cuenta el carácter del animal, como es el caso de perros agresivos o perros con gran instinto cazador, no deberemos soltarlo para no poner en peligro a otros animales.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Lo que significan los diferentes tipos de ladridos de tu perro

¿Por qué ladran los perros?

El ladrido es una de las formas de comunicación oral más comunes en los perros, aunque en muchas ocasiones pueden resultar incómodas para las personas e intentamos acallarlos, sin embargo estamos impidiendo que nuestro perro se comunique de forma natural con nosotros y con otros
animales.

Con el ladrido el perro intenta mostrar diferentes sensaciones y expresarse con su entorno. Con el ladrido pueden expresar miedo, angustia, hambre, etc. Por tanto, estas vocalizaciones de nuestro peludo tienen un gran significado y tenemos que conocerlas para tener una mejor comunicación con él.

Tipos de ladridos

Existen varios motivos por los que nuestro compañero puede ladrar y podemos distinguir 3 tipos de ladridos principalmente:

  • Ambiental: este tipo de ladrido suelen emitirlo a modo de aviso cuando algún extraño se encuentra en las proximidades. Los perros de razas consideradas “de guarda” tienen más tendencia a emitir estos ladridos de aviso y son más territoriales.
  • Emocional: algunos perros manifiestan su nivel de estrés y ansiedad mediante el ladrido. Es una forma de avisarnos de qué no se encuentra cómodo con la situación. Son muy comunes las vocalizaciones en casos de animales con ansiedad por separación. También pueden ladrar cuando están nerviosos o contentos, como forma de llamar nuestra atención o durante el juego.
  • Físico: nuestro perro puede indicarnos que se encuentra mal o que necesita comer o beber mediante el ladrido. Cuando hay dolor pueden emitir ladridos y gemidos y, en algunas enfermedades como el síndrome de Cushing, nuestro perro puede cambiar su comportamiento y ladrar más de lo habitual.

¿Cómo puedo evitar que mi perro ladre en exceso?

Es importante dejar que nuestro perro se exprese pero, en ocasiones, estos ladridos son excesivos y debemos controlarlos. Para conseguirlo debemos tener paciencia, trabajarlo mucho y seguir algunos consejos como:

  • Evitar los gritos: debemos usar un tono calmado para evitar que el animal se ponga más nervioso.
  • Orden “calla”: lo primero es enseñarle una orden específica que signifique que debe estar en silencio, ¡no olvides las chuches!
  • Insistencia: debes hacer muchas repeticiones y hacerlo en diferentes situaciones (en casa, en la calle, con otros perros…).
  • Deja que se exprese: también debes dejar que se exprese, no pasa nada porque ladre un poco.

Irene Martinez

Médica Veterinaria

Técnicas de adiestramiento canino

Técnicas basadas en las teorías del aprendizaje

Son aquellas basadas en la capacidad del perro para aprender, dando menos importancia al comportamiento natural canino que en el caso de la etología, que basa su ejercicio en ese aspecto, precisamente, la conducta del perro natural y así poder comprender determinados comportamientos.

Podemos distinguir 3 técnicas:

– 1. Adiestramiento canino tradicional

Es la técnica más extendida a lo largo del mundo. Aunque, afortunadamente, parece que va disminuyendo su popularidad, ya que este tipo de entrenamiento se basa en castigar (o reforzar negativamente) una conducta indeseada. Cuando el perro no realiza la acción que se pretende enseñar, se le aplica un correctivo, como puede ser el que se aplica con un collar de ahogo, de púas o collares eléctricos. Suelen obtenerse resultados rápidos, ya que el perro aprende que si no realiza una determinada acción, se le castiga, incluso mediante técnicas más violentas. Pero esto no debe ser considerado un éxito, ya que la tasa de desarrollo de conductas agresivas o de miedo, son considerablemente altas.

No se recomienda aplicar estas técnicas NUNCA.

– 2. Adiestramiento en positivo

Esta técnica aplica lo contrario a la anterior. Se da una recompensa al perro cuando realiza la acción que estamos tratando de enseñar. Este tipo de recompensa puede ser alimento, caricias, expresiones verbales para felicitarle o incluso el Clicker, un elemento muy utilizado.

Es una técnica que obtiene rápidos resultados, ya que los perro aprenden bastante rápido de esta manera, pero puede que el dueño e incluso el adiestrador, no finalicen el adiestramiento por completo, al considerar que ya se han alcanzado las metas que se desean con ese perro en concreto.

– 3. Técnicas mixtas

En este caso se emplea una combinación de las técnicas anteriores, de manera que no se es tan estricto con el castigo ni se premian tanto las “buenas” conductas. Un ejemplo podría ser el empleo del collar eléctrico para castigar las conductas indeseadas y la administración de premios de comida para recompensar las acciones deseadas.

Técnicas basadas en la etología canina

La etología canina tiene en cuenta el comportamiento natural del perro y trata de explicar y entender por qué un perro se comporta de determinada manera o por qué aparecen ciertas alteraciones de conducta.

En este caso, se pretender establecer una jerarquía, de manera que el dueño del perro sea considerado por éste como el líder, con el objetivo de establecer ese vínculo natural, como ocurre en una manada real, donde el líder guía al resto, que obedece las órdenes.

Se cuestiona su utilidad por parte de los adiestradores profesionales, por lo que no son técnicas empleadas con frecuencia.

¿Qué técnica debo utilizar?

No existe una norma general para llevar a cabo un adiestramiento. Es necesario evaluar cada caso y establecer una estrategia para que las probabilidades de éxito sean mayores.

Lo que cada vez está más demostrado es que el empleo de técnicas violentas tiene consecuencias muy negativas, tanto en el comportamiento del perro como en nuestra relación con él. De esta manera, un entrenamiento basado en el refuerzo positivo, refuerza el vínculo con nuestro perro y hace que se disfrute más del proceso, aunque haga falta una buena dosis de paciencia.

Consejos para una buena sesión de entrenamiento

Cada persona tiene un carácter diferente y lo mismo sucede con nuestros compañeros peludos. Ellos tienen mayor o menos energía según el caso, tienen más o menos capacidad de aprendizaje y tienen unas necesidades diferentes. Por este motivo, cuando nos planteamos entrenar o adiestrar a nuestro perro, sea cual sea el motivo, debemos tener en cuenta que tiene que ser un proceso del cual debemos disfrutar y, algo muy importante, que el adiestrador nos va a enseñar a nosotros cómo adiestrar a nuestro perro. De nada sirve que el adiestrador le enseñe todo o incluso se lo lleve y nos lo devuelva enseñado, cuando nosotros no vamos a ser capaces de interactuar con nuestro perro de la misma manera.

Por otro lado, cuando vayamos a realizar la sesión de entrenamiento, es conveniente que el perro esté receptivo, que no esté demasiado cansado o sobreestimulado, ya que la capacidad de aprendizaje disminuirá.

Hazte con sus premios favoritos, bien sea de tipo alimento, un clicker o bien sean dosis extra de cariños y palabras de felicitación.

Y por último, ármate de paciencia, ya que hay perros que aprenden con mucha rapidez y otros a los que les lleva un poco más de rato. Y sé consciente de qué es realmente útil para tu perro o no, ya que de nada sirve exigirle que realice acciones que en su vida va a utilizar.

Y disfruta, sobre todo eso, para poder darte cuenta de todo el potencial que tiene y la capacidad tan asombrosa que tienen los perros de aprender.