¿Los perros tienen hemorroides?

¿Qué son las hemorroides?

Son venas que se inflaman y producen mucho dolor en la zona anal. En personas, debido a nuestra postura erguida (vamos caminando en posición vertical), la zona pélvica soporta gran parte de nuestro peso. Además, influyen otros factores, como los embarazos, la dificultad para defecar, etc.

En los perros, este factor de la postura, no existe, ya que ellos caminan sobre sus cuatro patas, por lo que su cadera no es la que soporta el peso, sino sus extremidades.

En la zona anal pueden darse determinados problemas, que pueden confundirse con hemorroides y vamos a detallar a continuación:

Glándulas perianales inflamadas o infectadas

En el perro existen 2 glándulas perianales que se encuentran a ambos lados del ano. Estas glándulas contienen una secreción bastante característica (suele ser de color marrón y huele muy fuerte), que se va liberando cuando el perro defeca, por presión de las heces sobre las glándulas.

Pero en ocasiones, ese contenido es muy espeso o los conductos por los que se libera el contenido son muy estrechos y no puede salir correctamente, lo que hace que se vaya quedando retenido y puede dar lugar a inflamación de las glándulas o incluso que se infecte ese contenido y se forme un absceso, que puede, además, llegar a romper la glándula (se forma una fístula) y se ve una herida al lado del ano.

Esto conviene que lo valore un veterinario y te recomiende un tratamiento, ya que es bastante doloroso y genera un gran malestar en el perro

Tumores

En ocasiones, pueden aparecer tumores en el ano. Los que vemos con más frecuencia suelen aparecer en machos que no están castrados, aunque como existen varios tipos de tumores, no se puede decir que sean los únicos.

Dependiendo del tipo de tumor, será necesario seguir un tratamiento u otro. Por ejemplo, en el caso de los que los padecen los machos sin castrar, conviene castrar al perro.

Prolapso de recto

En este caso, el recto (la última porción del intestino, que termina en el ano), sale de la cavidad abdominal y se ve por el ano.

Esto puede ocurrir en casos de diarreas muy severas o estreñimientos muy severos también.

Cuando existen gran cantidad de parásitos intestinales podemos observarlo.

Esta situación es una urgencia, que hay que resolver rápidamente en el veterinario, por lo que, si lo observas, te recomiendo que acudas rápidamente a tu veterinario.

Como ves, los perros no padecen hemorroides, pero sí otras patologías anales, que requieren de un tratamiento específico.

 

Faringitis en perros: causas, diagnóstico y tratamiento

¿Qué síntomas produce?

Principalmente aparece tos, que suele ser seca y muy característica, la famosa “tos de perro”.

Pero también pueden darse otros síntomas, como:

  • Hipersalivación
  • Sensación constante de tragar, por la inflamación
  • Dolor
  • Pueden aparecer úlceras en la faringe o incluso extenderse por el resto de la zona posterior de la boca.
  • Fiebre
  • Apatía e inapetencia
  • Vómitos tras un episodio de tos
  • Afonía

¿Qué produce faringitis?

La faringitis puede ser aguda o crónica.

Cuando se trata de faringitis aguda, lo habitual es que se produzca por 2 microorganismos: el virus de parainfluenza canina o la bacteria Bordetella bronchiseptica. Éstas producen la enfermedad Traqueítis infecciosa canina (o tos de las perreras, como se conoce comúnmente).

La faringitis crónica suele darse en perros de razas braquicéfalas, como Bulldog. Aunque también puede aparecer de forma secundaria a una tos persistente por diversas causas. Cuando el perro tose con frecuencia durante un tiempo prolongado, la faringe se va inflamando y se produce una faringitis crónica, que puede agravar el cuadro.

Tratamiento

Cuando estamos ante una “tos de las perreras” es importante valorar el estado general del animal. En ocasiones se cura de forma espontánea, ya que se comporta como un catarro común (si lo comparamos con una enfermedad humana). Pero en muchas ocasiones es necesario instaurar tratamiento, debido a la severidad de la tos o si el animal presenta fiebre, está muy decaído, etc. Esto lo debe valorar el veterinario, ya que existen fármacos que, por lo menos, alivian el dolor y la molestia de tener la garganta inflamada.

Si estamos ante un caso de faringitis crónica, es necesario saber cuál es la causa, si es secundaria o no, para poder tratar lo que provoca la tos y, a su vez, la faringitis.

Por lo general, las faringitis responden bien al tratamiento y suelen remitir en pocos días.

Algunas medidas que ayudan son:

  • Llevar al perro con arnés, en vez de con collar, para que no le presione el cuello, si tira mucho de la correa.
  • Intentar que esté en un sitio sin corrientes de aire ni cambios bruscos de temperatura.
  • Procurar que el ambiente no esté muy seco, sino que haya algo de humedad.

Y, como siempre recomendamos, si notas en tu perro alguno de los síntomas que has leído, acude al veterinario para valorar cuál es la mejor opción terapéutica.

 

Ataxia en perros: ¿Qué es y cómo se trata?

¿Por qué se produce?

La ataxia tiene lugar cuando las vías que “informan” al cerebro de la posición del cuerpo y regulan el equilibrio sufren daños. Estos daños pueden darse por diferentes causas, como golpes, que producen inflamación en el sistema nervioso, virus que afectan a este sistema también, intoxicaciones o como efecto secundario de algunos fármacos.

Principales causas y su tratamiento

  • Traumatismos: cuando el perro sufre un golpe fuerte en la cabeza, como una caída, un atropello o una agresión. En este caso se produce inflamación o incluso sangrado en el cerebro, que puede dar lugar a que estas vías que transmiten la información en el cerebro, no funcionen correctamente y aparezcan los síntomas propios de la ataxia. En estos casos, se suele realizar pruebas diagnósticas de imagen, como el TAC, para valorar el daño e incluso intervenir quirúrgicamente si es necesario, para estabilizar cuanto antes al perro.
  • Intoxicación: existen algunos fármacos o productos que, cuando se ingieren en determinada cantidad, dan lugar a intoxicaciones con efectos neurológicos. En algunos casos, existen antídotos para algunas de estas sustancias y en otros casos, es necesaria la hospitalización para tratar los síntomas derivados de la intoxicación.
  • Virus: por ejemplo, el virus del moquillo puede producir síntomas neurológicos, entre ellos la ataxia, ya que el virus afecta al sistema nervioso. En este caso, el tratamiento es sintomático, es decir, que se administran fármacos que no son específicos para eliminar el virus, sino para minimizar sus efectos.
  • Síndrome vestibular: existen varios factores que pueden dar lugar a este síndrome, caracterizado por la ataxia, por el ladeo de la cabeza, nistagmo (movimiento continuado de los ojos hacia los lados o hacia arriba y abajo). Los perros que lo padecen, además, suelen vomitar por la sensación de mareo y tienen falta de apetito. En algunos casos la causa es desconocida, por otitis media o interna, o incluso puede parecer de manera espontánea en perros geriátricos. El tratamiento suele ser sintomático.

Si ves que tu perro tiene una forma diferente de caminar, notas que ladea la cabeza o que no mantiene el equilibrio, acude rápidamente a tu veterinario para poder valorar la situación y poder instaurar un tratamiento lo antes posible.

 

La brucelosis canina: cómo se produce, síntomas y tratamiento

Por qué se produce

Esta enfermedad está originada por la bacteria Brucella canis, que se encuentra en secreciones del aparato reproductor de los perros infectados.

Se da con mayor frecuencia en criaderos, donde es fácil la transmisión.

Los adultos pueden contener esta bacteria en su aparato reproductor, en hembras en secreciones vaginales (durante el celo, en el parto, secreciones postparto o abortos) y en los machos se encuentra en el semen.

La transmisión entre adultos se realiza principalmente por vía venérea, es decir, durante la monta. Aunque los fetos se pueden contagiar por la placenta y puede producirse el aborto, o encaso de que nazcan, muerte temprana por ser cachorros muy débiles.


Diagnóstico de la brucelosis

Debido a que las bacterias no se eliminan de forma constante en secreciones vaginales o en el pene, en ocasiones en complicado aislar las bacterias en el laboratorio.

Existen test para detección de anticuerpos y también se realizan pruebas PCR para detectar material genético de las bacterias.

Si se ha producido un aborto, la manera más fiable de detección es mediante análisis de muestra de los embriones.


Tratamiento 

El tratamiento se realiza mediante antibióticos, aunque no suele producirse la eliminación total de las bacterias, ya que son bacterias sensibles a pocos antibióticos.

En caso de que un animal se considere positivo, se recomienda la castración, que aunque no elimina las bacterias de su organismo, no puede transmitirlo por contacto sexual.


Prevención

La higiene en los criaderos es fundamental para intentar minimizar la propagación de estas bacterias. Además, como hemos comentado, la castración y eliminación como reproductores de los perros infectados, es muy importante para su control.


¿Las personas podemos contagiarnos?

Sí, la brucelosis es una zoonosis, es decir, una enfermedad que se puede transmitir a las personas.

Si una persona tiene contacto con secreciones vaginales, con el semen de un perro o con embriones o fetos abortados, podría contagiarse de brucelosis.

Para evitar esto, es importante el uso de guantes y una profunda higiene de manos.

Las personas que trabajan en criaderos y veterinarios son colectivos especialmente expuestos a esta enfermedad y que deben tener especial cuidado.

Qué es el edema pulmonar en perros

Qué es el edema pulmonar en perros

Es el acúmulo de líquido en el pulmón, concretamente en una zona denominada intersticio, que pasa a los alveolos (son unos pequeños sacos donde terminan las ramificaciones del sistema respiratorio y se produce el intercambio de gases para permitir la oxigenación de la sangre). Estos alveolos se llenan de líquido, con lo que el perro no puede respirar correctamente y, por lo tanto, la sangre no aporta el suficiente oxígeno al organismo, lo que supone una urgencia, ya que la hipoxia puede llegar a producir consecuencias muy graves para el perro, incluso la muerte.

El edema pulmonar puede tener origen en una enfermedad cardíaca, que al descompensarse, origina el edema pulmonar. Aunque también puede producirse por otras causas, como infecciones severas, pancreatitis, intoxicaciones, hemorragias, insuficiencia hepática, enfermedades neurológicas, etc.


Síntomas

El principal síntoma es la dificultad para respirar (disnea), aunque pueden aparecer otros síntomas como taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria), tos, inquietud ( el perro no puede tumbarse, porque de esa manera respira con más dificultad), e incluso cianosis (mucosas de color morado, que indican falta de oxigenación).


Diagnóstico y tratamiento

Se debe evaluar al perro por completo, incluyendo auscultación pulmonar y cardíaca, aunque el diagnóstico se realiza mediante radiografías de tórax.

El tratamiento consiste en intentar controlar la causa que lo ha originado ( si es una descompensación cardíaca, tratarla, o si es una infección, poner antibiótico, etc.), intentar eliminar el líquido acumulado en el pulmón mediante diuréticos y suministrar oxígeno, para que el aire que inhale, sea más rico en oxígeno y pueda revertirse el estado de hipoxia en el que se encuentra el perro.

Dependiendo de la causa, el edema pulmonar puede tener mejor o peor pronóstico. Es muy importante actuar lo antes posible para poder estabilizar al perro sin que haya habido daños en otros órganos debido a la falta de oxígeno.

Maniobra de Heimlich en Perros

El atragantamiento

Un perro se puede atragantar con diferentes objetos o alimentos, lo que puede dar lugar a una obstrucción de las vías aéreas. Esta obstrucción puede ser parcial, es decir, el cuerpo extraño queda alojado en la tráquea, pero permite el paso de cierta cantidad de aire, lo que permite al perro respirar a la vez que se produce el reflejo de toser para intentar expulsarlo. O puede ser una obstrucción total, que no permite el paso del aire. Esta última es la más peligrosa, ya que en pocos minutos el perro podría fallecer por asfixia.

Formas de actuar ante un atragantamiento

Lo primero que debemos valorar es si el perro tose y puede respirar. Si tose, debemos permitir que lo haga, ya que es lo más efectivo para expulsar el objeto que está obstruyendo.

Si observamos que no puede respirar ni toser, debemos intentar valorar si hay algún objeto en la boca que podamos retirar con nuestras manos. Para ello, le abrimos la boca y observamos si en la garganta o en la lengua hay algún objeto del que tirar y poder extraerlo. No introduzcas la mano en su boca salvo que tengas claro que el perro te lo permite, ya que en una situación como está el perro puede estar nervioso y cerrar la boca con tu mano dentro, lo que puede tener consecuencias muy negativas para ti.

Si no hay nada en la boca, pondremos al perro mirando al suelo, es decir, si el perro es pequeño, se le coge de las patas traseras para que quede suspendido en el aire con la cabeza hacia abajo, y hacemos unas ligeras sacudidas, para intentar que, por gravedad, el objeto que está obstruyendo, salga hacia la boca. Después de esto, volveremos a observar si es la boca hay algo que podamos extraer. Si el perro es grande, levantaremos al perro de las patas traseras, pero sin llegar a levantar las delanteras, ya que no podremos elevarlo, debido a su peso.

Si todo esto no funciona, comenzaremos la maniobra de Heimlich.

Maniobra de Heimlich

Consiste en dar unos golpes secos en la boca del estómago hacia arriba, para facilitar la expulsión del objeto que se ha quedado alojado en la tráquea.

Nos pondremos detrás del perro, que si está sobre sus 4 patas, debe quedarse así y si está tumbado, le mantendremos en esa posición tumbada, con el cuello estirado.

Ponemos nuestro puño debajo de la última costilla y con la otra mano rodeamos el puño y presionamos hacia arriba 4-5 veces. Si el perro es pequeño, emplearemos 2 nudillos en vez del puño. Después de esas presiones, buscaremos en su boca nuevamente. Repetiremos hasta que lo expulse.

Lo ideal es que llames a tu veterinario por si tuvieras que acudir a consulta de urgencia, ya que en ocasiones no es posible extraer el objeto y es necesario extraerlo en la clínica.

Una vez que sale el cuerpo extraño, el perro debe recuperar la falta de oxígeno, que si ha sido leve, podrá recuperarse en casa, dejándole tranquilo, con espacio para que pueda respirar y pueda quedarse tumbado un rato si lo necesita. Pero si el proceso ha durado más de la cuenta, es necesario acudir a la clínica para que pueda recibir terapia con oxígeno, si lo considera necesario el veterinario.

Usos de la clorhexidina en perros

¿Cómo actúa?

La clorhexidina se fija a las bacterias y rompe determinadas estructuras, lo que las elimina de la zona donde se aplica.

¿Cómo se emplea?

Dependiendo de la zona que se desee tratar, existen diferentes formas comercializadas.

La clorhexidina hay que aplicarla diluida, es decir, se mezcla con agua para que la cantidad de clorhexidina que entra en contacto con la piel, sea baja. En función de la herida que haya que curar o la zona en que haya que aplicarlo, se recomendará el tipo de dilución que hay que preparar.

Se puede aplicar la dilución directamente en la piel mediante una gasa, por ejemplo. También se pueden dar baños con un champú que contenga clorhexidina o  se aplica en la boca, mediante geles especiales para esta zona, que se quedan fijados a la mucosa, para que el perro no se lo trague con la saliva y no tenga tiempo el producto de realizar su acción antiséptica.

Principales usos

  • Heridas: tanto en heridas recién hechas, como en heridas más antiguas. Y se puede aplicar en heridas pequeñas o extensas.
  • Dermatitis: si es una dermatitis localizada, se aplica la dilución en la zona afectada. Si la dermatitis es generalizada o hay parte del cuerpo afectado, en veterinaria nos decantamos por el uso de champús que contienen clorhexidina. Esta opción es más efectiva, ya que si hay muchas zonas afectadas, habría que rasurar todas ellas para poder aplicar el producto, algo que en ocasiones no es posible. Con la opción del champú, la clorhexidina penetra bien en la herida y actúa correctamente. Estos champús conviene dejarlos actuar unos 5 minutos antes de aclarar para un efecto óptimo.
  • En heridas en la boca: es frecuente que en perros donde hay gran infección por presencia de sarro haya gingivitis o úlceras. En estos casos, una vez que se ha eliminado el sarro, se puede llegar a mantener la encía mediante la aplicación de geles de clorhexidina, que como he comentado, se fijan a la mucosa oral y actúan.
  • Infecciones de oídos: hay ocasiones en que las infecciones de oídos son repetitivas y para evitarlas, recomendamos mantenimiento con lavados con clorhexidina. O cuando empieza la infección, puede ser que lleguemos a evitar el uso de productos de tratamiento (con antibiótico y otros fármacos) mediante el empleo de lavados con clorhexidina.

Como ves, son varios los usos que se dan a este producto. Pero como siempre recomendamos, que sea tu veterinario el que valore qué cantidad debes aplicar, durante cuánto tiempo y si hay que aplicar o administrar otro medicamento.

 

Mi perro es agresivo con otras personas, ¿por qué y cómo solucionarlo?

Tipos de agresividad

  • Agresividad orgánica: se produce cuando hay un problema físico que genera dolor o un estado de alerta o, por el contrario, de apatía, que dan lugar a que el perro se comporte de manera agresiva cuando se le toca sobre la zona dolorida, por ejemplo. Hay también enfermedades neurológicas y endocrinas que favorecen la aparición de conductas agresivas.
  • Agresividad por miedo: el perro manifiesta miedo ante determinadas situaciones y su forma de escapar de ese miedo es mordiendo o amenazando.
  • Agresividad por dominancia: el perro considera que es el dominante de la manada y manifiesta agresividad si se siente “retado” por otro individuo (perro o persona).
  • Agresividad maternal: una perra defiende su camada, mostrando agresividad si alguien se acerca a sus cachorros.
  • Agresividad por territorio: el perro considera ese territorio como suyo y el que intente acceder se encontrará un guardián que no se lo va a poner fácil.
  • Agresividad predatoria: por el instinto de caza, esta conducta se manifiesta hacia su presa en la caza.
  • Agresividad idiopática: no tiene un desencadenante, aparece sin causa y se descartan todos los tipos anteriores de agresividad.

Cuando se muestran agresivos con personas

Cualquiera de los tipos de agresividad anteriores pueden mostrarse hacia personas. Quizás el desencadenante más frecuente sea el miedo, aunque la dominancia también da lugar a bastantes muestras de agresividad.

Las personas tenemos mucha influencia en la manifestación de conductas agresivas, ya que en muchas ocasiones somos nosotros los que fomentamos esos comportamientos sin ser conscientes de ello. Un ejemplo sería el juego cuando son cachorros: si jugamos a que gruñan, permitimos que nos muerdan y fomentamos la “rabia”(no como enfermedad, sino como emoción), ellos consideran que esa conducta es correcta y seguirán manifestándolo cuando sean adultos.

La socialización en la etapa de cachorro es fundamental. Por desgracia, la separación temprana (antes de las 8 semanas de vida, aunque lo ideal sería no antes de las 12) de la madre y los hermanos, es una práctica muy habitual. Lo que se está estudiando es la influencia de esa separación en el desarrollo de problemas de conducta en la etapa adulta (ansiedad por separación, agresividad, etc.). Por este motivo, si el cachorro ha sido separado precozmente, las personas debemos suplir esa falta de socialización, mediante interacción con el cachorro, pero también procurando que tenga contacto con otros perros lo antes posible.

Si el perro adulto muestra agresividad, lo mejor es acudir a un profesional (adiestrador o etólogo, dependiendo de cuál sea el problema) para valorar la situación y poder realizar una terapia adecuada.

Nunca intentes corregirlo tú sin tener los conocimientos necesarios, ya que un refuerzo negativo, por ejemplo, en un perro agresivo, puede tener consecuencias irreversibles.

Galletas de calabaza saludables para perros

¿Pueden los perros consumir calabaza?

Sí pueden comer calabaza, aunque hay que seguir las recomendaciones de consumo diario. Se considera que un perro puede comer aproximadamente una cucharada sopera cada 10 kg de peso del perro.

La manera en que mejor se digiere es cocinada, ya que si se la damos cruda es posible que no le siente bien por la dificultad de digerirla de esa forma, lo que puede ocasionar malestar digestivo y formación de gases.

Propiedades de la calabaza

La calabaza es muy rica en vitaminas y minerales, además de en fibra. Tiene un contenido en grasa muy bajo y aporta carbohidratos complejos, que se absorben de manera más lenta que los simples, por lo que aportan energía durante más tiempo.  Además, posee un alto contenido en agua.

Usos más extendidos de la calabaza

  • Por su alto contenido en fibra, se emplea en dietas para ayudar a los perros con estreñimiento. También se hace para perros con diarrea, ya que también tiene efecto astringente.
  • Como antiparasitario interno se emplean sus semillas, que contienen una sustancia, la cucurbitacina, que tiene efecto antiparasitario.
  • Por su contenido en vitamina A es interesante su efecto sobre la vista, ya que esta vitamina previene el daño en la salud ocular.
  • Ayuda al sistema inmunitario, por las vitaminas que aporta.

Receta de galletas de calabaza

Esta receta es perfecta para dar a nuestro amigo peludo un capricho y una dosis extra de mimos, ¡porque le van a encantar!

Llevan sólo 3 ingredientes y son muy sencillas de hacer. Lo que más tiempo, que no trabajo, nos va a llevar es la cocción de la calabaza y el horneado, pero en ninguna de las dos tareas tenemos que hacer ningún esfuerzo extra. Para su elaboración necesitaremos:

  • Una taza de puré de calabaza (sólo calabaza, sin ningún otro ingrediente). Podemos cocerlo en el fuego o en el microondas, para que la calabaza se reblandezca y podamos mezclarla con el resto de ingredientes de las galletas.
  • 1 taza y 3/4 de harina de avena, que se puede hacer en casa moliendo copos de avena o comprarla ya molida.
  • 1/2 taza de mantequilla de cacahuete. Ten cuidado de que sólo lleve cacahuete, sin azúcar, ni edulcorantes, ni aceites. Esta mantequilla también la podrías hacer tú, sólo hay que tostar los cacahuetes y molerlos en una batidora potente.

Si prefieres, puedes sustituir la mantequilla de cacahuete por un huevo.

Se mezclan todos los ingredientes y se da la forma que queramos, de bolita o se pueden cortar con un cortador de pastas o de galletas, o se pueden poner en un molde.

Y por último se hornean a 180ºC (con el horno precalentado) durante 20 minutos, donde se endurecerán.

Las dejamos enfriar y ¡a dejar a tu perro disfrutarlas! Aunque ten cuidado con la ración, que no conviene pasarse.

(Receta de rover.com)

 

 

Primperan en perros

 Qué es el Primperan

El Primperan es el nombre comercial del fármaco Metoclopramida. Éste se usa para tratar síntomas digestivos, principalmente el vómito. Hace unos años no existían alternativas para uso exclusivo en animales, por lo que se empleaba el Primperan, pero ahora disponemos de medicamentos de veterinarias elaborados con este principio activo.

Siempre que haya que administrar un medicamento, debemos consultar con un veterinario para que evalúe cuál es la mejor opción de tratamiento para nuestro perro, ya que puede haber otras opciones. Igual que sucede con las dosis, ya que tendemos a pensar que las dosis se calculan en proporción a lo que tomamos nosotros por lo que pesamos y que a partir de ahí, con lo que pesa nuestro perro, podremos calcularlo, pero en general las dosis varían mucho entre perros y personas, por lo que siempre consulta a tu veterinario la dosis antes de administrar ningún medicamento.

Causas de vómito en perros

Las causas de vómitos pueden ser varias:

  • Gastritis
  • Pancreatitis
  • Obstrucción intestinal
  • Intoxicación
  • Anestésicos
  • Efecto secundario de otros medicamentos
  • Problemas renales
  • Enfermedades neurológicas

En general, el vómito sigue una progresión, que es más o menos rápida, ya que primero aparecen las náuseas, que son esa sensación de estar “revuelto”, con ganas de vomitar. Después aparecen las arcadas, esos movimientos bastante bruscos que se hacen con el abdomen y finalmente el vómito, que es la expulsión del contenido por la boca.


¿Siempre se tratan?

En ocasiones, los vómitos son muy severos, ya que se producen muchos vómitos con poca frecuencia o no remiten con el tratamiento.

Debemos siempre vigilar la frecuencia con la que se producen, ya que si es una vez al día durante 2 días, pero el perro está animado, tiene apetito y retiene el líquido que bebe sin vomitarlo, no sería un episodio grave. En cambio, si el perro vomita cada media hora, está decaído, no tiene interés por la comida y cada vez que bebe agua la vomita, debemos acudir lo antes posible al veterinario para que instaure el tratamiento que considere o que realice las pruebas diagnósticas necesarias. Los vómitos, como he comentado, pueden dar lugar a deshidratación y alteraciones de algunos electrolitos, como el potasio. Por este motivo es tan importante tratar el vómito correctamente.


Si tengo que tratar con Primperan

La dosis de Primperan debe ajustarla el veterinario en función de la severidad de los vómitos y el peso del perro. En la clínica, se puede inyectar para que haga efecto más rápido, pero en casa lo habitual es administrarlo por vía oral. Se puede dar un jarabe por vía oral. Lo interesante de esta vía es que el perro ya tolere líquidos, ya que si no, corremos el riesgo de que vomite antes de que le haga efecto. Por este motivo, la administración mediante inyección es preferible cuando hay muchos vómitos.


¿Cuándo puede beber y comer?

El manejo dietético y de la ingesta de agua es muy importante. Tendemos a pensar que, después del vómito, como el perro suele querer ir a beber agua, y además suelen beber bastante, es lo correcto. Pero es justo al contrario, si tenemos un estómago dañado y en él entra una cantidad de agua considerable, lo habitual es que se vuelva a producir el vómito. Por este motivo, es preferible que el perro vaya bebiendo muy poca cantidad, cada poco tiempo. De esta manera, veremos si es capaz de retener pequeñas cantidades de líquido en el estómago e ir dando tiempo a que se vaya recuperando.

De igual modo haremos con la comida. Una vez que nos hemos asegurado de que tolera el agua, intentaremos ver qué sucede con la comida. Siempre ofrecer primero y si no quiere, no forzar. Y dar en pequeñas cantidades de manera frecuente es mejor que ofrecer su ración habitual es una o dos veces al día.


Reacciones adversas.

Otro de los efectos del Primperan, además del antiemético (parar el vómito), es el procinético, es decir, aumentar el movimiento del intestino. Por este motivo, puede suceder que un perro que toma primperan, defeque con más frecuencia, incluso con algo menos de consistencia.

Existe además un efecto secundario neurológico por la administración de Primperan, que produce síntomas como descoordinación, temblores, inquietud, agresividad, etc. Si sucede, hay que comunicarlo inmediatamente al veterinario, que te dirá cómo proceder.


Alternativas al Primperan

Existe otro principio activo que se emplea con mucha frecuencia, el Maropitant. Este fármaco, de uso exclusivamente veterinario, se emplea con frecuencia, debido a que se aplica una vez al día y es bastante efectivo en el control de los vómitos.

 

Si tu perro comienza a vomitar, puedes valorar cada cuánto lo hace y si hay una causa que lo desencadene ( beber mucha agua, si vomita sólo cuando come pollo pero otros alimentos los tolera, etc.). Si el vómito es frecuente y el perro tiene cambios en su estado de ánimo, te recomiendo acudir a tu veterinario sin demora, para poder tratarlo cuanto antes.

No es recomendable administrar infusiones caseras ni fármacos sin pautar por un profesional veterinario.