Pruebas de alergia en perros ¿En qué consisten?

Pruebas de alergia em perros En qué consisten

Éstos pueden sufrir diferentes tipos de alergias, por lo que será necesario conocer el origen y la causa de ésta para llegar al tratamiento más adecuado, por lo que serán necesarias “Pruebas de alergia”.

 

¿Qué tipos de alergias existen?

Existen principalmente 4 tipos de alergias en perros:

  • Alergia ambiental (o atópica): el alérgeno es algún componente presente en el ambiente. La más habitual es la dermatitis atópica, muy típica de algunas razas como el Bulldog francés;
  • Alergia alimentaria: debida a algún alimento en concreto o varios;
  • Alergia por contacto: el alérgeno que causa la reacción entra en contacto con la piel del animal, más común en zonas sin pelo del perro;
  • Dermatitis alérgica por picadura de de pulga.

 

¿En qué consisten las pruebas de alergia?

Estas pruebas son el método más efectivo para localizar el origen y causa de la alergia en el perro. Hay diferentes tipos de pruebas y se optará por una u otra según el historial del animal y los síntomas que presente.

  • Prueba de exclusión alimentaria: es una de los métodos más rápidos, sencillos y económicos de averiguar a qué alimento tiene alergia nuestra mascota.
    Simplemente será necesario ir eliminando de la dieta el alimento al que puede tener alergia nuestro perro. Los alérgenos más comunes en alimentación canina son los cereales como trigo o arroz, carnes más habituales como pollo o ternera y, en muchos casos, la soja. En caso de alimentación casera se pueden ir eliminando poco a poco cada alimento hasta ver mejoría en el animal. En el caso de los piensos será necesario elegir uno sin cereales o monoproteíco (solo una fuente de proteína cárnica) o con carnes más raras (conejo, venado, etc).
    En muchos casos se reintroduce los alimentos que provocan la alergia para comprobar que hay empeoramiento en el animal y confirmar la alergia.
  • Prueba de alergia mediante análisis sanguíneo: son útiles para poder averiguar, con un solo análisis de sangre, gran cantidad de posibles alérgenos. Se usan paneles completos con diferentes alimentos o alérgenos ambientales (plantas, ácaros…), según el caso. Aunque son completas no son 100% fiables ya que pueden haber falsos negativos si el animal ha sido medicado recientemente o si no ha tenido contacto con el, ya que detectan los anticuerpos de la sangre frente a diferentes alérgenos.
  • Inyecciones intradérmicas: es una de las pruebas más fiables, pero la más complicada de realizar. Parecida a la técnica usada en medicina humana, consiste en introducir una pequeña cantidad de alérgeno de forma subcutánea en la piel del perro y ver la reacción, por lo que será necesario rasurar al animal y que permanezca quieto durante el exámen.

 

¿Cuándo considerar realizar estas pruebas de alergia?

Antes de realizar cualquiera de las pruebas de alergia es conveniente descartar otros problemas que puedan provocar prurito, como es la presencia de parásitos, productos que puedan estar al alcance del perro y que le causen reacción, picaduras de insectos, etc.

Una vez descartadas otras causas se puede elegir la mejor prueba de alergia según el caso. Por ejemplo, las dietas de eliminación estarán indicadas en perros con problemas digestivos, además de dérmicos y para descartar que el motivo de la alergia sea alimentario. Si tras esta opción el perro continua manifestando síntomas podemos elegir entre las otras dos opciones.

El análisis sanguíneo estará indicado sobretodo en casos de alergias ambientales con vistas a elaborar una vacuna específica contra la alergia, al igual que las inyecciones intradérmicas.

Por último, las inyecciones intradérmicas se usarán para determinar posibles alergias ambientales.

En muchos casos, estas pruebas pueden resultar caras y es necesario repetirlas en varias ocasiones pero son necesarias para mejorar la salud de vuestro perro y ayudarle a tener una mejor calidad de vida.

Irene Martínez
Médica Veterinaria

Tratamento y prevención de la torsíon de estómago

Torsíon de estómago canina tratamento y prevención

En ocasiones puede haber solo dilatación sin torsión por acúmulo de gases. Se trata de una enfermedad grave que requiere de atención veterinaria inmediata.

 

Posibles causas de torsión gástrica:

Son varias las razas propensas a este síndrome, como Pastor alemán o Gran danés, pero no hay que olvidar que cualquier perro puede ser susceptible de padecerlo. Entre las posibles causas de aparición de los síntomas destacan:

  • el estrés;
  • ingestas excesivas de líquidos o alimentos: sobretodo antes y después de realizar ejercicio;
  • parentesco con otros perros con historial de dilatación-torsión gástrica;
  • edad: más habitual en animales mayores;
  • delgadez.

 

Tratamiento de la dilatation – torsión de estómago:

Una vez observemos los síntomas característicos (jadeo, hinchazón abdominal, esfuerzos de vomitar sin expulsar nada…) deberemos acudir cuanto antes a nuestro veterinario habitual.

En consulta se le pondrá rápidamente una vía y sueroterapia, fármacos para evitar el dolor y se procederá a extraer el contenido del estómago y los gases mediante sondaje. En algunos casos este sondaje no es posible debido a la dilatación del estómago y la torsión, por lo que será necesario descomprimir el estómago, para ello se usa una aguja y se punciona el estómago desde el exterior para que salgan los gases.

En un porcentaje pequeño de perros la descompresión del estómago ayuda a que éste vuelva a su posición, pero lo normal es que esto no suceda y sea necesario entrar a quirófano. La cirugía en ocasiones es comprometida ya que este síndrome provoca una serie de problemas circulatorios (hipotensión, arritmias) y respiratorios, por lo que primero hay que estabilizar al animal. Una vez estabilizado se operará para recolocar el estómago y fijarlo a las paredes abdominales para prevenir que suceda de nuevo, ya que una vez que ha sufrido este problema puede repetirse con mayor facilidad.

El postoperatorio tampoco carece de riesgo, ya que puede haber problemas secundarios a la torsión y a la cirugía, como infecciones (peritonitis), problemas de coagulación, arritmias, etc.

 

¿Cómo prevenir este síndrome?

Aunque cualquier perro puede padecerlo, las razas grandes y gigantes de tórax estrecho y profundo son las que mayor riesgo tienen de manifestar esta enfermedad, como son el Gran danés, Pastor alemán, galgos, etc.

En estas razas más propensas es importante seguir una serie de pautas para evitar la aparición de síntomas:

  • Dividir la ración diaria en varias tomas;
  • Evitar que beba grandes cantidades de agua antes o después de las comidas;
  • Evitar las comidas a últimas horas de la noche;
  • Evitar giros sobre sobre sí mismo, sobretodo después de comer;
  • Cambiar el pienso normal por el extrusionado en frío, comida hidratada o alimentación casera;
  • No alimentar si el perro está nervioso, esperar a que se tranquilice;
  • En perros con ansiedad por la comida usar comederos antivoracidad o juguetes interactivos para ayudar a que coma más despacio;
  • No alimentarlo inmediatamente después de realizar ejercicio;
  • Evitar el ejercicio después de las comidas (esperar 2h al menos);
  • Intentar que el tamaño de la croqueta de pienso sea lo más grande que el perro admita para favorecer la masticación;
  • Aunque anteriormente se pensaba que el comedero en alto favorecia la digestión y prevenía que apareciera este problema, se ha comprobado que puede ser contraproducente y favorecer la aparición de síntomas. Se recomienda poner comedero en el suelo;
  • En razas muy predispuestas (Gran danés por ejemplo) se recomienda la cirugía anteriormente descrita como método preventivo.

Lo más útil es la prevención, pero si pese a ella vuestro perro manifesta síntomas, acudir rápido a consulta.

Irene Martínez

Médica Veterinaria

¿Por qué mi perro está con tos?

¿Qué agentes son los implicados en la enfermedad?

Es una enfermedad infecciosa de tipo vírico sobretodo, provocada por el virus Parainfluenza o Adenovirus canino tipo 2. Ambos virus colonizan el aparato respiratorio superior, es decir, los bronquios y la tráquea.
Debido a las lesiones que provocan pueden favorecer la aparición de microorganismos oportunistas como la bacteria Bordetella bronchiseptica, dando lugar a un empeoramiento de los síntomas.

Principales síntomas

En ocasiones no aparece ningún síntoma o estos son muy leves, pero de forma común aparece sintomatología derivada de la inflamación de vías respiratorias altas como tráquea y bronquios, es decir:

  • Tos seca y constante;
  • Estornudo inverso;
  • Tos con arcada final;
  • Mucosidad;
  • Vómitos (debidos al esfuerzo de toser);
  • Fiebre;
  • Pérdida de apetito.

En perros sensibles como braquicéfalos o razas con problemas de estonosis (estrechamiento) traqueal, como el Yorkshire, la sintomatología puede ser más grave y puede aparecer dificultad respiratoria.

 

¿Cómo se contagia?

Se contagia muy rápido, normalmente por vía oral-nasal, entre perros infectados y sanos. Esta enfermedad se puede comparar con la gripe humana y, al igual que sucede con esta, puede haber animales que tengan contacto con enfermos y que no se contagien o que no manifiesten síntomas.

 

¿Qué hacer si mi perro se ha contagiado?

Aunque se haya contagiado puede que el animal no experimente síntomas o sean muy leves. A veces esa tos acaba en arcada y puede llegar a vomitar alimento, por lo que puede confundirse con algún problema digestivo. Para asegurarnos que se trata de tos causada por la irritación traqueal se puede presionar suavemente la zona del cuello del animal para provocarle la tos.

En el caso de tener síntomas claros es importante acudir a consulta para confirmar la enfermedad y descartar problemas secundarios. Normalmente con un tratamiento antibiótico y antiinflamatorio específico será suficiente. En casos más graves, puede ser necesario antitusígenos e incluso broncodilatadores.

En cualquier caso, lo más importante es ser un propietario responsable y evitar que vuestro perro se relaciones con otros sanos para impedir que se contagien.

 

¿Cómo se puede prevenir?

Es necesario evitar el contacto entre animales enfermos y sanos y extremar la higiene. En casos de animales sensibles como braquicéfalos o con problemas traqueales, o animales que van a estar una temporada en residencias caninas o en contacto con muchos otros perros, es recomendable vacunar anualmente contra esta enfermedad usando una vacuna específica intranasal.

Irene Martínez

Médica Veterinaria